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Alfa Romeo Giulietta 2.0 JTDM 150 CV. Un gran corazón

A finales del pasado año, la casa milanesa actualizaba el Giulietta, un modelo nacido en 2010 que, hasta que se produzca la anunciada llegada de nuevas berlinas, es el modelo 'grande' de Alfa Romeo. Los cambios estéticos son mínimos, y no alteran la personal estampa del italiano: contorno cromado para los faros antiniebla, nuevas llantas, tres colores de carrocería inéditos…

Y dentro, poco más o menos, pues las modificaciones se limitan a tonos y materiales nuevos en asientos o tablero, y a estrenos tecnológicos en su dotación, como la pantalla multifunción del sistema Uconnect, que puede ser de 5 pulgadas, desarrollado por Continental, o de 6,5 pulgadas, obra de Harman. Esa última variante se asocia a funciones especiales, como el navegador con mapas 3D 'a vista de pájaro' o la introducción de direcciones por voz en una sola frase: «calle del Suspiro Verde número 3 de Tomelloso», por ejemplo.

Motor prestacional, agradable y ahorrador

Pero la principal noticia en este Giulietta 2014 reside bajo el capó, y es el motor 2.0 JTDM 2 de 150 CV, que recurre a la segunda generación del sistema de inyección MultiJet y sustituye en la gama a la mecánica de 140 CV. Estrena un turbo de baja inercia que favorece la respuesta a muy bajo régimen, de forma que ahora se anuncia un par máximo de 32,5 mkg a sólo 1.500 revoluciones por minuto.

Y en la práctica, ese brío a ritmos tranquilos se traduce en agrado, pues el propulsor empuja siempre, incluso si le sometemos a pruebas extremas: cuesta arriba, con el velocímetro indicando 40 km/h, insertamos la cuarta marcha y aceleramos a fondo, situación en la que muchos motores no darían señales de vida, salvo molestos traqueteos; pero el JTDM 2 del Giulietta empieza a ganar velocidad con suavidad hasta alcanzar esas 1.500 vueltas en las que el empuje ya es fuerte. Y no queda ahí la cosa, pues si seleccionamos el modo Dynamic (nos gustaría que el mando quedase más mano y no exigiera ser pulsado durante un par de segundos) el par máximo se dispara hasta 38,7 mkg (como un Audi A3 con motor 2.0 TDI de 184 CV), a un régimen de 1.750 vueltas.

De ahí que las prestaciones medidas hablen de él como un 'animal de carretera', donde muestra gran reprís y protagoniza adelantamientos ágiles: pasa de 80 a 120 km/h en 6,8 segundos usando cuarta, 8,3 segundos si lo hacemos en quinta y sólo 10,8 con la sexta. En proporción, la aceleración desde parado defrauda un poco, pues de los 8,8 segundos anunciados para alcanzar 100 km/h se ha ido a 10,0 en la práctica, mientras que su velocidad punta es de 210 km/h.

Con descuento: 22.790 euros

En este sentido, muchos se plantearán hasta qué punto compensa comprar esta versión o conformarse con el diésel básico de la gama, equipado con el 1.6 JTDM de 105 CV ya conocido. Por eso pedimos también una unidad dotada de dicha mecánica, y hay que decir que los 45 caballos de distancia se notan bastante, especialmente a plena carga o en momentos que exigen contundencia. Así, el Giulietta diésel de 105 CV emplea 9,2 segundos para recuperar de 80 a 120 km/h en cuarta, 10,5 en quinta y 13,3 en sexta.

Y acelera de 0 a 100 km/h en 12 segundos reales, incumpliendo también lo anunciado, que son 11,3 segundos. En favor del nuevo JTDM 2 de 150 CV hay otro punto: aunque homologa dos décimas más -4,2 l/100 km frente a los 4,0 del 1.6 JTDM-, en la práctica consume exactamente lo mismo -6,1 litros en nuestro recorrido habitual-, pues con una orografía difícil el Giulietta agradece un corazón más enérgico. Lástima que sólo se combine con el acabado superior Distinctive -los 26.090 euros se quedan ahora en 22.790 gracias al descuento-, pues una versión 2.0 JTDM 150 con nivel Progression, ya completo y más asequible, sería una alternativa perfecta.