Peugeot 508 GT Puretech 225 CV EAT8. 25.000 kilómetros sin inmutarse
BAJO LA LUPA

Peugeot 508 GT Puretech 225 CV EAT8. 25.000 kilómetros sin inmutarse

Una de las claves del éxito del nuevo Peugeot 508 ha sido sin duda su diseño, del que contamos algunos pormenores. El otro, su fiabilidad. Y cómo no, sus aspectos técnicos entre los que destaca la nueva plataforma. Hemos recorrido 25.000 km para comprobarlo.

Redacción

15 de Abril 2020 22:00

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El segmento tradicional de las berlinas del segmento D lleva cuatro años estancado tras más de una década de declive. La fiebre por los todocamino y el empeño de los fabricantes por rellenar hasta el nicho de mercado más imprevisto ha relegado a estas carrocerías de imponente presencia y gran clase a cifras de venta testimoniales. Y la gran berlina sólo triunfa en el segmento de marcas premium, con una oferta más variada y mejor planteada que la de los constructores generalistas.

Por todo ello, el objetivo de los diseñadores de la marca al dibujar el nuevo Peugeot 508 estaba muy claro: pasar de la silueta clásica de cuatro puertas con maletero independiente a un estilo de berlina/coupé de cinco puertas fastback que se desmarcase del resto de modelos tradicionales e intentase ganar adeptos entre un público que, en principio, nunca iba a considerar la compra de una berlina pero sí la de un sedán de silueta deportiva y practicidad clara. Y así lo cuenta Bernard Hesse, director de Proyecto del Peugeot 508: "En un segmento tan particular como el de las berlinas del segmento D, en el que el canal de venta mayoritario en Europa sigue siendo el de renting a empresas, la clientela se caracteriza por ser muy exigente en materia de costes de mantenimiento y valor residual. En este último aspecto, el aumento del valor en la gama Peugeot nos permite rivalizar, en estos criterios, tanto con la mejor competencia generalista como con modelos premium. En cuanto a los clientes particulares, que podrían constituir cerca del 35 por ciento de nuestras ventas, nuestras encuestas demuestran un fuerte potencial de atracción hacia nuestra berlina de cinco puertas fastback en personas de entre 40 y 45 años".

Y Pierre-Paul Mattei, responsable de diseño del 508, nos cuenta las claves: "Este automóvil de 1,40 metros de altura es 6 centímetros más bajo que su antecesor. Esto también afecta a la anchura percibida cuando, en realidad, está dentro de la media. Dado que este modelo tenía que destacar por su aerodinámica, lo hemos diseñado más estrecho en la zaga que en la parte delantera, justo lo contrario de lo que parece a simple vista. Hemos logrado esta presencia y este carisma sobre la carretera por medio del estrechamiento extremo de la cabina, que nos ha permitido moldear las aletas traseras con una amplitud que pocas veces se ha alcanzado. Es uno de los secretos del perfil del nuevo Peugeot 508".

Estas son las claves estéticas de una berlina que, en efecto, ha conseguido llamar la atención de los usuarios allí por donde ha pasado a lo largo de estos casi seis meses durante los cuales los probadores de Motor 16 han recorrido 25.000 kilómetros sin un solo contratiempo. Un total de 177 días, equivalentes a 4.248 horas, en los que, además, se han realizado dos correvit, se ha medido dos veces la potencia en un banco específico, se ha rodado al límite en circuito cerrado para comprobar la respuesta de todos sus sistemas y se ha sometido a nuestro protagonista a dos desmontajes de sus piezas más sensibles al desgaste. Toda una experiencia que volcamos en estas páginas.

Los últimos 5.000 kilómetros recorridos con el modelo francés se han hecho por autovía. Dos viajes a las playas de Levante, otros dos a Alcázar de San Juan, uno a Toledo, otro a Cuenca y muchos cientos de kilómetros en un recorrido de ida y vuelta para unir nuestra redacción con la población de La Torre de Esteban Hambrán, en la provincia de Toledo, donde vive un compañero. Los consumos por autovía yendo y viniendo a esa villa, que en su día perteneciera al mozárabe Esteban Ambrán, se han mantenido en cifras sorprendentes, por lo bajas, ya que la media en ese recorrido puntual ha sido de 6,2 l/100 km a una velocidad media de 120 km/h. Pero hay que reconocer que no es el consumo habitual de un modelo especialmente eficiente pero que gasta de forma muy variable y sensible al tipo de utilización. Y tras seis meses de viajes y utilización diaria podemos decir, convencidos por los datos y respaldados por los litros de gasolina de 95 octanos pagados en las estaciones de servicio de toda España, que el Peugeot 508 más potente se mueve en una horquilla de gasto de entre 6 y 9 l/100 km en función de la velocidad, el número de pasajeros y el tipo de vía. Si se circula habitualmente por zonas urbanas las cifras normales se acercarán a los 9 litros cada 100 kilómetros de media, y si se circula mucho tiempo por carreteras nacionales con un carril por sentido el consumo estará más cerca de los 6 l/100 km. Pero lo cierto es que la cifra que más tiempo hemos visto lucir en el ordenador ha sido la de 7,5 l/100km, en cualquier caso números muy a tener en cuenta si no se recorren más de 25.000 kilómetros al año, aunque si se sobrepasa esa cifra tendríamos que comenzar a pensar en un diésel.

