sábado, 28 mayo 2022

Renault Mégane R.S. Line E-Tech. Fin de ciclo

Renault y la Fórmula 1 forman un tándem desde 1977 que sería complicado de entender el uno sin el otro. En mayor o menor medida la tecnología desarrollada por la firma del rombo para la máxima competición ha ido a parar a vehículos de calle, y muestra de ello es este Mégane E-Tech, en el que su mecánica híbrida o su particular cambio multimodo con 15 'relaciones' es fruto de su experiencia en F1.

Tecnología de Fórmula 1 para el Mégane E-Tech

Híbrida enchufable para ser más exactos, que combina un 'sencillo' 1.6 atmosférico con dos motores eléctricos para extraer un total de 160 CV de potencia, lo que se traduce en unas prestaciones más que sorprendentes. Cierto es que el gran aislamiento del que presume este Mégane E-Tech transmite la sensación de ser algo más calmado, pero analizando los datos obtenidos en el óvalo del INTA nos damos cuenta de que no defraudará a nadie. Y siempre guarda un remanente de energía en su batería de 9,8 kWh de capacidad (7,5 útiles) para tener el total de su potencia disponible.

Además de ser rápido, transmite confianza con unas distancias de frenado notables y un buen tacto del mismo, con una dirección rápida y con un chasis específico en estos R.S. Line, que combina confort y dinamismo a partes iguales.

El cambio multimodo pone el toque de confort. Funciona como si de un variador se tratase con 15 velocidades, pero ha sido concebido para extraer lo mejor de su mecánica. Nos hubiera gustado que ya llevara el selector electrónico de los Clio o Captur y no su clásica palanca, pero todo no puede ser.

La batería se carga en un enchufe doméstico en poco más de cinco horas y nos ha llegado a ofrecer hasta 60 kilómetros de autonomía real (en ciclo urbano hemos medido 12,5 kWh/100 km, a 90 km/h han sido 12,2 y a 120 km/h 18,7), que para algunos serán más que suficientes para su día a día. Entonces el gasto de carburante será cero, detalle con el que saca pecho respecto a un híbrido convencional, que además se conforma con la etiqueta ECO.

Hasta 60 kilómetros sin gastar ni gota

Pero desde su sistema MySense podemos elegir si ir en eléctrico (Pure) o en híbrido (MySense), además de seleccionar los programas Sport o e-Save que permite guardar la carga de la batería e incluso aumentarla. En híbrido tampoco desentona y ofrece un ajustado gasto para viajar al fin del mundo sin contratiempos.

Las baterías restan maletero y su depósito no es grande. Tampoco es barato, pero con ayudas y descuentos igual te encaja.

LA CLAVE

Mas de 7.000 euros implica pasar del 1.3 TCe EDC de 160 CV a este E-Tech, que con ayudas se puede ajustar algo. Si bien te llevas un '0 emisiones' que en tu día a día no gasta ni gota y que además es sumamente agradable. Bien equipado, cómodo, dinámico… lo tiene todo antes de dar el salto a un eléctrico puro y duro.