Nissan Leaf 30 kwh. Tras un mes de uso, todo cuadra
UN MES CON EL ELÉCTRICO DE NISSAN

Nissan Leaf 30 kwh. Tras un mes de uso, todo cuadra

Nuestro test de larga duración con el Nissan Leaf 30 kWh ha concluido. Un mes de saludable convivencia y 2.000 kilómetros recorridos que nos han servido para extraer impresiones muy positivas del vehículo eléctrico más redondo del mercado. ¿Caro? No lo creáis, puede que no haya nada tan económico para desplazarse.

Pedro Martín

Pedro Martín

5 de Marzo 2017 18:24

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En nuestra anterior entrega, cuando contábamos los primeros 15 días de experiencia al volante del nuevo Leaf 30 kWh, explicábamos algunas de las muchas ventajas que tiene la adquisición de un coche eléctrico. Desde las vinculadas a la compra, como un Plan MOVEA 2016 que contribuye a dejar el precio de esta versión en 21.570 euros o los Programas 'Ahora Sí' de Nissan -tres meses de prueba del Leaf con posibilidad de devolverlo, disponibilidad de un coche de combustión para viajes largos y 1.000 euros de ayuda para instalar un punto de recarga- hasta las facilidades existentes de cara al uso: exención o rebaja del impuesto de circulación, aparcamiento gratuito en áreas reguladas, posibilidad de circular por carriles reservados a vehículos con alta ocupación aunque vayamos solos, acceso a barrios céntricos vetados al resto de automóviles 'no residentes'...

Además, os contábamos que Nissan da a elegir entre dos fórmulas de compra del coche: alquilar la batería -en ese caso, deberemos pagar una mensualidad minima de 79,36 euros- o adquirirla, en cuyo caso las facturas del Leaf 30 kWh arrancan en 27.470 euros. Y también en la primera entrega avanzábamos algunos datos sobre costes de uso, que resumíamos explicando que el coste energético de movernos en un Leaf es una tercera parte del que tiene hacerlo en un compacto con motor de combustión.

La gran pregunta: ¿cuánto se ahorra?

Completado ese mes en el que Motor 16 ha convivido con el ecológico Leaf 30 kWh y con un compacto comparable -de gasolina y cambio automático- ya podemos dar una respuesta más precisa a la pregunta sobre el ahorro real que supone conducir un eléctrico tan avanzado; aunque cada caso es un mundo, y cada usuario podrá ahorrar más o menos en función de dónde viva, qué tipo de recorridos haga o cuál sea su kilometraje anual.

Por ejemplo, un itinerario diario de ida y vuelta con 88 kilómetros y predominio de vías de circunvalación -congestionadas a veces- salía en el Leaf por 2,05 euros -coste de energía estrictamente-, mientras que en su 'rival' de gasolina suponían 6,46 euros. Si lo pasamos a coste por 100 kilómetros recorridos, 2,33 euros en el Leaf y 7,34 en el coche de gasolina, lo que da una diferencia de 5,01 euros cada 100 kilómetros. Y un dato curioso: para unir con transporte público Galapagar y Leganés -el trayecto de este primer ejemplo 'madrileño'-, el abono mensual cuesta 82 euros, mientras que en el Leaf, los 23 viajes de ida y vuelta supusieron en electricidad sólo 47,15 euros.

Y aunque sumásemos 8 días más -los correspondientes a  cuatro fines de semana de marzo- estaríamos hablando de unos 63 euros, lejos aún de lo que cuesta el abono mensual B3 usado como ejemplo. En cambio, esos 31 trayectos de ida y vuelta nos saldrían por unos 200 euros mensuales con un compacto de gasolina.

Pero hemos realizado otros trayectos para saber más cosas sobre el gasto real del Leaf y sus posibilidades de ahorro. Así, en fin de semana -menos congestión de tráfico y, por tanto, mayor velocidad media- efectuamos un recorrido Galapagar-Madrid-Galapagar de 82 kilómetros que, por cierto, salva mayores diferencias de altitud que en el ejemplo precedente. Y en este caso, el Leaf gastó 1,81 euros de electricidad, lo que se traduce en 2,05 euros cada 100 kilómetros, mientras que su oponente -de combustión- requirió 5,74 euros en gasolina, que son 6,52 cada 100 kilómetros. Es decir, con más velocidad y una orografía irregular -mayor bajada, pero también mayor subida-, la diferencia a favor del eléctrico se reduce a 4,47 euros cada 100 kilómetros. Sigue siendo abismal y las cuentas también cuadran.

Interactuar con el Leaf es fácil, ya sea a distancia con nuestro smartphone o usando la pantalla táctil del coche: conocer el nivel de carga, temporizar la recarga, preenfriar o precalentar el interior mientras el vehículo está conectado a la red para no descargar la batería... Y da múltiples informaciones: mantenimiento, previsión meteorológica, estado del tráfico...Interactuar con el Leaf es fácil, ya sea a distancia con nuestro smartphone o usando la pantalla táctil del coche: conocer el nivel de carga, temporizar la recarga, preenfriar o precalentar el interior mientras el vehículo está conectado a la red para no descargar la batería... Y da múltiples informaciones: mantenimiento, previsión meteorológica, estado del tráfico...

