Este Mitsubishi Eclipse Cross, toma prestado un nombre que es toda una institución dentro de la marca japonesa y que los más entrados en años seguro que no han olvidado. Estéticamente este crossover de 4,40 metros de largo (siete centímetros más largo que un ASX) gana enteros si se compara con el mencionado ASX, gracias en parte a una silueta mucho más llamativa que finaliza en una particular luna trasera, que está dividida en dos partes y que realmente no resta mucha visibilidad desde el puesto de conducción.

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