La escasa visibilidad de las noches de invierno y las carreteras mal iluminadas esconden un grave problema para muchos automovilistas: el miedo a conducir en la oscuridad. Un problema que está pasando factura, literalmente a los bolsillos de los españoles. Y es que, según revela un estudio realizado por Ford, uno de cada cinco conductores desembolsa más de 100 euros anuales en transporte público o taxis simplemente para evitar ponerse al volante cuando cae la noche.
El informe de Ford evidencia que el impacto del miedo a la oscuridad va más allá de la economía y también está afectando a la vida social de millones de conductores. En concreto, 3 de cada 5 automovilistas españoles (56%) alteran sus planes sociales al menos una vez al mes para evitar la carretera tras el anochecer.
Cenas canceladas, eventos sociales evitados, visitas a familiares pospuestas: la vida social de millones de personas se ve directamente afectada por el temor a ponerse al volante al caer la noche.
Y otro dato más revelador aún: el estudio de Ford revela que más de una cuarta parte de los conductores (27%) admite inventar excusas para ocultar su verdadera razón para no conducir de noche. Algo que subraya el estigma asociado a esta ansiedad y cómo muchos prefieren guardar silencio antes que reconocer sus miedos al volante.
Niebla y carreteras rurales: los enemigos

¿Qué es exactamente lo que atemoriza a los conductores españoles? La investigación de Ford identifica claramente a los principales culpables. La niebla encabeza la lista de preocupaciones, con un 50% de conductores que la señalan como su mayor temor invernal. No es para menos: la visibilidad reducida convierte cualquier trayecto en un desafío de nervios.
Las carreteras rurales tras el anochecer desalientan a casi 6 de cada 10 españoles (58%), especialmente preocupante considerando que muchas personas necesitan utilizarlas diariamente para desplazarse entre pueblos o ciudades pequeñas.
Los deslumbramientos añaden otra capa de estrés: el 67% de los conductores admite que las luces de otros vehículos les obligan a frenar o desviar la mirada con frecuencia, creando situaciones potencialmente peligrosas en momentos críticos.
Paradójicamente, a pesar de estos temores tan extendidos, uno de cada seis conductores (17%) reconoce no realizar ninguna preparación invernal en su coche. Además, el 23% confiesa experimentar una inquietante falta de control sobre el vehículo cuando circula en condiciones de oscuridad.
Tecnologías de Ford que ayudan

«Los conductores no solo están nerviosos, sino que están sacrificando activamente su vida social e incurriendo en costes adicionales para evitar trayectos nocturnos complicados», explica Jesús Alonso, presidente y consejero delegado de Ford España. «En Ford, entendemos que la verdadera libertad a la hora de conducir significa confianza ante cualquier situación. Por eso, somos pioneros en las tecnologías de iluminación inteligente y sistemas avanzados de asistencia al conductor, diseñados no solo para iluminar la carretera, sino para eliminar toda ansiedad. Se trata de algo más que luz; se trata de tranquilidad mental«, añade.
La demanda de soluciones tecnológicas es clara: casi 7 de cada 10 españoles (69%) consideran que las funciones de seguridad avanzada son cruciales a la hora de comprar un coche, con especial énfasis en sistemas de iluminación superiores.
El dato más revelador: el 45% de los conductores asegura que su bienestar mental y la reducción del estrés mejorarían notablemente con tecnología de iluminación más avanzada. Ya no se trata solo de ver mejor la carretera, sino de sentirse seguro y confiado al volante.
Ford ha respondido a estas necesidades con innovaciones específicas de iluminación que pretender dar tranquilidad y mitigar la ansiedad que sufren los conductores a la hora de ponerse al volante de noche
El Sistema de Iluminación Frontal Adaptativa y Faros Pixel LED, disponible en varios modelos de Ford, ajusta activamente el patrón e intensidad del haz de luz según la velocidad, el giro del volante e incluso datos de GPS, iluminando curvas y peligros antes de que el conductor gire.
Por otro lado, la tecnología de luces de carretera antideslumbramiento, disponible en modelos como el Puma, Puma Gen-E, Kuga, el nuevo Explorer 100% eléctrico, Capri y Mustang Mach-E (equipados con faros Matrix LED), permite mantener las luces largas permanentemente encendidas sin deslumbrar al resto de conductores.
A las anteriores se suman la luz de curva dinámica predictiva y la luz basada en señales, que son capaces de iluminar las curvas próximas y leen las señales de tráfico para garantizar la seguridad incluso en las carreteras rurales más desafiantes
El desafío adicional de los vehículos eléctricos en invierno

Para quienes están considerando dar el salto al vehículo eléctrico, el invierno plantea preocupaciones adicionales. Dos de cada cinco conductores españoles (40%) temen el impacto del frío en la autonomía de las baterías.
Ford ha equipa tecnologías en sus modelos Explorer 100% eléctrico y Mustang Mach-E para mitigar este problema. La Bomba de calor permite capturar el calor residual de los componentes del vehículo para subir la temperatura del habitáculo, utilizando significativamente menos energía de la batería y preservando la autonomía.
Por otro lado, los mencionados modelos de Ford disponen de sistemas de preacondicionamiento, que permiten mantener la temperatura óptima de la batería y el interior mientras el coche está enchufado, optimizando el rendimiento y facilitando una carga más rápida.