El habitáculo del nuevo Peugeot 508 tiene simpatizantes y detractores a partes iguales. Todo porque el denominado i-Cockpit, por el que la marca ha apostado a tope no sólo en este si no en todos sus modelos, no a todo el mundo le gusta. Y no es un tema de diseño, ya que precisamente una de sus razones de ser es diferenciarse del resto, y eso lo consigue con ventaja. El problema llega cuando no todas las tallas o posturas elegidas para ponerse al volante son compatibles con la visibilidad total del cuadro de instrumentos, porque en algunos casos puntuales el volante tiene que ir situado muy bajo para poder ver todo y esa posición, según algunos usuarios, puede ser algo antinatural. Sin embargo, además de un diseño que rompe con todo lo visto, el cuadro de instrumentos del 508 tiene más ventajas que inconvenientes. En este sentido, casi todos los probadores han destacado la sensación que han experimentado de controlar todos los parámetros técnicos del coche, incluidas las ayudas a la conducción. Seis pantallas diferentes en el cuadro de instrumentos configurable, el sistema de visión nocturna, las levas de cambio en la columna de la dirección, el selector de los diferentes modos de conducción, la suspensión regulable... El 508 GT 1.6 Puretech puede personalizarse a gusto del consumidor y del tipo de conducción que realice. De manera que puede pasar de ser la berlina más familiar, mullida, suave y progresiva que existe -para trasladar a toda la familia de viaje, al colegio o de vacaciones-, a convertirse en un deportivo con garra que responderá con viveza a la presión sobre el acelerador y pasará por las curvas como si fuese por railes; sin inercias, balanceos o malos modos en forma de subviraje o tendencias similares.

En esto ha tenido mucho que ver la nueva plataforma y la aplicación de una nueva técnica de soldadura de carrocería, habitual de las marcas premium, reforzada con 24 metros de adhesivo estructural, que permite ganar rigidez, mejorar el aislamiento acústico y ampliar la durabilidad y la fiabilidad del coche.

Es cierto que en el desarrollo del 508 los responsables de la marca no han escatimado esfuerzos, y desde los inicios del proyecto decidieron trabajar codo con codo con los mejores proveedores, con el objetivo de garantizar un buen aislamiento acústico en un modelo con puertas sin marco proclive a generar mayores ruidos aerodinámicos que un modelo tradicional. Por ejemplo, Saargummi en las juntas o Inteva en los elevalunas, que tienen una larga experiencia junto a marcas premium alemanas. Además, gracias a la estructura de carrocería reforzada los técnicos franceses han garantizado una mayor rigidez y, por lo tanto, menos carga sobre las puertas y las ventanillas. Por último, han aumentado 1 milímetro el grosor de los cristales, respecto al estándar. Características presentes, por ejemplo, en un Audi A5 Sportback.

El objetivo se ha logrado con creces y el nuevo Peugeot 508 cuenta con todos los ingredientes para mirar a la cara y sin complejos a rivales que nunca habían estado a su alcance. Por tecnología, por diseño y por practicidad, pero también por solidez y fiabilidad, la berlina francesa se ha ganado a pulso un puesto entre los grandes.

El correvit: Mejor cada kilómetro que pasa

El motor 1.6 PureTech de gasolina, con tan solo 1,6 litros de cilindrada, podría parecer un propulsor modesto sobre el papel; sin embargo, ha ofrecido un rendimiento destacable que ha mejorado cada día. En el segundo correvit de esta prueba de fiabilidad el 508 ha mejorado los datos de aceleración, pero sobre todo ha experimentado una clara mejora en todo lo referente a las recuperaciones desde baja velocidad, una clara señal de que el motor ya se iba soltando y se acercaba a los datos oficiales de rendimiento. Otro de los aspectos en los que el coche ha evolucionado ha sido el apartado de la sonoridad, aunque esto no debería estar relacionado con el rodaje del motor. Sin embargo, ha habido una clara reducción de dos decibelios de media en casi todas las mediciones.

