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Comparativa Seat Arona 1.0 TSI, Peugeot 2008 1.2 PureTech y VW T-Cross 1.0 TSI

No hace mucho los utilitarios del segmento B eran una de las grandes bazas a nivel de ventas de nuestro mercado. Sin embargo, con la llegada de los B-SUV los primeros han quedado en un preocupante segundo plano. Es el caso de los ‘olvidados’ Seat Ibiza, VW Polo o Peugeot 208, arrinconados por nuestros protagonistas, el Seat Arona, el Volkswagen T-Cross y el Peugeot 2008. Este último pone en los próximos días una actualización en juego.

Los B-SUV preferidos por los españoles

Seat Arona, Volkswagen T-Cross, Peugeot 2008

No están elegidos al azar. Estos tres modelos son los preferidos por los españoles en este segmento para solucionar sus problemas de movilidad. Fueron los más vendidos el pasado año y seguirán triunfando, sin duda, en el presente curso. Incluso el Seat Arona ha sido durante mucho tiempo el modelo más vendido del mercado nacional.

La clave del éxito de estos tres vehículos, más allá del componente estético, se basa en un tamaño contenido, pero suficiente para las soluciones que busca una familia o un usuario joven. Y curioso que tanto Arona como T-Cross tengan genética alemana, pero su partida de nacimiento sea española (Barcelona y Pamplona, respectivamente).

Motores de gasolina tricilíndricos

El Peugeot 2008 es algo más grande, aunque como veremos luego esa generosidad en centímetros no es directamente proporcional en aspectos como la habitabilidad. Y con el diésel en caída libre, pese a que el francés sigue ofreciendo un BlueHDI de 130 CV, apostamos por la gasolina con sus respectivos bloques tricilíndricos, en este caso 1.0 TSI de 110 CV en el Seat Arona y Volkswagen T-Cross, y 1.2 PureTech de 130 CV en el galo.

Seat Arona, Volkswagen T-Cross, Peugeot 2008

Podríamos haber elegido el PureTech de 100 CV en el modelo de la marca francesa, pero nos privaba del cambio automático que casi siempre recomendamos. Además, tratamos de igualar su dotación de serie con los acabados más completos y deportivos: FR en el Seat, Sport en el VW y GT en el Peugeot.

El ‘downsizing’ trajo consigo el recorte de las cilindradas para ganar en eficiencia. Y, en líneas generales, no defrauda en este trío. El tándem del Grupo VW presenta menos cilindrada, pero tanto Arona como T-Cross se mueven con soltura. Cierto que la naturaleza impar de sus cilindros trae consigo alguna vibración extra y un sonido diferente, menos armonioso, pero nada preocupante.

Mejores prestaciones en el Peugeot 2008

Dicho esto, la mayor potencia, par maximo y la entrega a más bajo régimen permiten al 2008 gozar de unas mejores prestaciones. Sin embargo, las diferencias son mínimas, algo que nos ha sorprendido. Nunca superan el segundo con el Arona, siendo el T-Cross el modelo de la comparativa al que menos parece preocuparle eso de correr. Es el más pesado, pero los 10 kilos de lastre frente al Peugeot no justifican sus peores tiempos.

Peugeot 2008

Y eso que el cambio automático DSG7 con doble embrague de los ‘gemelos’ es más rápido, y también menos agradable, que la transmisión EAT8 con convertidor de par de su rival francés, más suave, refinada y con saltos entre marchas sin apenas caídas de régimen al contar con 8 relaciones.

Diferentes perfiles de conducción

El conductor puede cambiar de manera secuencial en las levas del volante, activar el modo más deportivo en el cambio o seleccionar los perfiles Eco, Normal y Sport en el asistente de conducción. El Arona y el T-Cross también añaden un modo Individual que permite gestionar al gusto parámetros del acelerador, el cambio o la dirección.

Seat Arona

Si analizamos sus respectivos chasis, nada nuevo o inesperado. La vocación de estos tres modelos es urbana, pero ya tienen potencia más que suficiente para afrontar largos desplazamientos fuera de la ciudad. La mayor pisada, refinamiento del cambio y buena insonorización del interior hacen más agradable y confortable el uso del Peugeot 2008 en autopista o carretera.

Si nuestra prioridad es el confort, el T-Cross saca una merecida buena nota, mientras que el Arona, también cómodo, sí que presenta una personalidad dinámica más acusada. Nos son diferencias radicales, pero la puesta a punto del chasis resulta más ágil en el modelo español.

Volkswagen T-Cross

La dirección es más comunicativa en el dúo con DNI español, aunque los tres modelos de nuestra comparativa firman 2,7 vueltas de volante entre topes. Asimismo los tres frenan de manera estable, sin perder las formas, pero en este sentido el Arona es el que más alarga las distancias de frenado. El más eficaz en este apartado es el 2008.

Etiqueta medioambiental C

Sus modestas cilindradas les permiten firman unos consumos ajustados, con matices, pese a no tener aliados en forma de hibridación ligera o algún tipo de electrificación que les privan de acceder a la, cada vez, más demandada etiqueta medioambiental ECO.

Quizás esa sencillez en la propuesta mecánica, con motores de combustión clásica, pueda ser también parte del secreto de su éxito. El 2008 sí que cuenta con una versión totalmente eléctrica con sello 0 emisiones.

Seat Arona

Vamos con lo que tenemos. El gasto es un tanto bipolar. Si nos tomamos las cosas con calma las cifras son sumamente atractivas, sobre todo en la gran urbe o en carretera a velocidad constante.

