Las tres compañías han anunciado una alianza estratégica para comenzar la implantación del servicio de robotaxi y desplegar vehículos autónomos de transporte de pasajeros en la capital croata. Pero este es solo el primer paso, porque la vocación que muestran los tres miembros de esta alianza es la expansión posterior a otras ciudades europeas.

Pero mientras tanto, Zagreb se convertirá en la primera ciudad de Europa en contar con un servicio comercial de robotaxis; un servicio que ya funciona en grandes urbes mundiales como San Francisco, Phoenix, Los Ángeles, Dallas o Houston en Estados Unidos. En China, destacan Pekín, Shanghái, Cantón o Shenzhen. Y en los Emiratos Árabes, un servicio similar está disponible en Dubái y Abu Dabi. La llegada a Zagreb ha sido anunciad por Verne, Pony.ai y Uber Technologies que han firmado un acuerdo de colaboración para el despliegue conjunto de vehículos de conducción autónoma en la capital de Croacia.
Cada socio tiene su papel en el desarrollo del robotaxi
El modelo operativo distribuye los roles entre las tres empresas de la siguiente manera: Pony.ai aportará su sistema de conducción autónoma; Verne actuará como propietaria de la flota y operadora del servicio, incluyendo los trámites de homologación regulatoria en Europa; y Uber integrará el servicio en su plataforma global de movilidad, complementando la propia aplicación de Verne. La compañía californiana también tiene previsto invertir en Verne como socio estratégico.

Los trabajos de implantación ya han comenzado. Los vehículos utilizados son los Arcfox Alpha T5 Robotaxi, equipados con el sistema de séptima generación de Pony.ai, y llevan semanas realizando pruebas en vías públicas de Zagreb como paso previo al inicio del cobro de tarifas a usuarios. A medio plazo, las tres empresas apuntan a escalar la flota a miles de unidades y replicar el modelo en otros mercados europeos e internacionales.
Pony.ai fundamenta su apuesta en la experiencia acumulada en China, donde su tecnología Gen-7 ha alcanzado escala comercial significativa, con punto de equilibrio en las ciudades de Guangzhou y Shenzhen. Verne, por su parte, lleva desde 2019 trabajando en el despliegue de movilidad autónoma en entornos urbanos complejos, con foco en operaciones, integración tecnológica y habilitación regulatoria. Uber aporta su red global de transporte bajo demanda, activa desde 2010 y con más de 72.000 millones de viajes acumulados.

