Peugeot 208 GT Line PureTech 130 EAT8. Contigo al fin del mundo
BAJO LA LUPA

Peugeot 208 GT Line PureTech 130 EAT8. Contigo al fin del mundo

Aquí está el resultado final de este 208 al que le han 'caido' 25.000 km tras analizar el estudio de nuestro mecánico, la opinión de los probadores y los exhaustivos controles realizados periódicamente durante la prueba. Y la conclusión final es que todos nos iríamos al fin del mundo con este coche.

Redacción

13 de Febrero 2021 22:00

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Al realizar la prueba a fondo de este Peugeot 208 GT Line Puretech 130 con cambio automático EAT8 hace ahora justamente un año, recuerdo cuando relacionaba el nuevo modelo con la llegada del 205 GTI en 1984, revolucionando el segmento de los pequeños deportivos con argumentos tan sólidos como sus 105 CV, los menos de mil kilogramos de peso y un comportamiento sano y divertido que hizo las delicias de un grupo de compradores que buscaban un coche en el que confiar y con el que vivir la conducción en todo su esplendor; y todo ello a buen precio. El 208 recupera la filosofía de aquel GTI que enamoró por prestaciones, tacto deportivo y facilidad de conducción, añadiendo ahora tecnología, seguridad y calidad en cantidades industriales. Y se convierte, otra vez, en un coche en el que se puede confiar y con el que se experimenta la conducción en estado puro.

Antes de que este nuevo modelo fuese designado oficialmente 'Coche del Año en Europa 2020', nosotros en marzo ya estábamos recorriendo kilómetros sin saber que, incluso antes de que llegásemos al ecuador de la prueba, un virus iba a cambiar el mundo e iba a alterar de una forma brutal la convivencia, la vida y los ritmos del trabajo.

Pero, a pesar de todo, los profesionales de esta revista han logrado concluir con éxito esta complicada experiencia y analizar todos y cada uno de los datos recopilados durante 25.000 kilómetros, un kilometraje sobre el que siempre decimos que vale casi el doble, por someter a cada vehículo a un esfuerzo extra. Un esfuerzo diferente al que el coche sufriría en manos de un conductor corriente que realizase una conducción habitual con un uso convencional y el kilometraje normal en este segmento de vehículos, con los que normalmente no se recorren más de diez o doce mil kilómetros al año. La prueba de fiabilidad de Motor 16 incluye la realización de tres Correvit con varias tomas de datos en diferentes zonas del anillo de alta velocidad del INTA con el objetivo de sacar la media, numerosas pruebas de frenado al límite, medición de decibelios con nuestro sonómetro, medición de consumos o pruebas de estabilidad, al margen de todos los viajes que realizan diferentes conductores-probadores por todo tipo de vías, incluyendo muchísimos kilómetros de utilización urbana a baja velocidad.

Su motor nos ha convencido

El 208 con motor Puretech de gasolina de tres cilindros y 130 caballos asociado a un cambio automático de 8 marchas ha convencido a todo el equipo de redacción y a los probadores por tres virtudes principales: el rendimiento del motor, la suavidad y eficacia del cambio automático de 8 marchas -uno de los más sofisticados y técnicamente avanzados del segmento, y seguramente de la industria del motor- y su agilidad y comportamiento, preciso y divertido en curva. Enseguida ampliaremos estas ventajas con otras que no por ser muy comentadas por los probadores tienen menor importancia. Pero también debemos anticipar lo que no ha gustado tanto al equipo de pruebas, porque, efectivamente, no hay un coche totalmente perfecto. En este sentido algunos viajes con más pasajeros de lo normal han terminado con los ocupantes adultos de las plazas traseras levantando la voz por un espacio demasiado exiguo para las piernas, sobre todo si conductor y pasajero eran de una talla elevada. El diseño del puesto de conducción y la obligación de bajar bastante la posición del volante para poder ver bien el cuadro y toda la información, ha sido motivo de discusión muy a menudo en la redacción; en esta y en el resto de redacciones de revistas especializadas de todo el mundo, lo sabemos de buena tinta. Porque a muchos les gusta y no tienen que adoptar una posición forzada con ese cuadro denominado por la marca i-Cockpit, pero a otros les cuesta acostumbrarse. Y lo cierto es que lo hacen, y una vez acostumbrados parece que terminan más o menos convencidos.

Por último ha habido llamadas de atención, que no críticas, por parte de los conductores más 'impacientes', debido a unos consumos muy sensibles al uso, al estilo de conducción y al tipo de vía. Es decir, elevados en cuanto se nos va un poco la mano, o mejor dicho el pie, en la presión sobre el acelerador. Y es cierto que esta versión tiene una doble personalidad en este sentido, ya que en modo Eco, y con un poco de sentido de ahorro, las cifras medias de consumo en carretera y sin superar las limitaciones no suelen pasar de seis litros cada cien kilómetros, y en ciudad comenzamos la prueba midiendo consumos en el entorno de los 8 l/100 km y hemos acabado con una cifra bastante moderada de 7,8 l/100 km. Pero en carretera, circulando ligero y si se presentan curvas en puertos de montaña o recorridos muy serpenteantes, este 208 anima a disfrutar al volante, a exprimir la mecánica y a trazar las curvas con tiralíneas. Y entonces, cuando se selecciona el modo Sport y el modo M del cambio, y las levas del volante cobran vida y muestran su eficacia, el consumo puede llegar a dispararse a cifras que rondan los 8 o 9 litros de media. Un peaje que se paga a gusto por unos kilómetros de disfrute.

