Una nueva experiencia: cómo contratar un renting
SEIS COSAS QUE DEBES SABER

Una nueva experiencia: cómo contratar un renting

Cada vez es mayor el número tanto de particulares como de autónomos que deciden contratar una operación de renting para garantizar su movilidad. Son clientes que, en su mayoría, se enfrentan por primera vez a un producto que prácticamente les es desconocido y no han experimentado nunca.

Guillermo López

Guillermo López

22 de Abril 2021 20:00

Comparte este artículo: 0 0

Las principales operadoras de renting llevan años trabajando en mejorar la experiencia que los clientes de sus productos reciben tanto al contratar como al disfrutar de una operación de renting, buscando con ello ofrecer la mayor transparencia y sencillez para que cada vez un mayor número de personas entiendan las ventajas del producto y consideren el renting como una opción interesante para acceder a una movilidad sin problemas de uso y con una financiación sumamente provechosa.

Para muchos usuarios, una operación de renting lo que les ofrece ante todo es comodidad y facilidad de acceso a la movilidad. Al contrario que otras fórmulas de financiación, el renting no exige-salvo en determinados productos u ofertas especiales- el esfuerzo de tener que realizar una fuerte inversión de capital inicial. El renting no pide por lo general una entrada. Eso no quita que haya productos en los que, para rebajar la cantidad mensual que se paga de cuota, el cliente y la operadora de renting acuerden un pago inicial que permita tal situación, aunque en todo caso es el cliente el que decide si quiere aprovechar esa ventaja o no. Por lo general, el contrato se limita al pago mensual de las correspondientes cuotas más el IVA correspondiente.

Contratar un renting es cada vez más sencillo. Hay casos en los que incluso se puede efectuar todo el proceso de manera telemática en apenas unos minutos. Pero independientemente del tiempo que tardes en realizar una operación, lo que de verdad tiene importancia es el contrato que vas a firmar pues de él va a depender toda la operación y todos los servicios que recibas mientras tengas el coche a tu disposición. Lo que de verdad importa es lo que pone en el contrato, así que, aunque sea largo y extenso, no dejes de leerlo y releerlo, de preguntar cuantas dudas puedas tener respecto de la entrega y devolución del coche, de los servicios que puedes y vas a recibir, de las cantidades a pagar, del tipo de vehículo al que vas a tener acceso, etc.

No dejes de hacerlo, porque todo cuanto esté relacionado con tu coche para los próximos meses o años está expresado en el contrato. Y en virtud de lo que en él esté expresado disfrutarás del mismo. Pero esto no debería sorprenderte, puesto que es lo que habitualmente sucede con cualquier servicio que contrates y, como el renting es un servicio -de movilidad- más debes actuar con las mismas prevenciones con las que contratarías cualquier otro servicio.

Dicho esto, el proceso que sigue contratar cualquier operación de renting es muy simple. Cuando te diriges a una operadora de renting, sea esta independiente o vinculada a un fabricante de automóviles, lo primero que debes tener claro es el tipo de uso al que vas a destinar el vehículo, el tiempo que precisas de él y cuantos kilómetros aproximadamente recorrerás al año. Con esos datos, lo primero que va a hacer tu operador de renting es ofertarte distintas posibilidades. Evidentemente tú has ido con una idea preconcebida sobre el modelo que deseas. Pero nuestro consejo es que te dejes aconsejar. El operador de renting realiza miles de operaciones similares a la tuya y, por experiencia, conoce los problemas que cada modelo puede dar en función del tipo de uso que se va a hacer de él.

Igualmente,conoce el valor de todos los modelos y tiene calculada al céntimo la rentabilidad que cada uno de ellos puede aportarle a tu flota. Cuanto más te ahorres tú en mantenimiento, averías, reparaciones, días en el taller, etc, más dinero va a ganar él también; luego, en este caso tus intereses también son los suyos. Aunque evidentemente no es lo mismo un renting de una única unidad para un particular, un autónomo o una pyme, como tampoco lo es rentar una flota de 5, 10 o 50 unidades.

Hechas estas salvedades el proceso de contratación es siempre el mismo y sigue básicamente estos pasos

1.- Elige el coche que quieres / necesitas

Ya sea en el concesionario, el banco, la financiera o en las oficinas del operador de renting o a través de sus respectivas webs, los asesores de todos ellos te ayudarán a elegir el vehículo y el modelo que mejor se adapte a tus necesidades. Escúchales atentamente, pues te pueden ofrecer modelos cuya existencia desconocías o no habías contemplado, con motorizaciones y equipamientos distintos a los que preveías,...

Recuerda que, en cierta medida, los operadores de renting también son "fabricantes". Cuando efectúan compras de importantes volúmenes de unidades, configuran estas en función de las peticiones exactas que la mayoría de sus clientes les solicitan, lo que les permite acceder a las mismas a precios muy favorables, ventaja que luego trasladan a las cuotas. Así que déjate asesorar.

En todo caso, la decisión final siempre será la tuya.

2.-Configura tu contrato

Cuando tengas claro el vehículo, decide el plazo de duración del contrato. Según la Asociación Española de Renting, la media está en los 48 meses (4 años), pero es solo una media. Tú decides cuanto tiempo quieres disfrutar del renting. Eso sí, recuerda que, en función del tipo de renting que contrates, el precio de la cuota puede variar sustancialmente. No es lo mismo un renting flexible a 2 meses que uno tradicional de larga duración a 10 años. Lo mismo sucede con los servicios que la operación lleva asociados.

