jueves, 6 octubre 2022

Las zonas de bajas emisiones provocan un aumento de los ingresos de los aparcamientos en un 22% en 2021

Los ingresos derivados del alquiler de plazas en aparcamientos en estructura y de la gestión de plazas en aparcamientos regulados en superficie en España y Portugal aumentó un 21,8% el pasado año. Ha alcanzado alcanzando los 1.035 millones de euros, según el Observatorio Sectorial DBK de Informa, filial de Cesce. Los aparcamientos facturan un 22% más. Un buen año para los aparcamientos.

Los aparcamientos facturan un 22% más

El crecimiento del negocio el pasado año se debe al aumento de la movilidad tras la eliminación de las restricciones. Junto al mayor consumo privado, la mayor actividad económica general, la mejora del empleo y la paulatina vuelta a la presencialidad en muchas actividades. Sin dejar de lado la activación de las Zonas de Bajas Emisiones ZBE.

Aparcamiento Motor16

Concretamente, el 88% de la facturación correspondió al mercado español, que experimentó un incremento del 22%, hasta 915 millones de euros. Mientras que el mercado portugués subió un 20%, hasta los 120 millones de euros.

En el conjunto del mercado ibérico, los ingresos por alquiler de plazas en aparcamientos en estructura registraron un aumento del 22,7%, hasta los 720 millones de euros. La gestión de plazas en aparcamientos regulados en superficie generó 315 millones de euros, un 19,8% más.

Asimismo, el estudio apunta que el número total de plazas de aparcamiento se elevó a 1,85 millones a finales de 2021. De las cuales 1,52 millones se ubicaban en España y las 325.000 restantes en Portugal.

Por otro lado, las numerosas operaciones corporativas lideradas por los grandes grupos del sector han impulsado en los últimos años el proceso de concentración de la oferta. Lo que ha reunido los cinco primeros operadores una cuota conjunta en el mercado ibérico del 47%.

Para el año 2022, aunque se prevé un crecimiento de la facturación en el sector, las empresas se enfrentan a corto plazo a una coyuntura marcada por el encarecimiento de los carburantes. La implantación del teletrabajo y otros cambios en los hábitos de la población con una repercusión negativa en el volumen de desplazamientos en vehículo privado.