La cosa cambia cuando se fuerza la marcha porque cuando se ponen a trabajar a destajo el consumo se dispara más de lo esperado. Ya, pero eso le pasa a todos, te preguntarás. Pues sí, pero el incremento es más evidente en un bloque de un litro de capacidad que en otro que duplique esa cilindrada porque va mucho más forzado cuando se le exige mayor rendimiento.

El Seat Arona, el que menos consume

Dicho esto tampoco las diferencias son como para decantarse a lo loco por un modelo sin más. Entre los 6,1 litros de media durante la prueba del Arona (el mejor), y los 6,4 litros del 2008, el menos favorable, no parece que nos lleven a la ruina precisamente.

Los asistentes de conducción enfocados a incrementar la seguridad son suficientes con sus respectivos acabados más completos. Y en la carta de opciones se podrá completar alguno más si se desea.

Peugeot 2008

Pese a su apariencia los tres vehículos recurren a la tracción delantera para impulsarse. No hay opción a la tracción total en sus respetivas gamas. Sin embargo, sí que hay un elemento que pasa un tanto de puntillas en el 2008: se trata del Grip Control. No lo lleva nuestra unidad pero consta de un control de tracción inteligente que adapta la motricidad al tipo de superficie, como nieve, arena, hierba, barro…

No son modelos enfocados a salir de asfalto, pero con este aliado el SUV de la marca del león cobra cierta ventaja porque es más eficaz de lo que parece. Eso sí, obliga a montar neumáticos de uso mixto M+S, que le restan algo de eficacia en asfalto.

Interiores bien resueltos

Si accedemos al interior del Seat Arona encontramos lo de siempre: rotundidad en los acabados, buena ergonomía e intuición para manejar los diversos mandos, y algún guiño extra como la iluminación en las salidas de aire laterales o un cuadro de mandos digital de serie.

Volkswagen T-Cross

Todo esto del modelo de Seat se traslada también al Volkswagen T-Cross, que además cuenta con una calidad de acabados algo superior y está también algo mejor insonorizado. Además añade algún detalle práctico que no ofrecen ni siquiera en opción sus dos rivales, como una banqueta trasera con regulación longitudinal un total de 14 centímetros. Esa banqueta le permite jugar con el espacio para las piernas y con la capacidad del maletero para adaptarla a cada momento.

Por su parte, el Peugeot 2008 apuesta por una puesta en escena interior más espectacular, llamativa y ‘arriesgada’. El cuadro es más vistoso porque ofrece un efecto tridimensional, pero la información no es tan intuitiva.

Puesto de conducción i-Cockpit del Peugeot 2008

Además el puesto de conducción i-Cockpit, que consta de un volante pequeño y dispuesto en una posición baja para poder observar el cuadro por encima, es particular. Personalmente me siento cómodo y me gusta, pero conductores altos no opinan lo mismo porque el volante se les queda literalmente entre las piernas. Conviene probarlo antes… Detrás el galo es el que más espacio para las piernas brinda.

Peugeot 2008

Si analizamos las pantallas táctiles del salpicadero, señalar que no son precisamente las más intuitivas del mercado. Quizás la del 2008 sea la que más nos cueste manipular. Por cierto los tres modelos cuentan con una amplia y avanzada dotación en materia multimedia e infoentretenimiento.

Finalmente la batalla del maletero cae del lado del 2008, que ofrece un volumen de 434 litros. Sin embargo, si las plazas traseras del T-Cross están libres y desplazamos la banqueta hacia delante, el alemán llega hasta los 455 litros de capacidad, y pasaría a ser el mejor.

Conclusión sobre el Seat Arona

En resumen, son los tres B-SUV preferidos por los conductores españoles, y por algo será. Se mueven con agilidad en la ciudad, ofrecen soluciones válidas para las familias actuales y presumen de una tecnología ya de bastante calado.

Seat Arona

Sus motores tricilíndricos son eficientes si no se fuerzan demasiado y les permiten salir de la urbe con solvencia. El Seat Arona y el Volkswagen T-Cross son el mismo perro con distinto collar. El Peugeot 2008 resulta más aparente y juega la baza del diseño.

El Arona hace gala de una personalidad más dinámica, pese a que comparte plataforma y prácticamente toda su tecnología con el VW T-Cross, como el motor TSI o el cambio automático DSG. Como ocurre con sus dos rivales, el acabado FR del Arona viste al vehículo de una apariencia más deportiva, además de ofrecer un equipamiento de serie más completo. Cuenta con una generosa dotación en asistentes de conducción y multimedia. Su precio, con el acabado FR XL, es de 29.885 euros (26.685 con descuentos de la marca).

Los más destacado del Peugeot 2008

Peugeot 2008

El 2008 es el más grande de los tres modelos aquí enfrentados. Presume del cambio automático más agradable y refinado, así como de un notable confort de marcha. Es el vehículo que presenta un diseño más original y ‘elaborado’, sin duda una de las claves de su éxito comercial. El acabado GT también contribuye a ello al incorporar múltiples detalles estéticos de perfil deportivo. El precio de este modelo con el acabado GT es de 33.240 euros (31.440 con las promociones Peugeot).

El Volkswagen T-Cross, el más equilibrado

Volkswagen T-Cross

El T-Cross es el vehículo que mejor entiende el compromiso entre confort de marcha y dinámica. En este sentido se posiciona entre sus dos rivales de esta comparativa. El Paquete R-Line de nuestra unidad tiene un sobreprecio de 2.440 euros. Su principal virtud es dotar al conjunto de detalles estéticos más deportivos, tanto en el exterior como en el interior, pero no presenta modificaciones a nivel de chasis. En este caso el precio de esta versión, con el acabado Sport, es de 30.215 euros.