Nuestro consejo es siempre el mismo. Déjate asesorar antes de tomar tu decisión. Los asesores están ahí para ayudarte y acompañarte y ofrecerte el mejor servicio. Pero, como no puede ser de otra manera, siempre serás tú quien tome la decisión y tenga la última palabra.

Decide el número de kilómetros y, el tipo de renting que precisas (normal,flexible, de corta, media o larga duración, carpooling, carsharing, una suscripción a varios tipos de vehículos, para flota de empresa o uso particular,...). Dependiendo de todo ello el precio de la cuota puede variar enormemente. Por eso, los asesores primero escucharan tus peticiones de movilidad, las analizarán y estudiarán y diseñarán un plan adecuado a tu medida y totalmente personalizado, porque cada uno tenemos nuestras propias circunstancias.

Al establecer el precio de las cuotas, recuerda que no es necesario realizar ningún pago adelantado o entrada para disfrutar de tu coche, salvo que hayas optado por reducir el valor de los pagos mensuales a realizar aportando una cantidad a modo de entrada. Por lo general, esta cantidad no suele superar en ningún caso el 30 porciento del valor total de la operación.

Configurar el contrato conlleva igualmente verificar que en el mismo se encuentran explicitados todos los servicios que se incluyen y la forma de prestación de los mismos, sus coberturas. También debe quedar claro qué servicios asociados están incluidos en los costes de la cuota y cuales no. Quién va a soportar qué gastos del coche.

En un contrato de renting todos los gastos de matriculación del coche, el seguro a todo riesgo, las operaciones incluidas en el plan de mantenimiento del coche, la cobertura de los gastos que generan las averías del coche y sus reparaciones, las garantías del coche, el pago de los diferentes impuestos que gravan la compra y el uso (impuesto de circulación) del vehículo, los gastos de la ITV, los gastos que generan todas las gestiones de estos temas, la de las posibles sanciones (la gestión y tramitación, no el pago de las mismas), la asistencia 24 horas en carretera, ...deberían estar incluidos en el pago de la cuota. Además, existen otra serie de servicios que también pueden incluirse (tarjeta de combustible, coche de sustitución, pago de peajes, neumáticos, entregas y recogidas del vehículo, ...)

Todo ello, así como las condiciones de entrega y recepción del vehículo deberán estar reflejado en el contrato, donde también deberá figurar el valor venial del vehículo al finalizar el mismo así como las cantidades a percibir o cobrar por kilómetro en función del uso que haya efectuado del coche durante la duración del contrato.

3.-Verificación del crédito de la operación

Establecidas las bases del contrato y de los servicios inherentes al mismo, una vez que el plan del renting ya está definido, es el momento de presentar la documentación necesaria para cumplimentar la operación financiera que el mismo conlleva. Un gestor de operaciones verificará tu solvencia y, caso de ser necesario, la documentación proporcionada por tu avalista, y analizará la propuesta del crédito.

Verificados los términos de la operación financiera, tu asesor será quien se ponga en contacto contigo para comunicarte la aprobación de la misma o para solicitar nueva documentación o garantías adicionales. Actualmente, hay operaciones de renting, especialmente en el caso de las que se efectúan por internet, en las que estos trámites se realizan o a veces en apenas un día.

4.-Firma del contrato y recepción del vehículos

Tras la aprobación de la operación financiera, únicamente queda firmar el contrato para disfrutar de tu renting. En función del tipo de renting elegido la entrega del coche puede ser inmediata, en apenas unas horas, demorarse unos días o tardar incluso meses. Todo depende de los procesos de matriculación y entrega por parte del fabricante del modelo elegido.

Si, por ejemplo, has optado por una operación de renting flexible de un modelo convencional que no precisa de ningún equipamiento especial o rotulado de la carrocería, si hay una unidad disponible en la flota puedes disponer de ella en apenas unas horas o un par de días a lo máximo. Si el coche que has elegido es un modelo concreto, con un equipamiento especial, la operadora de renting tendrá que comprar el coche y matricularlo. La entrega dependerá entonces de cuando el fabricante le entregue el coche al operador de renting. Si es un modelo de muy alta demanda el proceso puede incluso demorarse unos meses. En estos casos la operadora pondrá a tu disposición un vehículo de similar tamaño y configuración para que lo utilices hasta que te hagan entrega de tu nuevo coche.

5.-Disfruta de tu renting

Recibido el coche acorde a lo consignado en el contrato podrás utilizarlo como si fuera tuyo durante el período de tiempo contratado. Tendrás, eso sí, que seguir el contrato de mantenimiento especificado por el fabricante del mismo, lo que significa que el coche tendrá que ir al taller para superar las verificaciones de su estado.

Mientras lo uses, todos esos trámites los realizará tu gestor. El se ocupará de avisarte de las revisiones, concertar las citas con el taller, de cualquier trámite con el seguro, de facilitarte una grúa, etc.

6.-Se acaba el contrato: renueva, cambia, quédatelo... tú eliges

Poco antes de la fecha de vencimiento del contrato, tu gestor del renting contactará contigo para preguntarte qué quieres hacer: renovar el renting, cambiar de coche por otro modelo, cesar el renting y quedarte con el cocheo, simplemente, entregarlo y dar por finalizada la relación. Todas las opciones son perfectamente posibles, y en todas ellas seguirás contando con la colaboración de los asesores y expertos de la operadora para aconsejarte y acompañarte a la hora de tomar tu decisión.

Artículos recomendados

Sigue Motor16
Salon