Porque conduciendo el 208 Puretech 130 EAT8 se disfruta. Y al margen de esas pegas generadas en la utilización continuada de los probadores, lo cierto es que como ya anticipábamos en la prueba inicial, el nuevo 208 transmite calidad y la sensación de que es un coche que va a tener una excelente vejez por sus ajustes, la clase de los materiales y una notable solidez general. Y lo que era una intuición respaldada por las primeras pesquisas lupa en mano, se está cumpliendo a rajatabla ya que tras 25.000 kilómetros de prueba el único fallo de acabado lo hemos encontrado en la sujeción del estor del techo de cristal. Pero son más las virtudes que los inconvenientes que hemos encontrado en el protagonista de nuestro test, y hay una tecnología utilizada por este pequeño gran Peugeot especialmente útil, y sin duda más segura que muchísimas de las ayudas a la conducción del sistema ADAS. Y es que hemos comprobado durante muchos kilómetros de conducción nocturna la calidad y eficacia de los faros Full LED con corrección de intensidad automática, de serie en este acabado, que te dan la vida siempre, pero sobre todo cuando se circula por carreteras muy oscuras y salpicadas de curvas, arcenes delicados, señalización horizontal casi invisible o zonas pobladas por fauna susceptible de cruzar la calzada de forma inesperada. En esos casos, pero también por autopista o autovía a 120 km/h, unos buenos faros Full LED como estos permiten conducir con la seguridad de que no vamos a dejar de ver nada de lo que pasa por delante del coche en la oscuridad de la noche.

Pero no es la única medida de seguridad del nuevo 208. Y es que el equipamiento de serie de este acabado GT Line incluye elementos tan valiosos como la frenada de emergencia automática con vídeo y radar, la alerta de cambio involuntario de carril, la detección del nivel de inflado de los neumáticos, la alerta por cansancio, el cambio automático a luces largas, el servicio e-call de SOS con teleasistencia o el reconocimiento de señales de tráfico.

El 208 ha sido siempre un excelente compañero de viaje que ha sorprendido gratamente a un buen número de conductores que no se podían imaginar que un motor de tres cilindros ofreciese un rendimiento tan sorprendente, ni que un cambio automático de 8 marchas pudiese casar de una forma tan positiva con una mecánica tricilíndrica.

En noviembre, el acabado GT Line de nuestra unidad dejó paso a las siglas GT a secas en una nueva estructura de gama de cara a 2021. El equipamiento de serie de este nuevo acabado GT ofrece también los faros delanteros Full LED con cambio automático a luces de carretera, los pilotos traseros Full LED 3D con firma de tres garras, las llantas de aleación de 17 pulgadas Camden Storm mate, la calandra específica, los pedales de aluminio, los umbrales de puerta en acero inoxidable y un volante de cuero perforado con el logo GT, entre otros. Y con esta configuración de motor y cambio se vende por 23.850 euros, en línea con sus rivales.

Modos de conduccion. Tres eran tres

El Peugeot 208 de nuestro test de fiabilidad cuenta con una tecla Drive Mode en el túnel central, detrás del cambio, que a diferencia de otros niveles de acabado u otras motorizaciones, permite seleccionar tres diferentes modos de conducción: Eco, Normal o Sport. El modo Normal es el que se utiliza en un tipo de conducción estándar sin buscar ni un consumo mínimo ni una respuesta del motor inmediata. En el modo Eco, probado muy a fondo por este equipo de pruebas, el coche gasta claramente menos pues el cambio intenta engranar una marcha superior siempre que es posible y el pedal del acelerador muestra algo de resistencia a la presión. Y el modo Sport es el que debe elegirse cuando vamos a realizar un tipo de conducción más ágil. Entonces la dirección se endurece, el acelerador se muestra más reactivo y el cambio elige siempre una marcha más corta.

Nuestro mecánico de cabecera trabajó con el 208 a lo largo de la prueba de fiabilidad desmontando regularmente algunas de las piezas más susceptibles de desgasteNuestro mecánico de cabecera trabajó con el 208 a lo largo de la prueba de fiabilidad desmontando regularmente algunas de las piezas más susceptibles de desgaste

Bien hecho y muy fiable

Nuestro mecánico de cabecera trabajó con el 208 a lo largo de la prueba de fiabilidad desmontando regularmente algunas de las piezas más susceptibles de desgaste como pueden ser los amortiguadores, el conjunto de los frenos, el conjunto del escape o las ruedas. En todo momento José María Moreno destacó la calidad de los materiales y la facilidad para su desmontaje, además de la durabilidad mostrada a lo largo de 25.000 kilómetros equivalentes a casi el doble por el ritmo y el uso exigente durante la prueba.

