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domingo, 11 enero 2026

¿Adiós a Waze en España? La multa de 30.000€ que pone en jaque el futuro de las apps de avisos

¿Es el fin de los avisos en Waze? Multa récord de 30.000€ a una administradora de WhatsApp en Galicia por avisar de controles policiales. La Guardia Civil aplica la "Ley Mordaza" contra los grupos de Telegram.

La Guardia Civil ha dado un golpe sobre la mesa digital que va a helar la sangre a más de un administrador de grupos de WhatsApp. Lo que hasta ayer parecía una picaresca moderna de «hoy por ti, mañana por mí» para esquivar radares, se ha convertido en una pesadilla legal de 30.000 euros para una conductora gallega. El mensaje es cristalino: jugar al gato y al ratón con las fuerzas de seguridad en Telegram ya no es una travesura, es un delito contra la seguridad ciudadana. ¿Es el fin de los avisos en Waze?

El aviso de controles policiales ha pasado de las luces largas en carretera a redes organizadas que, sin saberlo, protegen a delincuentes reales.

Una vecina de A Coruña se enfrenta a una sanción histórica por gestionar grupos masivos donde se revelaba la posición de patrullas, abriendo la veda contra estas apps.

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Hasta ahora, la tecnología iba un paso por delante de la ley, permitiendo que miles de conductores compartieran la ubicación de los agentes con total impunidad. Sin embargo, la broma se ha terminado de golpe con una operación en Galicia que sienta un precedente peligrosísimo para tu bolsillo. No estamos hablando de una multa de tráfico de 100 euros por ir rápido; estamos hablando de sanciones administrativas que pueden arruinarte la vida por creerte el Robin Hood del asfalto.

La Guardia Civil de Tráfico llevaba tiempo monitorizando estos «chivatos digitales», conscientes de que su impacto iba mucho más allá de ahorrarle una multa al vecino. Al infiltrarse en estos grupos, descubrieron una red profesionalizada que anulaba la efectividad de los controles de alcoholemia y drogas. La historia de esta conductora es el aviso a navegantes definitivo: el anonimato de tu móvil no te protege cuando pones en riesgo la seguridad de todos.

El fin de la «Reina del aviso» en A Coruña

El caso que ha saltado a la palestra tiene como protagonista a una mujer de la Costa da Morte que administraba grupos con más de 15.000 usuarios. No se limitaba a reenviar un mensaje ocasional; gestionaba un auténtico centro de inteligencia paralelo, validando y organizando la información sobre dónde se colocaban los patrullas. La Benemérita, tras meses de investigación digital, ha decidido aplicar la Ley de Seguridad Ciudadana con todo su peso, calificando su actividad como una infracción grave.

Lo que muchos usuarios desconocen es que al avisar de un control, no solo ayudas a quien se ha tomado dos cervezas. Estás facilitando la huida a ladrones, narcotraficantes o personas con órdenes de búsqueda que utilizan estos mismos grupos para moverse con libertad. Al desmantelar esta estructura, la Guardia Civil no busca recaudar, sino romper el escudo de invisibilidad que estos grupos brindan involuntariamente a la delincuencia organizada en las carreteras secundarias.

La letra pequeña de la «Ley Mordaza»

Aquí está la clave que duele al bolsillo: no te multan por usar el móvil, te multan por obstaculizar operativos policiales. El artículo 36.23 de la Ley Orgánica 4/2015 es el arma nuclear que han desenfundado, y permite sanciones de entre 601 y 30.000 euros para quienes difundan imágenes o datos de las fuerzas de seguridad. La interpretación jurídica ha cambiado; ya no es libertad de expresión, es colaboración necesaria para boicotear la seguridad pública. ¿Es el fin de los avisos en Waze?

La defensa de «solo quería ayudar» se desmorona cuando se demuestra la sistematicidad y el alcance masivo de la difusión. Los jueces empiezan a ver estos actos no como una simple solidaridad entre conductores, sino como un sabotaje activo a la labor policial, equiparable a avisar a un ladrón de que la policía está en la puerta. Si eres administrador de uno de estos grupos, quizás sea el momento de plantearte si los likes y las gracias valen el riesgo de hipotecar tu futuro.

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Los grupos de WhatsApp y Telegram suelen cruzar la raya dando detalles precisos y fotos en tiempo real

De las ráfagas de luces al chivatazo 2.0

Los más veteranos recordarán cuando avisar de la «Gurdia Civil» se hacía con un par de ráfagas de luces largas al cruzarme con otro coche. Aquello, aunque ilegal, tenía un alcance limitado y efímero; hoy la tecnología ha multiplicado el daño exponencialmente. Una alerta en Telegram permanece, se viraliza y llega a miles de personas en segundos, creando zonas ciegas donde la ley deja de aplicarse durante horas.

Esta evolución ha obligado a las autoridades a modernizar sus métodos de caza, pasando del radar camuflado al agente informático infiltrado. Ya no basta con mirar la carretera; ahora patrullan los servidores de datos, buscando a los cabecillas de estas comunidades. La nostalgia de la picaresca española ha chocado frontalmente con la realidad del Big Data policial, y el resultado es que el «chivato» es ahora la presa más codiciada.

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¿Es el fin de Waze y SocialDrive?

La pregunta del millón es qué pasa con aplicaciones legales y multitudinarias como Waze o SocialDrive, que basan su modelo en la colaboración ciudadana. Existe una delgada línea roja entre avisar de «presencia policial» de forma genérica y revelar la ubicación exacta de un control estático y oculto. Mientras que las apps suelen jugar en la ambigüedad legal o cooperar con la DGT señalando accidentes, los grupos de WhatsApp y Telegram suelen cruzar la raya dando detalles precisos y fotos en tiempo real.

El futuro inmediato apunta a una mayor presión sobre las plataformas para que moderen este tipo de contenidos. No sería de extrañar que pronto veamos cambios en los términos de servicio de estas aplicaciones para evitar responsabilidades subsidiarias. Por ahora, si tienes la tentación de escribir «Están en la rotonda de salida», piénsatelo dos veces: esos caracteres te pueden salir más caros que el coche que conduces.

La ética detrás del volante

Más allá del miedo a la multa, este caso abre un debate ético necesario sobre nuestra responsabilidad al volante. Al avisar de un control, podemos sentirnos listos, pero la realidad es que podríamos estar salvando al conductor borracho que kilómetros más adelante provocará un accidente mortal. La seguridad vial es un ecosistema frágil donde los controles son el único filtro para retirar peligros con ruedas de la circulación.

Romper ese filtro por deporte o por una mal entendida solidaridad gremial tiene consecuencias reales y trágicas. La próxima vez que veas un control, recuerda que quizás están buscando a alguien que ha secuestrado a un niño o que conduce un coche robado. Tu silencio en el grupo de WhatsApp es, a veces, la mejor forma de proteger a tu propia familia en la carretera.

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