jueves, 18 agosto 2022

Audi Q5 Sportback 40 TDI. Sorpresa diésel

Con la llegada de la variante Sportback a la familia del Audi Q5 -y la persecución inmisricorde al diésel- a alguien en la marca alemana se le podía haber ocurrido pensar en que esta variante de estilo más deportivo no debía contar con versiones de gasóleo… Menos mal que no ha sido así. Porque para los grandes viajeros, aquellos que cargan el coche con toda la familia y sus equipajes -tanto en invierno como en verano- no hay mejor solución para llegar, rápido, cómodo y de la manera más eficiente… A pesar de los precios de los carburantes.

Más deportivo gracias a la silueta Sportback

El Audi Q5 Sportback aglutina todas las virtudes de un Q5 normal pero las viste con una carrocería más deportiva que solo refleja esa deportividad en un maletero un poco más pequeño y en una altura al techo en las plazas traseras ligerísimamente menor. En el resto mantiene habitabilidad y confort.

Y en el caso de esta versión diésel, con 204 caballos también mantiene las virtudes de las que hace gala este motor en el resto de modelos; y suma la hibridación ligera con tecnología de 12 voltios que remata con la etiqueta ECO. Entre esas virtudes, sin duda, un gran agrado de conducción -se acabaron aquellos tiempos donde solo por el sonido ya se delataba a un motor de gasóleo-, un rendimiento sobresaliente y, por supuesto, una eficiencia de nota. Porque en estos tiempos de electrificación, de programar viajes en función de puntos y potencias de recarga el poder ir de una punta a otra de España sin parar -1.060 kilómetros es la autonomía que homologa con los 6,6 l/100 km que ha gastado durante nuestra prueba- no tiene precio.

Bueno, en realidad sí lo tiene; y no es barato. Son 62.900 euros lo que cuesta disfrutar de un coche que, como todo Audi, brilla por su acabado, por su tecnología, por sus materiales… pero no mucho por su nivel de equipamiento, aunque eso sí, previo paso por caja se puede poner a gusto del más exigente de los clientes.

Un bajo consumo gracias a su TDI

En lo que está, de serie, al nivel de los más exigentes es en comportamiento dinámico y confort de marcha. El aislamiento acústico es fantástico y en cuanto a las suspensiones filtran perfectamente lo que pasa bajo las ruedas ofreciendo, al mismo tiempo un gran dinamismo. La dirección es precisa y con un tacto fantástico y en cuanto a las prestaciones, qué decir sobre esos 7,6 segundos que necesita para pasar de 0 a 100 km/h… Una exhalación, sobre todo hablando de un coche que pesa 1.900 kilos.

Y es que, aunque se empeñen en hacer que lo olvidemos, los diésel aún tienen mucho que decir y muchos kilómetros para sorprendernos.

LA CLAVE

Cuando te digan que los diésel están muertos, solo hay que pensar en lo que ofrecen modelos como este Q5 Sportback. A un precio excesivo, sí, pero la eficiencia que se consigue no tiene ahora mismo comparación con ningún modelo electrificado. Y eficiencia también significa menos emisiones… aunque sean de gasóleo.