346 - Renault 19 16V. Otro GTI a la pelea

346

Renault 19 16V. Otro GTI a la pelea

09 de Junio de 1990

Los GTI seguían floreciendo en nuestro mercado, donde el Golf GTI, el Kadett GSI, el 309 GTI eran sinónimo de deportividad al alcance de todos los conductores. Y a ese grupo de coches se sumaba un nuevo integrante, pues Renault ya tenía listo el 19 en versión de 16 válvulas. Con un motor de 140 caballos, venía con ganas de pelea. Además una comparativa entre VW Corrado 16V y Volvo 480 Turbo y un reportaje sobre cómo recurrir las multas.
Descargar revista

La nueva ley de tráfico, que había entrado en vigor en la primavera de ese año, había supuesto, entre sus novedades, el incremento considerable del número de sanciones y la cuantía de las mismas. De esta forma, se ponía, lamentablemente de moda el tema de los recursos. Motor16 contaba en la revista de este semana el proceso para recurrir una multa que podía llegar, incluso, hasta el Tribunal Supremo, algo impensable hasta la fecha.

Una noticia que nos parecía, en cierto modo curiosa, daba cuenta de lo avanzado de la industria del automóvil, siempre mirando al futuro. En concreto, se refería a un proyecto de Mercedes-Benz -cuyos orígenes estaban en los años 50- para reciclar elementos de los automóviles. Hoy la capacidad de reciclaje de las piezas y componentes de un coche nuevo está en el pliego de desarrollo del mismo.

Las pruebas de la semana tenían un aire muy deportivo. Por un lado un rival para los florecientes GTI de la época: el Renault 19 16V. El modelo francés ofrecía por poco más de 2.200.000 pesetas un motor de 16 válvulas con 140 caballos de potencia que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y rozar los 217 km/h de velocidad máxima. Su silueta -sólo se vendía con la carrocería de 3 puertas- llamaba la atención por su alerón posterior. En la prueba destacábamos su comportamiento, la facilidad de conducción y unos frenos incansables. Nos parecía mejorable la climatización, la visibilidad posterior y unas recuperaciones demasiado tranquilas para el tipo de coche.

Otros dos deportivos se enfrentaban en nuestras páginas. El Volkswagen Corrado 16V y el Volvo 480 Turbo eran dos coupés de lo más llamativo y además, en estas versiones demostraban un poderío a la altura de su imagen. El Corrado (136 caballos y un precio de 3,5 millones de pesetas) destacaba en lo positivo por su comportamiento, la línea estética y un puesto de conducción perfecto. Y no nos gustaba su cambio lento, la mecánica perezosa ni la visibilidad trasera. En el Volvo destacaba una mecánica brillante, una gran habitabilidad y una exclusividad incontestable. Pero en el debe anotábamos un eje trasero saltarín, un acabado mejorable y unos desarrollos largos.

Como no todo iban a ser deportivos, también probábamos una berlina de mucho porte, el BMW 525i, que estrenaba motor de cuatro válvulas por cilindro, con el que nos garantizábamos prestaciones y progresividad; eso sí a costa de un equipamiento escaso para un modelo de más de 5 millones.

La deportividad en esta revista se reflejaba también en la competición, con reportajes sobre las 500 Millas de Indianápolis, la Baja Portugal o el Rally Acropolis, en cuyas primeras etapas dominaban los Toyota Celica, el coche de Carlos Sainz

Sigue Motor16
Salon