Desgaste de los neumáticos. La explicación de Michelin

Nuestro 208 llevaba unos Michelin Primacy 4, que ya desde el principio mostraron desgaste en el borde de uno de los canales -el llamado 'pan de goma'- debido, según ingenieros de Michelin, a fuerte deriva. Pero a medida que crecía el kilometraje, los neumáticos delanteros comenzaron a perder pequeños trozos de goma en la zona del hombro, manteniendo una profundidad del dibujo legal. Y según el departamento técnico de Michelin es un fenómeno relativamente normal que ocurre en esa parte donde se genera más calor. Una problemática generalizada en todas las marcas a raíz de la llegada de los neumáticos más eficientes que incorporan una banda intermedia en la zona de los hombros que ayuda a disipar el calor. Y como la goma que toca el asfalto es más dura, con el esfuerzo se generan pequeñas grietas, con pérdidas de goma que según nos dicen no afectan a la seguridad.

El correvit. Claras mejoras en recuperaciones y frenadas

El primer Correvit que hicimos a este 208 coincidió con su prueba a fondo hace un año. La temperatura ambiente el día 19 de noviembre de 2019 era de 11 grados centígrados, y el coche ya protagonizó unos tiempos muy interesantes que con el paso de los kilómetros han ido mejorando, sobre todo en cuanto a las recuperaciones se refiere. Así, por ejemplo, para recuperar en los 1.000 metros desde 40 km/h en D, pasa de 28,7 segundos con 1.100 kilómetros a tardar 28,2 segundos con 25.000, y con una temperatura idéntica. La mejora en la recuperación de 80 a 120 km/h en D también es llamativa, ya que pasa de 6,6 segundos en el primer Correvit a tardar 6,2 en el último. La frenada también ha mejorado, y a 120 km/h pasa de 52,9 metros con 1.100 kilómetros a 51,5 con 25.000.

Seguridad. Al mejor nivel

El 208 GT Line lleva control de crucero adaptativo con función Stop & Go, encendido automático de las luces de carretera, reconocimiento de señales de límite y recomendación de velocidad, stop o dirección prohibida, vigilancia de ángulo muerto, Full Park Assist con función perimétrica Flankguard, freno automático de emergencia, alerta activa de cambio involuntario de carril (o de arcén), alerta de atención del conductor o Lane Position Assist.

A mejorar ergonomía, espacio y un cubretecho recalcitrante

Pocas cosas hemos detectado en el Peugeot 208 que tengan que ver con fallos de acabado o envejecimiento prematuro de materiales. En realidad, un sólo fallo: en el estor que cubre el techo de cristal, cuya sujeción una vez cerrado dejó de funcionar por desgaste abriéndose poco a poco y por sí solo en marcha. Por lo demás, sólo aspectos de diseño o ergonomía que no han gustado o han gustado poco al equipo de pruebas. El primero se refiere al espacio en las plazas traseras, algo ajustado sobre todo en anchura a la altura de los hombros. El segundo, a la ergonomía del teclado horizontal del salpicadero, ya que apenas se vislumbran las grafías de a que corresponde cada tecla. Y también ha habido críticas al número de vueltas de volante, ya que esta versión tiene 3 cuando lo normal ya son 2,5 o 2,7 como mucho.

Cambio automático EAT8 de lo mejorcito del segmento

Uno de los sistemas más sofisticados y eficaces del 208 de nuestro test de fiabilidad es, sin duda, el cambio automático. Firmado por el fabricante japonés Aisin AW, esta transmisión de 8 marchas reduce el consumo hasta un 7 por ciento respecto a la anterior EAT6. Y en modo Eco ofrece una función de conducción 'a vela' que se activa entre 20 y 130 km/h. También ofrece un modo manual presionando la tecla M en la propia palanca y permite mantener la marcha elegida hasta que se llega al corte de revoluciones, a 6.000 rpm. Y si recurrimos al modo Sport, al programa M de la caja y cambiamos con las levas en el volante no se echa de menos un cambio manual en ningún caso.

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Las mejores fotos. Por la España de la pandemia

Pocas veces, por no decir ninguna, nos habíamos encontrado con tantos problemas para concluir una prueba de fiabilidad. Y es que recorrer 25.000 kilómetros con un coche en época de pandemia no ha sido nada fácil, de ahí el tiempo empleado para realizar una prueba que normalmente tenemos concluida en tres meses. Con todo y con eso nuestros probadores han recuperado el ritmo en los últimos meses y han recorrido España de punta a punta; aunque, eso sí, esta vez no han podido salir de nuestro país como otras veces, a Portugal, a Francia, a Andorra o a Italia. Así que en un verano en el que le gente se ha podido mover con bastante libertad tras el confinamiento inicial, el equipo de pruebas ha fotografiado al 208 en los rincones más bonitos de nuestra geografía. Fotos realizadas con cámara réflex, compacta o con smartphone, y momentos en los que muchos usuarios se han interesado por el resultado de la prueba.

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