Opel Corsa 1.5 Diésel GS Line. Ahorrador nato
PRUEBA

Opel Corsa 1.5 Diésel GS Line. Ahorrador nato

Para nuestra primera prueba de esta nueva generación hemos elegido la versión más económica de la gama, dotada de un eficaz diésel de 101 CV que, asociado a una carrocería ligera y aerodinámica, logra consumos de risa. Nacido bajo el paraguas de PSA, el sexto Corsa preserva la personalidad Opel.

Pedro Martín

Pedro Martín

18 de Febrero 2020 21:00

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Mucho ha llovido desde 1982, el año del Mundial de fútbol de España y su 'Naranjito', y el año también del nacimiento del primer Corsa en la planta zaragozana de Figueruelas, entonces recién inaugurada. Desde ese instante, el utilitario de Opel siempre se ha fabricado allí, y no es excepcion esta sexta entrega, concebida y desarrollada ya con la marca alemana formando parte del grupo francés PSA, que desde el primer minuto aseguró que los nuevos productos de Opel conservarían su personalidad.

Y si tomamos como referencia el nuevo Corsa, la promesa se ha cumplido. Al menos en el plano estético, pues nuestro protagonista poco tiene que ver con el nuevo Peugeot 208, pese a tener idéntica talla -coinciden hasta en los 309 litros del maletero- y compartir prácticamente todo a nivel técnico, empezando por la moderna plataforma CMP -los chasis, y especialmente las suspensiones o la dirección, sí reciben una puesta a punto específica- y siguiendo por los motores, que en el caso que nos ocupa es el suave turbodiésel 1.5 de cuatro cilindros en su versión de 101 CV. El Corsa tiene imagen 'cien por cien Opel', y además destaca en puntos que la firma germana suele mimar, como la aerodinámica, pues se logra un Cx de 0,29 poco habitual en coches tan compactos; y eso se asocia a una altura de carrocería 5 centímetros menor, de forma que la lucha contra el aire es más fácil. Y se nota.

Como se nota también la ligereza del conjunto, pues el nuevo Corsa es un 10 por ciento más liviano que su antecesor, correspondiendo la principal rebaja al monocasco, donde se ahorran 40 kilos. Si a esas características unimos un económico motor de gasóleo cuya economía ya quedó certificada en varios Citroën, DS o Peugeot, poco extrañan esos 4,1 l/100 km de media homologados según el ciclo WLTP, o los 85 g/km de emisiones de CO2 según la medición NEDC. De hecho, no alcanzamos a comprender cómo vehículos de esta naturaleza no reciben la calificación 'ECO', cuando queman en la práctica menos combustible y emiten menos dióxido de carbono que muchos de los agraciados con esa etiqueta. ¿Sucio el diésel por los óxidos nitrosos? Eso también pasó a la historia, y de hecho el Corsa 1.5 D incorpora un filtro SCR -funciona con el AdBlue contenido en un depósito de 13 litros- que elimina los NOx, de manera que al tiempo que cuida nuestro bolsillo -y la factura energética del país- también respeta el entorno.

Sigamos analizando este Corsa VI

Mide 4,06 metros -la distancia entre ejes ha crecido 28 milímetros- y presenta un interior totalmente renovado, sin mucho que ver con el del 208. Porque si Peugeot opta por su i-Cockpit 3D, Opel es fiel a un puesto de conducción más convencional, incluso en este dinámico acabado GS Line -podemos elegir también las terminaciones Edition y Elegance-, que a su personalización exterior -carrocería bicolor de techo negro, escape cromado o llantas especificas- suma un habitáculo con guiños juveniles, como butacas deportivas, pedales en aluminio, techo tapizado en negro o un botón Sport que 'aviva' la respuesta del acelerador y varía ligeramente -demasiado ligeramente, diríamos- la asistencia de la dirección, que siempre nos parece bastante suave.

La instrumentación analógica nos gusta más que el cuadro digital -no configurable- visto en otras unidades del nuevo Corsa, aunque el cuentavueltas es común a las versiones de gasolina, y la zona roja empieza en 6.500 rpm y acaba en 8.000, poco apropiado tratándose de un motor que da su potencia máxima a 3.500 vueltas y no sube mucho más allá de las 4.000 rpm. En cuanto a ergonomía, todo queda en su sitio: elevalunas y reglajes de espejos van muy a mano en la puerta, bajo la pantalla táctil central se disponen mandos de climatización -no entendemos lo de las dos ruedas de temperatura, cuando no es bizona-, hay un botón en la consola para apagar la alerta de salida del carril... Además, la visibilidad es buena en todas direcciones y los asientos son cómodos y sujetan bien. En cuanto al acabado, materiales correctos en general, algunas zonas con plásticos mullidos y sensación global de robustez, como se espera de un producto 'alemán'. Pero nos gustaría que el equipo de serie -hablamos de un coche de 21.400 euros, por más que los descuentos bajen la factura a unos 17.225 euros más razonables- fuese más completo, pues los respaldos delanteros vienen sin revisteros, tenemos que pagar 250 euros si queremos climatizador en vez de aire acondicionado manual y conviene invertir 200 euros por un Pack Visibilidad que incluye, entre otros, el encendido automático de luces o el limpiaparabrisas con sensor de lluvia. Pese a ello, no queremos ser demasiado críticos con su dotación por dos razones: la primera, que hay una enorme variedad de opciones a precios razonables -sobre todo si recurrimos a los 'packs'- para que cada cual se haga el coche a su medida y a su 'bolsillo'; y la segunda, que el equipo de seguridad de serie sí es completo, contando incluso con varios asistentes que otras marcas cobran al margen.

Si seguimos con el interior, las plazas traseras nos han entusiasmado menos que las delanteras, porque no sobra espacio ni en longitud ni en anchura -los pasajeros de mayor estatura protestarán-, y tampoco el acceso a esa segunda fila es cómodo, ya que la anchura de la puerta es justita por el prominente tabique del pilar posterior. En cuanto al maletero, los 309 litros -sin rueda de repuesto- deben ser calificados como correctos; sin más. Y es que el Seat Ibiza, por ejemplo, ya está en 355.

Con una filosofía económica

Es tiempo de ponernos en marcha, y ahí el nuevo Corsa se desenvuelve de maravilla, ayudado por su ligereza, que apreciamos desde el primer metro de cada aceleración. No es un misil, pues hablamos de un diésel de 101 CV con filosofía económica, pero tiene empuje de sobra para salir con alegría de los semáforos o para acometer un viaje por carretera con dos adultos y dos chavales, por ejemplo. Y eso que le hemos medido 10,5 segundos en el ejercicio de 0 a 100 km/h, tres décimas más de lo anunciado. Además, los adelantamientos en vías de doble sentido son solventes, sobre todo en cuarta o quinta. La sexta, en cambio, es larguísima -unos 60 km/h por cada 1.000 rpm-, y en esa marcha las recuperaciones son realmente lentas porque el motor no alcanza su par máximo hasta 1.750 rpm. A cambio, el gasto real es bajísimo, y movernos entre 4,0 y 5,5 litros de media será lo normal, incluso si apuramos las posibilidades dinámicas de un coche que a nadie defraudará por comportamiento, pues presume de estabilidad y nobleza al límite, y frena bastante bien.

LA CLAVE

De revolucionaria podemos calificar a esta nueva generación del Corsa, la primera nacida bajo el paraguas del grupo PSA. Moderna plataforma, motor diésel muy eficaz, un equipo de serie completo en cuestión de seguridad... Y si elegimos la versión GS Line, de corte más dinámico, el resultado final es bastante convincente.

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