Nissan ha mostrado este prototipo con motivo del Día de la Energía Limpia, como demostración de las líneas de investigación que mantiene abiertas en su división de ingeniería avanzada. La firma japonesa quiere explorar todas las alternativas para avanzar en todas las posibles tecnologías que hagan aún más sostenible y eficiente la movilidad eléctrica.
De esa intención nace este Ariya en el que han trabajado los ingenieros del equipo de Planificación Avanzada de Producto de Nissan en Dubái trabajaron junto con el equipo de Planificación de Tren Motriz en Barcelona para integrar estos componentes en un Ariya sin alterar su estructura básica. El proyecto de la marca japonesa incluyó la colaboración de Lightyear, empresa holandesa especializada en movilidad solar, que suministró la tecnología de los paneles.
El sistema fotovoltaico que incorpora este Nissan Ariya ocupa 3,8 metros cuadrados distribuidos en tres zonas de la carrocería: capó, techo y portón trasero. Las células están fabricadas con materiales basados en polímero y vidrio, diseñadas para convertir la radiación solar en corriente continua. Un controlador específico gestiona la energía captada y la dirige hacia el sistema de almacenamiento del vehículo.

Qué autonomía puede generar
Las pruebas realizadas en condiciones reales proporcionan datos sobre el rendimiento del sistema en diferentes escenarios geográficos y climáticos. En un día con exposición solar óptima, los paneles pueden añadir hasta 23 kilómetros de autonomía. Por ejemplo, Barcelona, con su nivel medio de radiación solar, arroja una cifra de 17,6 kilómetros diarios de autonomía generada.
Otras ciudades muestran variaciones según su ubicación: Londres registra 10,2 kilómetros al día de media anual, Nueva Delhi alcanza 18,9 kilómetros y Dubái llega hasta los 21,2 kilómetros. Durante un trayecto de dos horas que cubra 80 kilómetros, el sistema puede producir 0,5 kWh, equivalentes a tres kilómetros adicionales de recorrido.

Según los cálculos del fabricante, un conductor que recorra 6.000 kilómetros anuales podría reducir sus visitas a puntos de recarga de 23 a solo 8 al año. La frecuencia de carga disminuiría entre un 35% y un 65% dependiendo del patrón de uso y la ubicación geográfica del vehículo.
Un sistema similar ya se ofrece en el Nissan Sakura EV en Japón
Para pone en contexto y calcular de la manera más fiel posible las posibilidades para el día a día, el prototipo completó un trayecto inicial de 1.550 kilómetros entre los Países Bajos y Barcelona. Durante ese recorrido, los ingenieros evaluaron el comportamiento del sistema solar en diferentes condiciones de luz, temperatura y velocidad de circulación. Los datos recogidos sirvieron para calibrar el controlador de energía y optimizar la gestión de la carga captada.

La tecnología que equipa este sistema no está diseñado para eliminar por completo la necesidad de recargas externas, sino para ampliar los intervalos entre ellas. En regiones con infraestructura de carga limitada o dispersa, la generación continua de energía durante el aparcamiento o la conducción puede marcar una diferencia significativa en la autonomía disponible
La integración de paneles solares en vehículos no es un concepto nuevo en la industria, pero su aplicación práctica ha estado limitada por la eficiencia de las células fotovoltaicas y el área disponible en la carrocería. Nissan, por ejemplo, ya cuenta con un sistema que convierte una especie de cofre de techo en un panel solar capaz de recargar un coche cuando está parado. Este dispositivo lo ofrece la marca en el Sakura EV y es capaz de añadir 10 kilómetros de autonomía cada día.
Nissan trabaja en todo tipo de tecnología con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en el ciclo de vida completo de sus productos y operaciones para 2050. Este Ariya, del que de momento no hay planes de comercialización, es solo uno de esos desarrollos para aprovechar al máximo la energía más limpia disponible en el mundo.
Imágenes Nissan Ariya con paneles solares
Fotos: Nissan













