La BAW 212 pick-up ya se vende en España con diésel de 188 CV, cambio automático y tracción total con reductora.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Es una de las pick-ups de chasis de largueros más grandes del mercado español y llega con un precio que ronda los 46.000 euros, por debajo de la mayoría de sus rivales directos equipados de forma similar.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: un par de 500 Nm con reductora y bloqueos, caja automática de serie y un depósito de 80 litros que alarga las jornadas sin repostar. En contra: 920 kg de carga útil ajustados para un vehículo de 2.575 kg, etiqueta ambiental C y 9,0 L/100 km de consumo homologado al no contar con hibridación.
- Datos técnicos clave: 920 kg de carga útil; caja de carga de 1.555 x 1.520 x 490 mm; 5.469 mm de longitud, 3.488 mm de batalla y 251 mm de altura libre al suelo; diésel de 2,3 litros con 188 CV y 500 Nm, cambio automático de ocho velocidades y tracción 4×4 con reductora; desde algo más de 46.000 euros.
Qué motor lleva y qué capacidad de trabajo ofrece
El motor es un cuatro cilindros diésel turboalimentado de 2,3 litros que desarrolla 188 CV y un par máximo de 500 Nm, según los datos homologados que recoge la ficha del modelo. La transmisión corre a cargo de una caja automática de ocho velocidades, de serie en la única versión disponible, y la tracción es total a las cuatro ruedas con reductora, bloqueo del diferencial trasero y, como opción, también del delantero.
Esa combinación marca diferencias en obra y en campo. La reductora y el bloqueo permiten trabajar a baja velocidad con carga sobre firme suelto, ahí donde una pick-up de tracción simple se queda. Las cifras acompañan esa vocación: 160 km/h de velocidad máxima y 12,8 segundos en el 0 a 100 km/h. El consumo medio se sitúa en 9,0 L/100 km y las emisiones en 238 g/km de CO2, con etiqueta ambiental C de la DGT al no incorporar hibridación.
Cuánto cuesta y para qué profesional encaja
El precio recomendado para España arranca en algo más de 46.000 euros, según los datos que maneja la marca para el mercado español. En esa cifra entra un acabado único y muy cargado: faros LED con encendido automático, control de crucero, cámara de visión 360º, control de descensos, asistente de arranque en pendiente, freno de mano eléctrico y climatizador automático, entre otros.
- Asientos delanteros calefactables y ventilados, tapizado en piel e instrumentación digital.
- Sistema multimedia con pantalla a color, Apple CarPlay, Android Auto, Bluetooth y cargador de móvil por inducción.
- Escalera de acceso a la caja, estribos laterales, acceso y arranque sin llave y toma de 220 V en la zona de carga.
La caja de carga mide 1.555 mm de largo, 1.520 mm de ancho y 490 mm de alto. Con 920 kg de carga útil y 2.575 kg de peso en vacío, la BAW 212 se queda lejos de las cifras de algunas pick-ups orientadas a carga intensiva, un punto que el autónomo que trabaja con europalets debe calcular con precisión antes de comprar.
Con 500 Nm, reductora y bloqueo trasero, la BAW 212 está pensada para el trabajo a baja velocidad sobre firme difícil, no para la ronda urbana del día a día.

El veredicto profesional: para quién encaja y para quién no
Frente a las pick-ups de referencia del mercado, como las Toyota Hilux, Ford Ranger o Isuzu D-Max, la BAW 212 se posiciona como una alternativa de gran formato y precio contenido: en configuraciones equivalentes de chasis de largueros, cambio automático y reductora, esas rivales suelen superar los 50.000 euros. Su argumento es claro: mucho vehículo por lo que cuesta, con un equipamiento de serie que en otras marcas se paga aparte.
Encaja bien en el profesional que necesita un vehículo mixto de trabajo y ocio para fincas, obra, sector agroganadero o servicios técnicos con acceso a terrenos difíciles, donde el par de 500 Nm y la reductora marcan diferencias reales. No es, en cambio, la opción más lógica para el reparto urbano intensivo: sus 5.469 mm de longitud y la etiqueta C penalizan la maniobra y el acceso a las zonas de bajas emisiones. La marca no descarta ampliar la gama más adelante con nuevas versiones, aunque por ahora queda por confirmar el despliegue de la red de posventa en España y los plazos de entrega, dos factores que pesan tanto como el precio en la decisión final.

