Seat Ibiza Cupra. Un GTI de pura sangre española
180 CV y cambio DSG7

Seat Ibiza Cupra. Un GTI de pura sangre española

Seat pertenece al Grupo Volkswagen desde el año 1990. Vale, 'aceptamos pulpo como animal de compañía', pero a Seat siempre la hemos sentido y sentiremos como una marca española, y a este Ibiza Cupra, como el modelo más excitante y sobre todo divertido de la gama.

Julián Garnacho

Julián Garnacho Twitter

15 de Abril 2013 10:59

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Las marcas nos quieren recordar viejos tiempos, cuando por nuestras carreteras veíamos utilitarios de armas tomar como lo fueron el Ibiza SXI System Porsche, el Citroën AX GTI, el Peugeot 205 GTI, el Renault 5 Copa Turbo... Así, han llegado o llegarán 'pequeñas bombas deportivas' como el Corsa OPC, el Abarth Punto, el DS3 Racing, el VW Polo GTI, el 208 GTI, el Fiesta ST, el Clio R.S.... Aunque bien es cierto que Seat nunca dejó de lado este segmento, como demuestran los 15 años que ya han cumplido sus versiones Cupra.

El último Ibiza es un 'restyling' de su antecesor y por ello mantiene los rasgos estéticos, y sobre todo, el mismo duo motor-cambio en este Cupra. Estos últimos son el propulsor 1.4 TSI de 180 CV con doble sobrealimentación -lo equipa el VW Polo GTI, el Skoda Fabia RS y el Audi A1 1.4 TFSI- y el cambio automático de doble embrague y 7 velocidades DSG.

En los primeros compases destaca la suavidad del cambio, que obliga al propulsor a trabajar como un diésel, pues en la posición D, a 70 km/h introduce 7ª velocidad, cuando el 1.4 TSI gira a poco más de 1.600 rpm.

Aún así, carece de 'Start/Stop' y el consumo se eleva. También maniobrando, se perciben algunos tirones que afean el resultado final, aunque esto es común en los DSG y S tronic con embragues en seco.

Conducción muy cómoda

Sus 180 CV tienen en el horizonte kilómetros y kilómetros de carreteras reviradas y nosotros aún más, aunque para llegar a ellas hay un viaje por autovía, que se hace cómodamente, pues sus suspensiones no son tan secas como en la mayoría de sus rivales, y a 120 km/h el motor gira a 2.800 rpm en 7ª velocidad, por lo que el sonido no molesta y el consumo se mantiene ajustado. Aún así, los 45 litros de su depósito dan para poco, pues el consumo medio ha sido de 8,2 l/100 km, cuando oficialmente homologa 5,9 -6,4 homologaba el anterior Cupra con el mismo motor-.

Pero a 80 km/h y con hundir el pie derecho como si lo quisieramos sacar por debajo de la alfombrilla, el cambio reduce de séptima a tercera velocidad en menos que dura un pestañeo. Los 180 CV y los 25,5 mkg de par máximo se trasladan a sus neumáticos delanteros y nuestro cuerpo se pega a sus asientos. Estos son magníficos por sujeción, pero discretos por diseño, como el resto del interior, a excepción de detalles como los relojes o los pedales.

La verdadera esencia del Ibiza Cupra es su motor, pues es un auténtico 'chicle' que estira desde 1.800 rpm, hasta llegar a las 7.000, momento en el que introduce una marcha más. Y si en algún momento notamos falta de potencia -cosa complicada-, el cambio da lo mejor de sí y hace imperceptible el paso entre marchas para cualquier mortal, y sino, siempre podemos recurrir al modo secuencial. A menos de 2.400 rpm trabaja el compresor, por lo que se suple su baja cilindrada. Entre 2.400 y 3.500 actúan conjuntamente compresor y turbo, mientras que por encima de ese régimen es sólo el turbo el que sopla a pleno pulmón.

Gracias a ello este Seat Ibiza Cupra corre que se las pela y alcanza los 228 km/h de velocidad máxima, pero además acelera de 0 a 100 km/h en sólo 6,8 segundos -homologa 6,9 y el Cupra con el mismo motor, probado en el número 1.372 de Motor16 necesitó 7,6-, y llega al primer kilómetro saliendo desde parado a casi 190 km/h. Adelantar es un verdadero juego de niños, pues realiza la maniobra de 80 a 120 km/h en D, en sólo 4,3 segundos, cuatro décimas más rápido que el deportivo Opel Astra OPC de 280 CV en 4ª velocidad. Ahí queda eso.

Un chasis magnífico

Además el Ibiza Cupra pesa 1.259 kilos, cuenta con un chasis magnífico -qué vamos a decir que no sepamos ya de la dinámica de cualquier Ibiza-, presenta el sistema XDS que funciona a modo de autoblocante, pero de manera electrónica, y tiene un mejor reparto de pesos, pues la batería va en el maletero -pierde 48 litros respecto a un Ibiza SC-. Gracias a todo ello y a que nuestra unidad equipaba unos frenos Seat Sport de AP Racing que cuestan 1.036 euros -a los que hay que acostumbrarse, pues obligan a pisar el pedal con contundencia, pero sus distancias de frenado son muy cortas y no se cansan nunca-, su comportamiento es intachable y cada curva, cada frenada, cada aceleración... son momentos de máxima diversión y seguridad.

El Ibiza Cupra equipa casi todo de serie, incluido el 'Seat Portable System', que funciona como navegador, multimedia, bluetooth y ordenador de viaje, aunque podría mostrar parámetros sobre fuerzas G o rendimiento del motor, como sucede en alguno de sus rivales.

22.600 euros es el precio de salida, pero si te puedes acoger al Plan PIVE y lo financias, su precio final ronda los 19.000 euros. Todo un chollo para este bólido español.

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