Peugeot e-2008 GT. Un SUV para explorar la ciudad
PRUEBA

Peugeot e-2008 GT. Un SUV para explorar la ciudad

Peugeot permite decidir qué mecánica prefiere para su 2008: diésel, gasolina o eléctrica, esta última con una etiqueta '0', sinónimo de muchas ventajas en la ciudad. Ágil y silencioso, no renuncia a la funcionalidad. Pero la clave está en saber si nuestro tipo de vida encaja con la electricidad.

Pedro Martín

Pedro Martín

3 de Marzo 2021 22:00

Comparte este artículo: 0 0

Si en otros artículos pasaban por estas páginas tres modelos eléctricos de reciente aparición -Citroën ë-C4, Fiat 500e y Mazda MX-30-, esta vez nos ocupamos del Peugeot e-2008, lanzado también hace pocos meses. Y no será el último que probemos, porque el año viene marcado por los 0 Emisiones, ya sean eléctricos puros como este SUV o híbridos enchufables. Aún suponen un modesto porcentaje de las ventas, pero con mayor oferta y mejor infraestructura de recarga -nuestro país empieza a despertar en esa cuestión-, cada vez serán más los que duden entre motores tradicionales y electrificados.

Y aquí tenemos un buen ejemplo, pues la segunda generación del 2008, con su plataforma CMP 'multienergía', ofrece los habituales Puretech y BlueHDi, más esta variante e-2008, disponible con tres acabados: Active, Allure y el GT aquí presente, 4.200 euros más caro que el básico. Y es que si los 40.650 euros de nuestro protagonista bajan a 36.350 en la práctica, los 36.450 del e-2008 Active se quedan ahora en 32.650 euros; una cifra más atrayente, sobre todo porque los eléctricos operarán como segundo coche en muchos hogares.

Pero por atracción pura y dura, este e-2008 GT se lleva la palma: techo en negro, llantas de 18 pulgadas, un equipo de serie que incluye pantalla de 10 pulgadas con navegador e iluminación ambiental 'a la carta', sistema VisioPark 1 con cámara posterior y sensor de obstáculos frontal... Muy 'pintón'. Además, el nuevo 2008 se ha plantado en los 4,30 metros de longitud, no tan lejos de los 4,45 del recién renovado 3008, y no digamos de los 4,39 del Nissan Qashqai o los 4,38 de un Seat Ateca.

Con semejante tamaño, el cliente ya puede esperar un interior más familiar que en su antecesor, y ahora la amplitud se ajusta mejor a usos con cuatro adultos, o con dos adultos y tres chavales. Además, el espacio en esta variante eléctrica es idéntico al que hay en los otros 2008, pues la batería de iones de litio va debajo del suelo, y en una disposición tipo 'H' para que el piso no quede más alto. Si acaso se darán cuenta los pasajeros traseros, que al meter los pies bajo las banquetas delanteras toparán con un escaloncito.

Al maletero, en cambio, se le resta más volumen, pues de los 434 litros originales baja a 405, que siguen estando bien pues es más de lo que ofrecen para transporte Hyundai Kona, Seat Arona o Volkswagen T-Cross. Además, no serán muchos los que hagan viajes largos con un e-2008, un vehículo mejor adaptado a los desplazamientos diarios por ciudad y periferia, o a cortas salidas de fin de semana.

Siguiendo con el interior

El protagonismo le corresponde al llamado i-Cockpit 3D, puesto de conducción basado en un volante pequeño y achatado, una pantalla táctil central muy a mano y la instrumentación digital sobreelevada, ésta con un diseño tridimensional que no convence del todo, pues a veces la información se amontona en 'capas'. Somos más clásicos. Y los botones tipo piano de la consola central no se ven perfectamente. En cuanto al acabado, bien en general por diseño y materiales, pero detectamos fallitos de juventud aquí y allá -tanto dentro como en el exterior- que habrá que pulir en la planta de PSA en Vigo donde nace.

El e-2008, como el e-208, el Citroën ë-C4, el DS3 Crossback E-Tense o los Opel Corsa-e y Mokka-e, combina un motor de 100 kW (136 CV) con la batería de 50 kWh y un cambio automático con dos posiciones: D, en la que el coche prácticamente rueda libre, y B, en la que hay una cierta retención al decelerar, lo que puede venir bien bajando cuestas o circulando por ciudad y en atascos. Porque acentúa la recarga dinámica de la batería y resta trabajo a los frenos. Pero esa retención es siempre suave -no llegan a encenderse las luces de frenada, de hecho- y no puede graduarse, algo que sí permiten muchos de sus rivales en Hyundai, Kia o Mazda. Además, cuando la batería tiene mucha carga, el modo B apenas retiene al decelerar.

Conducción silenciosa

No obstante, la conducción del e-2008 es realmente satisfactoria, porque es silencioso y empuja con progresividad, e incluso con cierto brío. A resaltar sobre todo esos 6,9 segundos que emplea en pasar de 80 a 120 km/h, de forma que los adelantamientos en carretera son rápidos y seguros. De hecho, sus 150 km/h de velocidad punta -150,3 reales- están bien por encima del límite legal en autovía. Y aunque nos hemos quedado lejos -Peugeot es optimista- de los 8,1 segundos anunciados en el '0-100', los 9,3 segundos medidos le sitúan por delante del Citroën ë-C4 -9,4 segundos- o el Mazda MX-30 -9,5-.

Las 2,8 vueltas de volante entre topes permiten maniobrar bien en ciudad, pero también afrontar con agrado una carretera sinuosa, donde el e-2008 se mueve a sus anchas: aplomado, con el balanceo justo en curva, bien guiado sobre los 215/55 R18... Y podemos elegir entre los modos de conducción Normal, Eco y Sport, siendo este último el que procura mayor sensación de agilidad y respuesta. La frenada no impresiona, pero los 54,3 metros para detenernos desde 120 km/h son correctos para un conjunto de 1.623 kilos.

En cuanto a eficiencia, se anuncian 17,5 kWh/100 km de gasto medio y 322 kilómetros de autonomía, pero la realidad revisa a la baja ambos valores, y con una conducción realista y exigente el promedio se va a 23,2 kWh/100 km, dejando la autonomía en 215 kilómetros. Siendo cuidadosos -y muchos usuarios conducen así, pues es lo suyo- la media real se queda en 19,9 kWh/100 km -250 kilómetros de alcance-, con 18,3 de media urbana y 22,9 en autovía.

Lo bueno es que la recarga rápida puede hacerse en media hora usando postes de 100 kW. Por el contrario, las recargas domésticas son algo más lentas de lo debido, y encima la instrumentación oculta el tiempo restante de carga si este es superior a 12 horas: ¿quedan 17? pues faltan 12...

LA CLAVE

Con los 322 kilómetros de alcance medio homologado las cuentas empiezan a salir de cara a usos múltiples. Pero con los 215 que entendemos como media real, los cálculos ya son otros. Si tenemos eso claro, todo fluirá mejor. Porque el e-2008, como eléctrico, es realmente placentero en su faceta de familiar urbano.

Artículos recomendados

Noticias relacionadas

Vídeos relacionados

Sigue Motor16
Salon