Hyundai Tucson. 30.000 kilómetros y subiendo
PRUEBA DE LARGA DURACIÓN

Hyundai Tucson. 30.000 kilómetros y subiendo

El Hyundai Tucson se está portando tan bien durante estos tres últimos meses, que hemos decidido ampliar la prueba de fiabilidad y recorrer 50.000 kilómetros en vez de 25.000 como estaba previsto. Y ya llevamos 30.000 sin apenas incidentes. Pero hemos hecho un alto en el camino.

Andrés Mas

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21 de Febrero 2016 17:07

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Ávila, Salamanca, Galicia, Teruel, Daimiel, Cádiz, Jerez de la Frontera, algunos pueblos blancos como Arcos de la Frontera o Vejer... El Tucson sigue con nosotros haciendo kilómetros sin parar y estas son las últimas ciudades y pueblos que ha visitado, aunque todavía le queda mucho porrecorrer. De hecho, una vez superada la revisión de los 30.000 kilómetros, de la que hablaremos más adelante, el todocamino de Hyundai ha sido sometido a un esfuerzo extra ya que ha realizado un viaje relámpago pisando suelo de Francia, Andorra, Portugal y Gibraltar en tan solo tres días. Pero de ese periplo, con un buen número de anécdotas curiosas, daremos buena cuenta cuando alcancemos los 40.000 kilómetros y publiquemos la consiguiente entrega.

Sorprende su consumo

De momento el coche sigue sorprendiendo a todos los probadores que lo conducen por su capacidad para recorrer cientos de kilómetro sseguidos sin que el cansancio haga mella en el conductor. Esto, sin duda, tiene mucho que ver con alguna de las señas de identidad del coche, como su agrado y facilidad de conducción, su suavidad y silencio de marcha, el acertado diseño de sus asientos y la seguridad que transmite su excelente aplomo. También está gustando mucho su motor, ese 2.0 CRDI de 136 caballos que aúna fuerza con bajos consumos y generosas autonomías. De hecho, cumpliendo de forma más o menos ajustada los límites de velocidad en autovía y autopista, el Tucson puede recorrer con un solo depósito y sin parar a repostar un total de casi 1.000 kilómetros, gracias a un consumo que se mantiene en poco más de 6 litros cada 100 kilómetros y a un depósito de 62 litros.

Pero además de pasar poco por la gasolinera, el Tucson con elque no paramos de hacer kilómetros se mueve bien si nos salimos de las vías rápidas y nos da por meternos delleno en un puerto de montaña repleto de curvas. En esos escenarios comprobaremos en primer lugar el excelente comportamiento del coche, una estabilidad que no está reñida con unaelevada comodidad para los ocupantes. Y en segundo lugar también veremos que este moderno motor de 136 caballos ofrece una elasticidad destacable y muy buena respuesta en cualquier situación.Además el cambio es de los mejores del segmento por precisión,agrado, rapidez y tacto, además de que los desarrollos decambio están elegidos con muy buen criterio.

El Tucson también tiene pegas, aunque se podría hablarde pegas menores que no empañan el buen sabor de boca que le queda a todo el que lo conduce. Hablamos de un sistema de navegación al que le falta algo de rapidez y en el que se echa de menos un sistema de aviso de radares. Otra pega es el claro contraste entre la calidad lumínica de las luces de cruce, que en este caso sonde LED, y las halógenas de carretera, que proporcionan una iluminación más amarillenta y pobretona.

Revisión de los 30.000 km: todo en orden

Con 30.000 kilómetros en su haber, el Tucson que nos acompañavdesde finales de septiembre pasó la segunda revisión sin contratiempos, y aprovechamos para cambiarle los neumáticos delanteros que ya estaban casi al límite de desgaste. No obstante, durante el viaje que el coche realizó a continuación pudimos comprobar que no salía agua por los eyectores de los limpiaparabrisas. Al parar en una gasolinera a rellenar el depósito (que es independiente del que aporta agua al limpia trasero), nos dimos cuenta de que el recipiente ya estaba lleno, pero también de que en ese mismo instante y ante nuestra insistencia, el agua comenzó a salirse por debajo. A falta de llevar el coche al taller para determinar y solucionar el problema, todo parece indicar que alguna abrazadera del manguito se ha soltado y no deja que el agua llegue a su destino.

