La adjudicación de flota del Ejército del Aire y del Espacio suma 51 vehículos KGM con el grupo Astara como distribuidor y un reparto de misiones muy definido entre pick-up y todoterrenos.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: es un caso reciente de compra agregada de vehículos en el ámbito público, con dos plataformas, transformación específica sobre una de ellas y un único canal de suministro y posventa.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: reparto funcional claro entre un pick-up de trabajo con chasis de largueros y un SUV de representación con tracción total; homogeneidad mecánica que simplifica recambios, consumibles y formación de talleres; canal único que agrupa entrega, transformación y servicio. En contra: las unidades transformadas alargan el plazo de entrega y encarecen el mantenimiento posterior; concentrar todo en un solo distribuidor concentra también el riesgo de servicio; y ni la MMA, ni la carga útil, ni el consumo homologado figuran en la información publicada, lo que impide comparar el TCO con alternativas.
- Datos técnicos clave: 51 unidades; 25 KGM Musso Sports Pro A/T con kit de señalización y patrulla militar y ganchos de remolque de alta capacidad; 25 KGM Rexton Pro 4WD A/T entregados de serie; 1 unidad exclusiva de la Patrulla Aspa; tracción 4×4 con reductora en el pick-up y tracción total conectable con cambio automático en el SUV; importe de adjudicación no desglosado.
Qué se ha adjudicado y para qué se usa cada unidad
El lote se reparte en dos bloques casi idénticos. El primero lo forman 25 unidades del KGM Musso Sports Pro A/T, asignadas a la Policía Aérea para patrulla, control de perímetros y transporte de material en recintos militares. Hablamos de pick-up con chasis de largueros y travesaños, caja trasera de gran volumen y tracción 4×4 con reductora, una arquitectura pensada para trabajo exigente en pistas de tierra y en asfalto.
Estas unidades no salen de fábrica tal cual. Incorporan un kit de señalización y patrulla militar y ganchos de remolque de alta capacidad, según la información publicada sobre la operación. La transformación es la parte que más condiciona tanto el calendario de entrega como el mantenimiento posterior, porque añade elementos eléctricos y de carrocería que se suman al plan de revisiones del vehículo base.
El segundo bloque suma otras 25 unidades del KGM Rexton Pro 4WD A/T. Aquí no hay transformación: llegan de serie y se destinan al traslado de personal directivo, mandos y logística entre bases. El Rexton es el SUV grande de la marca, con tracción total conectable y transmisión automática, y su papel es el de vehículo de enlace y representación antes que el de herramienta de trabajo pura.
La unidad número 51 es un Musso Sports Pro A/T exclusivo para la Patrulla Aspa, la patrulla acrobática de helicópteros con base permanente en el Ala 78, en Armilla (Granada). Luce la rotulación y los colores oficiales de la formación y cumple una doble función: transporte de equipamiento en maniobras y exhibiciones aéreas, y vehículo de imagen institucional en actos públicos.
Comprar 51 vehículos de golpe solo compensa si el reparto por misión y la red posventa están resueltos antes de firmar.
Cómo se gestiona una compra agregada de este tamaño

Para el gestor de flota, lo relevante no es tanto el modelo como la fórmula de compra. Una adjudicación de 51 vehículos con dos plataformas, dos misiones y una fracción transformada se parece más a un proyecto logístico que a una operación comercial. Hay tres decisiones que marcan el resultado.
- Homogeneidad mecánica: concentrar el lote en un solo fabricante reduce referencias de recambio, consumibles y horas de formación en los talleres propios.
- Canal único de entrega y posventa: el grupo distribuidor agrupa suministro, transformación y servicio, lo que simplifica la interlocución pero concentra el riesgo en un solo proveedor.
- Reparto por misión: separar pick-up de trabajo y SUV de enlace evita sobredimensionar equipamiento en las unidades que solo hacen traslados de personal.
El tercer punto es el que más se descuida, tanto en licitaciones públicas como en renovaciones de flota privadas. Asignar un 4×4 con reductora a tareas de enlace urbano dispara consumo, desgaste de neumáticos y coste de mantenimiento sin ninguna contrapartida operativa. En esta operación, la división está hecha desde el origen.
El servicio posventa de flota es el otro frente abierto. Un parque móvil repartido por instalaciones de todo el territorio nacional exige cobertura en varias provincias, tiempos de inmovilización acotados y trazabilidad de cada intervención. La red del distribuidor y la del fabricante tienen que cubrir ese mapa; si no lo hacen, el ahorro teórico de la compra agregada se diluye en paradas imprevistas.
El veredicto profesional: qué se puede copiar de esta adjudicación
En el segmento del pick-up de trabajo, las flotas de servicios y las administraciones suelen resolverse con plataformas de gran volumen, cuya ventaja no está en el precio de compra sino en la red de servicio y la disponibilidad de recambio. KGM compite con producto capaz —chasis de largueros, reductora, caja amplia— pero con una red comercial aún en construcción en España, y ese es el punto que un gestor debe medir antes de replicar el modelo. La homogeneidad de marca solo genera ahorro real si el taller está cerca del vehículo.
Para un responsable de flota, la lección trasladable es el reparto por misión. Asignar vehículo 4×4 a cada tarea es el error más caro y también el más común: encarece adquisición, consumo y mantenimiento sin aportar capacidad útil. Aquí el pick-up hace patrulla y logística, y el SUV hace enlace y representación. Esa separación, aplicada a una flota comercial, se traduce en menos kilos de equipamiento innecesario y en neumáticos y frenos que duran más kilómetros.
Queda por confirmar el calendario de entrega por instalaciones y el importe final de la operación, dos datos que la información publicada no detalla y que condicionan cualquier lectura del TCO. También conviene vigilar el comportamiento de las unidades transformadas en su primer ciclo de mantenimiento: los kits de señalización añaden carga eléctrica y puntos de fallo que no aparecen en la ficha del vehículo base. Para el gestor, el criterio es sencillo: compra agregada de vehículos sí, pero con red posventa dimensionada y misión asignada vehículo a vehículo.

