Singer, la marca nacida en California en 2009 y especializada en la restauración personalizada de Porsche 911 refrigerados por aire y Red Bull Advanced Technologies, la división de tecnología de alto rendimiento que pone en juego la experiencia en Fórmula 1, han decidido trabajar juntas para darle una nueva vida a los Porsche clásicos. Una vida en la que las más avanzadas tecnologías de la actualidad dotan al mítico deportivo de una rigidez a la altura de estos tiempos. Sobre todo en las versiones Targa o Cabrio.
Cuando un propietario de un 964 Cabriolet o Targa envía su vehículo para una restauración Classic Turbo, el proceso comienza con un desmontaje completo. Interior, carrocería exterior y componentes mecánicos se retiran hasta dejar al descubierto el monocasco de acero. Esta estructura, fabricada hace más de tres décadas, se evalúa, limpia y prepara para las siguientes fases del proceso.

Con la experiencia de Red Bull en tecnología de Fórmula 1
La ausencia de techo fijo en las versiones descapotables y Targa del 964 presenta una limitación inherente: menor rigidez torsional respecto a la versión cupé. Esta diferencia afecta directamente al comportamiento dinámico, la respuesta en frenada y el refinamiento general del vehículo. La firma americana especializada en los deportivos alemanes buscaba igualar las prestaciones de las versiones abiertas con las del coupé, manteniendo la integridad del chasis original y al mismo tiempo minimizando el peso adicional de esta transformación.
Advanced Technologies, la división de ingeniería de alto rendimiento del Red Bull Technology Group, empleó para este proyecto técnicas de modelado digital mediante escaneo tridimensional y mediciones manuales del chasis 964. Con estos datos, se creó un modelo de Análisis de Elementos Finitos (FEA) que calculó la rigidez torsional de las diferentes variantes del vehículo. El modelo se refinó hasta que los valores predichos coincidieron con los obtenidos en pruebas físicas.

Una vez validado el modelo, el equipo ha conseguido identificar las zonas de la estructura que soportaban mayor carga durante la torsión, analizando principalmente la energía de deformación. A partir de este análisis, diseñaron 13 estructuras de refuerzo en fibra de carbono, que fueron colocadas estratégicamente para incrementar la rigidez sin comprometer el chasis original ni interferir con los requisitos de espacio del vehículo restaurado.
Las 13 estructuras de fibra de carbono se adhieren al monocasco durante el proceso de restauración. El resultado: un incremento del 175 por ciento en la rigidez torsional. Según los responsables del proyecto, esto equipara el comportamiento dinámico de las versiones Cabriolet y Targa con el que se puede conseguir en el Coupé, mejorando conducción, frenado y el refinamiento general en marcha.
Singer combina historia y tecnología en su programa Classic Turbo
Rob Gray, Director Técnico de Red Bull Advanced Technologies, explicó que el equilibrio entre rendimiento y peso es un reto habitual para su equipo, derivado de su experiencia en competición de máximo nivel. Por su parte Mazen Fawaz, director de Estrategia del constructor de California, destacó que la colaboración es un paso más en el enfoque con el que nació -y que ha mantenido- su compañía: combinar patrimonio automovilístico con ingeniería de vanguardia.

Esta colaboración dota de todavía mayor interés al programa Classic Turbo, que permite a los propietarios restaurar sus 964 inspirándose en el 911 Turbo original de 1974. El programa ofrece las tres configuraciones de carrocería: cupé, cabriolet y Targa. Cada restauración se realiza según las especificaciones individuales del cliente.
A partir de ahora, el resultado que ofrecerá la firma de California será conseguir un coche con tecnología del Siglo XXI pero con todo el encanto de aquel Porsche 911 Turbo de 1974, una de las generaciones más recordadas y admiradas del legendario deportivo alemán.
Imágenes Porsche 911 Cabriolet reinterpretado por Singer–Classic Turbo
Fotos: Singer














