BYD confía en la fiabilidad de sus baterías hasta el punto de que acaba de anunciar una modificación en las condiciones de garantía que amplía la cobertura de su Blade Battery estableciendo un nuevo límite de kilometraje que alcanza los 250.000 kilómetros y un periodo de ocho años de cobertura.
La medida afecta tanto a vehículos eléctricos puros como a los modelos Super Hybrid de la marca y se suma a las garantías ya existentes en los modelos de BYD comercializados en Europa, que incluía hasta ahora una garantía básica de seis años o 150.000 kilómetros, protección antiperforación durante doce años sin límite de kilometraje y cobertura para la unidad de propulsión eléctrica de ocho años o 150.000 kilómetros.

La tecnología Blade Battery permite autonomías combinadas que en el caso del BYD SEAL Design, por ejemplo, alcanzan los 570 kilómetros. En el segmento de vehículos con capacidad de carga rápida, el BYD SEALION 7 Excellence AWD, que tiene una potencia máxima de carga en corriente continua de 230 kW, permite recuperar del 30% al 80% de capacidad en 18 minutos.
Aplicación retroactiva de la garantía de BYD
La confianza en la batería por parte de BYD es plena y el fabricante lo demuestra además aplicando esta extensión de la garantía no solo a los vehículos nuevos, sino también a los que están ya en circulación.
Los propietarios actuales de modelos BYD en el Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido, incluida España, verán modificadas automáticamente las condiciones de cobertura de sus baterías, sin necesidad de realizar gestiones adicionales. La medida excluye vehículos destinados a servicios de movilidad y aquellos bajo acuerdos especiales de flota.
La especificación técnica de la garantía de la Blade Battery incorpora, además, un parámetro denominado Estado de Salud (SOH), que garantiza un mínimo del 70% de capacidad al término del periodo cubierto o al alcanzar el límite de kilometraje establecido.
Características técnicas de la Blade Battery

La batería Blade de BYD está diseñada para superar las limitaciones de las tradicionales gracias a una estructura revolucionaria. Además, combina un diseño innovador, materiales de alta resistencia y sistemas avanzados de gestión de energía. Todo ello permite un equilibrio perfecto entre seguridad, eficiencia y durabilidad.
La batería emplea química de fosfato de hierro y litio (LFP), una composición que prescinde de materiales valiosos como el níquel y el cobalto en su formulación, por lo que reduce el impacto ambiental y ofrece más seguridad, durabilidad y sostenibilidad. Además, la estructura adopta una configuración en la que cada celda, con forma de lámina alargada, actúa como elemento estructural transversal del conjunto.
Las pruebas de resistencia documentadas señalan que el sistema supera los 3.000 ciclos de carga y descarga completos, lo que equivaldría teóricamente a 1,2 millones de kilómetros de vida útil. El diseño compacto de las celdas reduce el volumen ocupado en un 50% respecto a configuraciones tradicionales de batería, lo que permite a los diseñadores maximizar el espacio interior y optimizar el diseño del vehículo.
Protocolos de seguridad

La batería de BYD ha sido sometida por parte de la marca a diversos ensayos de seguridad extremos. En la prueba de penetración con clavos, la temperatura superficial registrada permanece por debajo de los 60°C, diez veces menos que una batería tradicional. Los test de sobrecarga alcanzan el 260% de capacidad, mientras que las pruebas en horno se realizan a temperaturas superiores a 300°C.
El conjunto de evaluaciones incluye además ensayos de aplastamiento, inmersión en agua salada y caídas desde alturas considerables, protocolos que exceden los estándares internacionales vigentes en materia de seguridad para sistemas de almacenamiento de energía en vehículos.








