Peugeot 308 SW 1.2 PureTech 110. Muy competente
6,7 litros de gasto real

Peugeot 308 SW 1.2 PureTech 110. Muy competente

Para aquellos que buscan un familiar con mucho espacio pero no recorren grandes kilometrajes anuales, Peugeot ofrece este 308 SW dotado del eficaz tricilíndrico de gasolina 1.2 PureTech en su nueva versión de 110 CV, agradable, de prestaciones correctas y con un consumo real aquilatado.

Pedro Martín

Pedro Martín

23 de Octubre 2015 21:53

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El protagonista de esta prueba disfruta ahora de un descuento de 3.500 euros que deja su factura en 19.150 euros, y eso le convierte en una de las versiones más asequibles del 308 SW; aunque con el acabado Access, peor dotado que el Style analizado, el precio tras aplicar las 'rebajas' se queda en 16.750 euros.

Un tricilíndrico sorprendente

Para lograr esas interesantes cifras -hablamos de un generoso familiar de 4,59 metros de largo donde caben bien cinco ocupantes y su impedimenta- la clave está bajo el capó, pues incorpora la mecánica básica de gasolina, que ya no es el 1.6 VTi de 120 CV, sino el moderno 1.2 THP PureTech de tres cilindros en su nueva variante de 110 CV. Alguien pensará: «vaya cambio». Se pierden 10 caballos, es cierto, pero estamos ante la prueba irrefutable de que el tamaño no importa y que la potencia tampoco lo es todo.

Para empezar, los 110 CV están ahí a 5.500 vueltas cuando los 120 anteriores llegaban a 6.000; aunque tiene más relevancia lo relacionado con el par -sinónimo de empuje-, pues el nuevo motor, con turbo e inyección directa, alcanza 20,9 mkg a sólo 1.500 rpm cuando el 1.6 VTi se conformaba con 16,3 a 4.250 revoluciones. La respuesta a regímenes tranquilos es muy superior, y las prestaciones se sitúan a un nivel más que correcto, pues hemos clavado los 11,6 segundos anunciados para el paso de 0 a 100 km/h y se le ha cronometrado un 'sprint' de 80 a 120 km/h en 10,8 segundos usando cuarta.

La quinta es larga -casi 50 km/h por cada 1.000 rpm- para ahorrar gasolina en buenas carreteras y autovía, aunque en esa relación las recuperaciones son ya más lentas, y echaremos de menos un cambio de seis relaciones, que serviría para acortar el salto entre marchas.

El funcionamiento del moderno tricilíndrico es suave, silencioso y equilibrado, y sólo los más avispados percibirán un sonido distinto, más evidente quizás cuando aceleramos fuerte desde baja velocidad.

Consumo real muy ajustado

En cuanto al consumo, todo se pone a favor para gastar poco: la ligereza del 308, la respuesta del motor que permite frecuentar regímenes bajos... La media real de 6,7 l/100 nos parece ajustada para un modelo de sus características; y con un dato añadido: practicando una conducción sosegada, el promedio final será bajísimo.

El estupendo comportamiento del francés, con una dirección precisa, frenos correctos y buen equilibrio entre confort -el filtrado de baches es peor con los 225/40 R18 opcionales- y eficacia, contribuye a hacer del 308 SW un vehículo satisfactorio. Además, el maletero es soberbio, la mayor batalla de la carrocería SW se traduce en tres centímetros extra en el hueco para las piernas en la fila posterior -esa cota es justita en un 308 de 5 puertas- y el interior presume de calidad, aunque seguimos pensando en dos mejoras: salidas de aireación traseras y algún mando 'tradicional' que complemente la pantalla táctil.

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