viernes, 9 diciembre 2022

Los datos que registra el coche son propiedad del conductor

Los coches conectados ya están en el mercado, y son capaces de registrar datos del consumidor y transmitirlos de forma privada y eso requiere una pronta regulación. Una encuesta realizada a 12.000 conductores de 12 países europeos revela que para el 90% de los usuarios pertenece al propietario y/o conductor la información que genera un vehículo, como ubicación, duración del viaje o información personal sincronizada coche/teléfonos móviles. También se muestran preocupados por la divulgación de la información privada (un 88%), el uso comercial de los datos personales (un 86%) y la piratería de vehículos y su seguimiento (un 95%).  

La encuesta forma parte del informe presentado por la Federación Internacional de Automóvil (FIA) en la región de Europa (Región I) a los eurodiputados en el Parlamento de Estrasburgo, informe que analiza el tipo de datos que pueden ser registrados y transmitidos por los vehículos nuevos. Es fruto de la investigación de dos vehículos, uno convencional y otro eléctrico.

Debe ser regulado

Entre los clubs de automovilistas pertenecientes a la FIA se encuentra el Race que, al igual que las personas encuestadas opina que debería haber una legislación específica para garantizar a los conductores la propiedad de sus datos privados. Además, los automovilistas deberían tener el derecho a elegir su proveedor de servicios.

En ese sentido se expresaba el  presidente de la FIA Región I, Thierry Willemarck, afirmando que «es el momento de que los responsables políticos tomen una posición firme y defiendan a los consumidores». También la Eurodiputada Evelyne Gebhardt considera que los consumidores tienen derecho a saber qué datos están compartiendo cuando conducen sus coches, reconociendo que «actualmente, sólo los fabricantes de vehículos tienen acceso a estos datos».

Una reglamentación que no debería tardar, porque, como reconoce  Thierry Willemarck, cuando se trata de datos del coche «hay una desconexión clara entre los datos que se están tratando de conseguir y lo que los ciudadanos están dispuestos a aceptar».