miércoles, 5 octubre 2022

Spectre Type 10. Si Sir Alec Issigonis levantara la cabeza…

El legendario Mini se ha convertido en todo un icono del automovilismo y también en una de las bases preferidas por algunos de los especialistas mas refutados del planeta, quienes en su mayoría apuestan por transformarlo en un utilitario totalmente eléctrico y personalizado al milímetro para los bolsillos más pudientes.

Sin embargo lo que han realizado los especialistas de Spectre Vehicle Design, quienes lo van a presentar en Pebble Beach, va por un camino muy distinto.

Esconde el motor de un Civic Type R

Bautizado con el nombre de Spectre Type 10, este particular Mini esconde en su interior un motor Honda K20, que no es otro que el utilizado por los Honda Civic Type R atmosféricos. Pero en este Mini además ha sido debidamente modificado por el especialista Haltec, quien espera que acaricie los 240 CV de potencia, que van a ser enviados en su totalidad a las ruedas traseras. Y es que debes tener en cuenta que este K20 va montado en posición central, como en icónicas y compactas máquinas de antaño como los Renault 5 Turbo o los Renault Clio V6.

Para conseguir colocar este propulsor en el interior de este Type 10 y que todo funcionase como un reloj, los ingenieros de Spectre Vehicle Design, quienes tienen su cuartel general en Vancouver, han invertido miles de horas en su desarrollo, fabricando la inmensa mayoría de sus nuevos componentes a partir de una hoja en blanco.

Pero otras piezas también causan furor en este Spectre Type 10, como por ejemplo sus llantas inspiradas en las legendarias Minilite de 10 pulgadas, que en este caso son forjadas y de tres piezas. En ese exterior tampoco desentonan sus nuevos elementos de iluminación, ahora con tecnología LED, los cuales no alteran las clásicas e inconfundibles formas del Mini. Algo que no pasa por alto son sus tomas de refrigeración laterales, un techo fabricado en cristal, así como una cubierta trasera totalmente modificada y por la que asoman sus dos terminales de escape.

Solo se van a fabricar 10 unidades

Hay que ser valiente para decir que el interior de este juguete está inspirado en un vestíbulo japonés, pero lo cierto es que transmite calidad, deportividad y artesanía por los cuatro costados gracias a elementos como un salpicadero de madera natural o unos asientos de corte bucket que tienen estructura de fibra de carbono y que se pueden vestir con el material que el cliente elija. Y es que cada uno de estos Spectre Type 10 se podrá configurar al gusto de su afortunado propietario.

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La compañía canadiense no ha desvelado los detalles técnicos al completo, pero se sabe que ese motor Honda K20 estará conectado a una transmisión manual de seis velocidades (ojo porque hay imágenes en las que se puede ver un interior con y sin palanca de cambios, además de con dos o tres pedales), además de a un diferencial trasero de deslizamiento limitado. Como no podía ser de otra manera, suspensiones, dirección o frenos se han tenido que modificar hasta la saciedad para pegar al asfalto a este juguete que apenas pesa 770 kilos.

Spectre Vehicle Design pretende fabricar un máximo de 10 unidades de este Type 10, que nacen sobre la base de un vehículo 'donante' y que se restaura, modifica y personaliza hasta decir basta con el fin de poder justificar los 180.000 dólares (más de 153.000 euros) que van a pedir por cada uno de ellos para convertirlo en uno de los 'utilitarios' más caros del planeta.