Aston Martin retrasa su primer eléctrico hasta 2033: el lujo eléctrico no convence en Reino Unido

La marca británica confirma que su primer modelo a batería no llegará antes de 2033, cuatro años después de la meta que manejaba su anterior dirección. El calendario europeo de 2035 y la tibia demanda del lujo eléctrico explican el retraso.

Aston Martin retrasa su primer eléctrico hasta 2033 y admite que el lujo eléctrico no termina de convencer. La marca británica mantiene la combustión como prioridad y aparca su gran salto a la batería.

Un calendario que se ha estirado cuatro veces

La confirmación llegó de boca de su consejero delegado, Adrian Hallmark, durante un encuentro con la prensa especializada en Londres, según la información difundida por la propia compañía. Es el cuarto aplazamiento de una hoja de ruta que arrancó apuntando a 2025, se movió después a 2027, pasó luego a 2030 y ahora se instala en la franja que va de 2033 a 2035.

El directivo fue explícito sobre el motivo. La legislación, dijo, cambia mucho más rápido de lo que cualquier fabricante puede asumir, y esa incertidumbre hace imposible fijar una fecha cerrada. La segunda razón es de mercado: la demanda de coches eléctricos de gama muy alta sigue siendo tibia, un problema que afecta a todo el lujo automovilístico europeo.

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En la práctica, Aston Martin solo necesita un modelo a batería para cumplir con los requisitos legales de determinados mercados justo antes de 2035. Esa es la fecha límite que se han marcado Reino Unido y la Unión Europea para cerrar la venta de turismos nuevos con motor de combustión, y marca el reloj real de toda la industria. A partir de ahí, la marca puede permitirse esperar sin prisa.

La norma obliga a tener un eléctrico antes de 2035; venderlos con margen es otra cosa, y el comprador de lujo todavía no ha dicho sí.

Qué dice la letra pequeña del plan

Mientras llega ese momento, Aston Martin seguirá volcada en la combustión. Hallmark aseguró que existe una hoja de ruta para mantener vivos y homologados los motores V-8 y V-12 hasta el final de la década siguiente, y no descartó ampliar la hibridación en su gama. Lo que sí rechaza de plano son los híbridos enchufables, por el peso extra que arrastran.

Para el eléctrico, la marca no parte de cero. En 2023 firmó un acuerdo con Lucid para acceder a su tecnología de baterías y plataforma, y mantiene su alianza con Mercedes-Benz, su actual proveedor de motores, a la que quiere sacar partido en sistemas eléctricos y electrónicos. La trayectoria reciente de la firma británica ayuda a entender por qué acumula tantas fechas fallidas.

Aston Martin eléctrico retraso

Cómo se lee esta decisión desde España

España no es el mercado natural de Aston Martin, pero la decisión británica anticipa un patrón que ya se repite en todo el segmento premium europeo. Los fabricantes de deportivos y berlinas de lujo han ido moderando sus promesas eléctricas a medida que comprobaban que el cliente de alto poder adquisitivo no tiene ninguna prisa por cambiar de tecnología.

El coche eléctrico de lujo arrastra tres frenos conocidos. El primero es el precio de entrada, muy por encima de lo que paga cualquier comprador medio. El segundo es la red de recarga, pensada para el uso diario y no siempre cómoda en desplazamientos largos. El tercero es la fiscalidad, que en España no compensa igual que en otros países del norte de Europa.

Todo esto ocurre con el calendario europeo de fondo, que fija 2035 como horizonte para el fin de las emisiones en turismos nuevos, aunque las próximas revisiones normativas podrían mover algunas piezas. Cualquier ajuste en Bruselas tendrá efecto directo sobre decisiones como la de Aston Martin, que ya ha demostrado que adapta sus fechas cada vez que el marco legislativo se tambalea. El siguiente hito será la próxima revisión del reglamento europeo de emisiones, de la que dependerá si el lujo eléctrico acelera o sigue esperando.

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Para el aficionado español, la lectura es doble. Por un lado, los V-12 y los V-8 van a seguir existiendo más años de lo que parecía, lo que mantiene vivo un mercado de coleccionista discreto pero constante en España. Por otro, el eléctrico de lujo llegará más tarde, más caro y con menos variedad de la prometida, y eso retrasa también la llegada de esa tecnología al mercado de segunda mano.

Aston Martin no es el único fabricante de nicho que ha ido matizando sus objetivos eléctricos conforme se acercaban las fechas comprometidas. El argumento se repite en todas las conversaciones del sector: la norma corre más que el cliente. Mientras esa brecha no se cierre, los calendarios del lujo eléctrico seguirán bailando.

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📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 2033, el año más temprano en el que Aston Martin lanzará su primer coche eléctrico, cuatro aplazamientos después de la meta inicial de 2025.
  • Consejo práctico: si te interesa un deportivo de lujo con motor de combustión, la marca mantendrá los V-8 y los V-12 homologados en Europa hasta 2035.
  • Así te afecta: el lujo eléctrico llegará más tarde y con menos oferta en todo el continente, y el precio de la tecnología usada tardará más en bajar también en España.