Antes de la revisión oficial marcada por Hyundai a la que nuestro compañero de fatigas entra con 29.425 kilómetros en su marcador y en la que se vuelven a cambiar aceite (Shell HelixUltra AM-L 5W30) y filtro de aceite, líquido de frenos o el filtro de polen, nuestro mecánico ha procedido a desmontar las piezas de mayor desgaste  sin descubrir nada anómalo que no entre en el proceso habitual de deterioro por uso tras el kilometraje que un conductor normal habría tardado en realizar dos años.

Otro aspecto que han destacado muchos de los conductores que han efectuado algún recorrido o viaje con el Tucson se refiere a la capacidad del maletero, con más de 500 litros de volumen útil, pero sobre todo a la tranquilidad que les transmite abrir el doble fondo del espacio de carga y comprobar que allí se esconde una rueda de repuesto de tamaño normal, como las que lleva montadas el coche. Y es que desde hace unos años cada vez es más habitual ver en ese hueco una rueda de emergencia con un uso muy limitado, y lo que es peor, un kit de reparación que no sirve para nada la mayoría de las veces.

Quedan 20.000 kilómetros para llegar al objetivo de 50.000 kilómetros, pero como viajar con el Tucson es fácil, en muy poco tiempo veremos la línea de meta de esta prueba.

Sistema AEB: Dañado tras un golpe aparcado

El sistema de frenada autónoma de emergencia AEB de las siglas en inglés 'Automatic Emergency Braking',comenzó a dar fallos en uno de los viajes cuando el coche había recorrido ya unos 15.000 kilómetros. Y tuvimos que desconectarlo ya que el coche activaba el sistema al adelantar a los camiones. Al principio pensamos que el sensor del radar, situado tras el paragolpes en el lado derecho, se había ensuciado ya que es una de las posibilidades que se contemplan en el libro del usuario del Tucson. Sin embargo como a pesar de limpiarlo el fallo persistía esperamos a que el servicio de asistencia de Hyundai lo revisara y nos diera un veredicto. Al final el informe de la marca dice que la caja del radar se había movido en un golpe de aparcamiento (parece que contra un bolardo o similar y más fuerte de lo normal) y efectuaba mal las mediciones. Una vez enderezado, vuelve a cumplir su trabajo a la perfección.

Banco de potencia: siempre más de la que anuncia

El tiempo y la experiencia nos ha enseñado que normalmente la potencia anunciada y homologada de un motor suele ser mayor cuando se somete al coche a una prueba en banco. Este aumentono se rige por ninguna acción que se pueda emprender de forma externa, aunque lógicamente existen muchas formas de potenciar un motor. Pero el valor de potencia de un motor según y como viene de fábrica es una cifra que no podemos controlar aunque sí verificar para comprobar su evolución. Recientemente comprobamos en una prueba de fiabilidad similar a ésta que el Peugeot 308 1.2 Puretech de 130 caballos comenzaba la prueba con 130 caballos y la terminaba con 131,55 caballos. En el caso del Hyundai Tucson, a los 10.000 kilómetros el banco de potencia arrojó un resultado de 138,6 caballos, es decir 2,6 caballos más de lo homologado por la marca.

Pero es que tras recorrer 30.000 kilómetros, incluso estemagnífico motor se ha permitido el lujo de aumentar todavíaun poco más su cifra de potencia hasta los 138,8 caballos. Sin duda el motor está más suelto y gira mejor y para demostrarlo nada más fácil que comparar las cifras de prestaciones 20.000 kilómetros después y comprobar con asombro que algunos datos ofrecen mejoras de casi dos segundos, una diferencia muy notable.

Como siempre, nuestro agradecimiento a una marca tan prestigiosa como es Bosch y a sus ingenieros de la central en Madrid que nos han permitido realizar una vez más esta prueba tan especial y tan importante para ver cómo evoluciona la mecánica de un automóvil. Cuando el Tucson llegue a los 50.000 kilómetros, volveremos.

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