lunes, 8 agosto 2022

Subaru. Así nació su sistema de tracción integral

Hace 48 años veía la luz el primer Subaru con la tracción integral Symmetrical All-Wheel Drive (AWD), que sigue siendo una de las señas de la identidad de la firma japonesa. Actualmente, el 99% de los vehículos vendidos en España siguen equipando de serie esta tracción integral permanente.

Su historia comenzó con el Leone Estate Van en septiembre de 1972. Hasta ese momento, la tracción a las cuatro ruedas se limitaba a los coches todo terreno, pero Subaru se adelantó a sus competidores y la empezó a incluir en vehículos producidos en masa. El Leone no disponía de tracción integral de forma permanente, tratándose de una tracción delantera con la opción de conectar la tracción a las cuatro ruedas a través de un botón junto a la palanca de cambios.

Basado en el Leone 4WD, llegaría en Subaru Brat unos años más tarde. Se trataba de un pick-up con tracción total conectable. Fue el modelo con el que la marca japonesa se abrió las puertas del mercado americano.

Viendo el éxito cosechado, en 1980, se lanzó la segunda generación del Leone con diferentes mejoras que buscaban mejorar el control de tracción principalmente en caminos en mal estado. El Subaru Leone 1.8L 4WD equipó un sistema de caja de cambios con Dual-Range, con transmisión manual de 4 velocidades y dos desarrollos distintos para cada marcha.

La primera en funcionar de forma permanente

Ya en 1987, llegó al mercado el primer Subaru en el que la tracción integral funcionaba de forma permanente. El Alcyone estrenó en el Salón de Frankfurt del 87 el sistema AWD de forma permanente.

Esta experiencia en vehículos con tracción total hizo que Subaru se convirtiera, a mediados de los 90, en pionera del segmento crossover 4×4 con el Outback en 1995 y de la primera generación del Forester en 1997.

Este sistema de tracción permanente AWD no ha dejado de crecer, siendo un pilar fundamental para ofrecer la máxima seguridad. La distancia que se recorre hasta que se activa un sistema de tracción a las cuatro ruedas no permanente circulando a 120 km/h puede llegar a los 10 metros.