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martes, 10 febrero 2026

Narciso (55), técnico de movilidad: «Hay 109 ciudades que aún no han activado sus ZBE y nos hicieron cambiar de coche a la carrera»

El 66% de los municipios obligados a instalar una ZBE todavía no lo ha hecho, mientras que el 18% ni siquiera ha iniciado los pasos previos.

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) llegaron para cambiar la movilidad en las grandes ciudades españolas y restringir cada vez más el acceso a los vehículos contaminantes. De hecho, durante un tiempo llegamos a pensar que cambiar de coche era urgente para poder acceder al centro de nuestras ciudades.

Y hoy nos damos cuenta de que quizá no es así. En pleno 2026, al mapa de las ZBE todavía le faltan zonas y hay un total de 109 ciudades que no han diseñado la suya y que ya van tarde.

«Se trasladó la idea de que todo iba a activarse de golpe y no ha sido así», explica Narciso, técnico de movilidad. A mucha gente la empujaron a tomar decisiones rápidas sin tener certezas reales», señala.

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El mapa de las ZBE en España es muy desigual

ZBE Sevilla
Fuente: Agencias

No puede ser que haya ciudades tan avanzadas que ya restrinjan el acceso a los coches con etiqueta amarilla (B) en hora punta y otras que ni siquiera las hayan puesto en funcionamiento. Lo que sí es común en la mayoría es vetar el acceso a los vehículos sin distintivo ambiental, empezando por los no residentes.

En total, España suma 821 km² de superficie restringida, un 11% más que hace seis meses. Por ejemplo, Madrid está en cabeza con 605 km², casi el 74% de toda la superficie ZBE del país. Barcelona aporta otros 95 km², un 11,6% adicional. Entre las dos ciudades concentran la inmensa mayoría de las restricciones para vehículos contaminantes y el resto del territorio se divide en zonas algo más pequeñas.

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CiudadSuperficie ZBE (km²)Tipo
Madrid605Grande
Barcelona95Grande
Málaga4,4Media
Zaragoza0,61Reducida

«Hablar de ZBE en general es engañoso. No tiene nada que ver circular en Madrid que en una ciudad con 500 metros cuadrados de restricción. El impacto real es muy distinto», afirma Narciso.

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