Ampere, la división enfocada en vehículos eléctricos y software del Grupo Renault, acaba de dar un paso importante de cara al futuro al haber firmado un acuerdo de desarrollo conjunto con Basquevolt, la empresa vasca que está dando que hablar en el mundo de las baterías. El objetivo es claro y ambicioso: acelerar el salto a baterías con ánodo de litio metálico, pensadas para los coches eléctricos del futuro.
Lo que propone Basquevolt es un cambio de juego real frente a las baterías de iones de litio convencionales que usamos hoy día, con el electrolito líquido. Su tecnología combina un electrolito polimérico sólido con un ánodo avanzado de litio metálico. ¿Qué significa eso en la práctica? Packs de batería más compactos y ligeros, con mucha más densidad energética, mejor estabilidad térmica (es decir, menos riesgo de sobrecalentamiento) y la posibilidad de cargar rapidísimo. Justo lo que necesitan los vehículos eléctricos de próxima generación para ser más prácticos, baratos de fabricar y atractivos para el día a día.
Ampere y Basquevolt llevan algo más de un año trabajando codo con codo

Esta alianza no es casual. Muestra cómo las colaboraciones entre empresas punteras y startups innovadoras son clave para impulsar el sector. Ampere aporta su dilatada experiencia en ingeniería automotriz a gran escala, y la vasca Basquevolt su ciencia de vanguardia en materiales. Juntas, buscan llevar esta tecnología desde el laboratorio hasta la carretera, validándola en condiciones reales de uso en coche y preparándola para producción en serie.
Después de más de un año trabajando codo con codo, ya hay resultados prometedores sobre la mesa. Basquevolt ha demostrado que sus celdas pueden alcanzar densidades de energía muy altas mientras bajan de forma notable los costes totales del pack de baterías. Gracias al electrolito polimérico, el proceso de fabricación es más sencillo y eficiente que los métodos tradicionales. Eso se traduce en ventajas económicas brutales: en una gigafactoría convencional, se podría reducir alrededor de un 30 % la inversión de capital necesaria por cada GWh producido, y también un 30 % menos de energía consumida por kWh fabricado.
En un futuro los vehículos eléctricos del Grupo Renault podrían usar estas baterías

Pablo Fernández, CEO de Basquevolt, lo tiene claro: “Entrar en esta nueva etapa con Ampere es un hito clave para nosotros. Llevamos años trabajando para llevar el electrolito polimérico al gran público, y ahora estamos más cerca que nunca de hacerlo realidad a escala masiva”.
Por su parte, Nicolas Racquet, vicepresidente de Ingeniería de Vehículo y Propulsión en Ampere, añade: “Juntos nos centramos en probar que esta tecnología aguanta el ritmo real de un coche: carreteras, temperaturas extremas, uso intensivo… Queremos acelerar la llegada de baterías de nueva generación que realmente respondan a lo que piden los clientes hoy y mañana”.