Y a ritmo 'alegre' sigue ahorrando

En los anteriores ejemplos realizábamos una conducción económica con los dos modelos enfrentados, pero queríamos saber qué ocurría con una utilización más 'viva' del vehículo. O, dicho de otra manera, rebasando ligeramente los límites de velocidad en los tres escenarios principales por donde se suele conducir: ciudad, carretera y autovía. No hablamos de estilo deportivo, pero sí de una conducción más 'realista' y despreocupándonos temporalmente del ahorro.

Los resultados han vuelto a sorprendernos positivamente, pues en un recorrido de 100 kilómetros con un 50 por ciento de autovía, un 30 de ciudad y un 20 de carretera secundaria -que incluye un 'puertecito' de montaña-, el Leaf se conformó con 3,34 euros de energía, por los 8,40 de su rival con mecánica tradicional. Es decir, 5,06 euros de diferencia. Y añadiremos otra cosa: jamás habíamos realizado esos realistas 100 kilómetros del circuito mixto de Motor 16 con tan poco gasto; ni siquiera con los diésel más ahorradores del mundo o los nuevos, y caros, híbridos 'plug-in'.

Queríamos saber también hasta qué punto influye el estilo de conducción, y para ello completamos un recorrido, básicamente urbano, con los dos vehículos y tres tipos de manejo: una conducción normal, otra más relajada y ahorradora, y, por último, la que hemos llamado 'nerviosa', con menos anticipación en cada maniobra, frenadas y aceleraciones más bruscas...

El uso 'normal' determinó un gasto medio de 14,1 kWh/100 km en el Leaf, y de 6,4 l/100 km en el modelo de gasolina, pero cuando transformábamos nuestra conducción -yendo más 'tranquilos' o más 'inquitetos'-, el promedio variaba más con el motor de combustión: bajaba un 16 por ciento con el estilo ahorrador -5 por ciento en el Leaf- y subía un 23 por ciento al avivar el ritmo -sólo se incrementaba un 16 por ciento en el Leaf-, de lo que sacamos dos conclusiones: la primera, que el consumo de la mecánica eléctrica depende menos de lo 'bien' o 'mal' que lo hagamos al volante; y la segunda, que Nissan ha conseguido que el Leaf 30 kWh gaste muy poco -que se acerque al mínimo posible- cuando realizamos una conducción normal. Sin duda, tiene que ver la nueva batería, que mejora las prestaciones al introducir carbono, nitrógeno y magnesio en sus electrodos hasta llevar la autonomía a 250 kilómetros.

Autonomía real. En ciudad, sin aire acondicionado conectado y a ritmo tranquilo, acercarse a 250 kilómetros es fácil. Ventajas diarias. Usamos el carril bus-vao-eco aunque vayamos solos en el coche y aparcamos gratis en el casco urbanoAutonomía real. En ciudad, sin aire acondicionado conectado y a ritmo tranquilo, acercarse a 250 kilómetros es fácil. Ventajas diarias. Usamos el carril bus-vao-eco aunque vayamos solos en el coche y aparcamos gratis en el casco urbano

Calculadora: las cuentas salen

Podemos tomar como referencia unos 5 de euros de ahorro en energía cada 100 kilómetros, de modo que en un uso de 15.000 kilómetros al año serán 750 euros menos. Pero el ahorro va más allá: estacionamiento gratuito, menos impuestos municipales... Y un mantenimiento mucho más barato: los programas Mantenimiento+ de Nissan -coste fijo para las revisiones y cambios de componentes en talleres oficiales según el calendario de servicio del coche- contempla un coste de sólo 202 euros para tres años en el Leaf, prácticamente la mitad de lo que cuesta en un compacto de gasolina; y si elegimos el programa de cinco años son 398 euros para el Leaf y 906 en el coche comparado.

Haciendo resumen, y pensando en un uso de 5 años con un total de 75.000 kilómetros -15.000 por año-, hablamos de 3.750 euros ahorrados sólo en energía y otros 500 en mantenimiento en taller, más todo lo que dejemos de pagar -ahí cada usuario deberá echar cuentas en función del lugar de residencia- en forma de tasas, aparcamiento... La duda girará en torno a si compramos o alquilamos la batería, y para el ejemplo de 75.000 kilómetros ahorraríamos con el alquiler: serían 4.760 euros al final de los 60 meses, pero en la compra habríamos ahorrado 5.900 euros, que es el extra del Leaf 'con batería'.

Hay una última ventaja a favor del Leaf, determinante a nuestro juicio: en un mes de uso, y tras recorrer 2.000 kilómetros en silencio casi total -después se hará 'raro' volver a un coche con motor que genere ruido-, emitimos '0 gases' en el entorno próximo. Y ante esa creciente mentalidad que busca armonizar naturaleza y vida urbana, eso sí cuadra.

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