Banco de potencia. Cada vez más y mejor

De 205,3 CV con 3.200 kilómetros a 210,6 CV con 10.150, y a 211,5 con 24.100 kilómetros: el 508 Puretech 225 se acerca poco a poco a la cifra oficial de potencia en una clara y ascendente progresión que se hace más patente a medida que la berlina francesa recorre kilómetros. Y no hay lugar a dudas, nuestro protagonista se ha sometido a la prueba del algodón en uno de los bancos de potencia más modernos y avanzados del sector. Se trata de un mecanismo que tiene la empresa Dimsport en San Martín de la Vega, a las afueras de Madrid. Allí disponen de un banco Dynorace de cuatro ejes HLS (Hydraulic Link System) con freno eléctrico.

Seguridad. Siempre en guardia

El 508 cuenta con un gran despliegue de sistemas de seguridad, como la visión nocturna (Night Vision), novedad en el segmento; el control de crucero adaptativo con función Stop&Go -con caja automática EAT8 como la de nuestra prueba-; el Lane Position Assist (LPA), que mantiene la posición del vehículo en la vía -ligado al CCA Stop & Go-; el freno automático de emergencia de última generación -detecta peatones y ciclistas, tanto de día como de noche, a velocidades de hasta 140 km/h); la alerta de riesgo de colisión; la alerta activa de cambio involuntario de carril; la alerta de atención del conductor; el encendido automático de las luces de carretera; el reconocimiento de los paneles de límite y recomendación de velocidad; el reconocimiento extendido de señales -stop y dirección prohibida- o el sistema activo de vigilancia de ángulos muertos. El informe de EuroNCAP, en el que el 508 ha obtenido la máxima puntuación, habla de una buena protección de las rodillas y fémures de conductor y pasajero. Tanto en el impacto de la barrera lateral como en las más prueba más severas se otorgó la máxima puntuación, con una buena protección de todas las áreas críticas del cuerpo. También se demostró una buena protección contra las lesiones por latigazo en caso de una colisión trasera.

Tendría que mejorar detalles de ergonomía y espacio

En general, el Peugeot 508 de la prueba de fiabilidad ha obtenido un notable alto entre el equipo de pruebas por una larga lista de ventajas que hemos ido resumiendo en estas páginas. Sin embargo, también es cierto que algunos comentarios del equipo han coincidido con los detectados en nuestra prueba a fondo inicial. Hablamos de una instrumentación de gran atractivo visual pero en la que falla la visualización. Es el caso del teclado que se sitúa justo por debajo de la pantalla central, que debido a su posición tan horizontal impide ver bien la grafía grabada. Las plazas traseras también acusan la reducción de tamaño y la espectacular línea coupé del coche. Esto significa una reducción de espacio para las piernas, de altura al techo y de visibilidad lateral.

Calidad de materiales y una plataforma impecable

Desgaste normal de las piezas más expuestas, ni un sólo error de electrónica, consumo mínimo por no decir inexistente de aceite, catalizador funcionando con eficacia máxima, ni un ruido fuera de lo normal... Los 25.000 kilómetros que ha recorrido el 508 1.6 Puretech, equivalentes a unos 50.000 de un conductor normal, han servido para demostrar que la berlina de la marca francesa es un producto de calidad, y con tecnología de vanguardia, que no tiene nada que envidiar a rivales de nivel, incluso del segmento premium. La ligera plataforma, el eficaz cambio, el eficiente y potente motor, el filtro de partículas, el ensamblaje de las piezas y su calidad... el 508 ha dejado el pabellón bien alto demostrando el alto nivel de calidad de uno de los modelos más logrados del segmento.

El maletero con portón trasero para mejorar el acceso

El maletero del nuevo Peugeot 508 cubica 487 litros, es decir, 14 litros más que el modelo anterior. Y se puede decir que es amplio, de formas muy regulares y con una accesibilidad magnífica. Esto último hay que agradecérselo a un portón trasero, de apertura y cierre eléctricos en este acabado, que facilita mucho la carga y descarga de objetos, sobre todo teniendo en cuenta que abatiendo el respaldo trasero -en una proporción 60:40-, el volumen puede aumentar hasta los 1.537 litros. Además, bajo el piso se aloja una rueda de repuesto de tamaño de emergencia que se agradecerá en caso de pinchazo.

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