Nissan Pulsar DIG-T 115 CV. Más lógico de lo previsto
CON CAMBIO AUTOMÁTICO

Nissan Pulsar DIG-T 115 CV. Más lógico de lo previsto

El motor turboalimentado de gasolina de 115 CV se combina con el renovado cambio XTronic con buenos resultados. Sobre todo por agrado.

Pedro Martín

Pedro Martín

5 de Diciembre 2015 12:44

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Analizábamos hace meses el Pulsar dotado del 1.2 DIG-T de gasolina con turbo e inyección directa, un cuatro cilindros de 115 caballos que destaca más por agrado y empuje a bajo régimen que por prestaciones puras, pues los largos desarrollos del cambio manual le restan nervio en carretera. Por eso teníamos dudas en torno a la versión automática aquí probada, pues la caja XTronic -de variador continuo- apareja un rendimiento del propulsor diferente, pues la potencia máxima llega a 5.200 rpm -a 4.500 en el manual- y el par máximo baja de 19,4 a 16,8 mkg, aunque logrado a un régimen menor: 1.750 vueltas, 250 antes que con la caja manual. Además, el dato oficial de aceleración es notablemente peor: 12,7 segundos para alcanzar 100 km/h desde parado, por los 10,7 de su 'hermano'.

Un gran cambio automático

Sin embargo, en la práctica convence mucho más, y en ello tiene bastante que ver la transmisión XTronic evolucionada, de siete marchas, que el Pulsar aplica desde verano. Es un 10 por ciento más pequeña y un 13 por ciento más ligera, y más importante aún: reduce sus fricciones internas y transmite de forma más directa la fuerza del motor. No hay levas en el volante, pero podemos controlarla manualmente mediante la palanca y cuenta con un modo deportivo 'Ds' que agiliza su respuesta. Las prestaciones siguen sin ser brillantes, pero el agrado general resulta todavía mayor y el gasto no se dispara, rondando los 7,0 l/100 km reales, que es poco para un compacto de gasolina con 4,39 metros.

Un buen Pulsar para quien hace mucha ciudad y busca confort de conducción, aunque también cumple en carretera y autovía, donde el coche de Nissan -fabricado en Barcelona- pone en juego una amplitud interior asombrosa y un maletero correcto. Además, el equipamiento con el acabado N-Tec ya es muy completo.

Y hay un capítulo en el que el Pulsar no tiene rival: la amplitud de las plazas traseras. Porque el coche es muy alto y eso se nota dentro, a lo que se añade un hueco para las piernas excepcional. Y como la mecánica es suave, el confort general es realmente bueno.

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