Por qué el coche eléctrico entra en su punto de inflexión y el diésel cae primero en Europa

El ICCT cifra el coste de uso en 7,40 euros por cada 100 kilómetros frente a los 11 de un gasolina, y en Alemania la paridad de precios ya es real en la gama media. El diésel paga la factura con menos versiones en los catálogos.

El punto de inflexión del coche eléctrico ya tiene cifra: 7,40 euros cada 100 kilómetros frente a los 11 de un gasolina. El cálculo es del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) para la Unión Europea y arroja una diferencia del 33% que no ha dejado de crecer con cada subida de carburante.

Hasta hace poco ese ahorro lo aprovechaban sobre todo quienes hacían muchos kilómetros al año. El cambio de fase llega cuando el margen se traslada al momento de la compra, que era justo donde el eléctrico perdía la batalla. El movimiento ya se nota en Alemania, el gran bastión del diésel europeo.

Cuánto cuesta de verdad mover un eléctrico

Los 7,40 euros salen de una media que mezcla carga doméstica y puntos públicos. En un gasolina, la misma distancia se va a 11 euros. Si cargas en casa y haces 15.000 kilómetros al año, la diferencia ronda los 540 euros anuales; si dependes del cargador rápido de la calle, el margen se estrecha pero no desaparece.

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El ICCT prevé que la brecha se amplíe durante los próximos años: el encarecimiento de los combustibles fósiles, con el coste del CO₂ de fondo, juega a favor del enchufe.

El precio de compra deja de ser el muro

caída del diésel

La paridad de precios ya se habría alcanzado en Alemania en la gama media, media-alta, y alta, según los mismos cálculos. En los coches pequeños queda camino por recorrer, aunque se recorre a toda velocidad.

Cuando el precio de compra se iguala y el kilómetro cuesta un tercio menos, elegir eléctrico deja de ser una cuestión de fe.

Los precios de venta lo confirman. El Renault Twingo eléctrico Evolution se queda en 19.990 euros con 263 kilómetros de autonomía homologada WLTP, el ciclo europeo de medición. El Citroën ë-C3 Standard Range You homologa 311 kilómetros por 23.450 euros. Y el Volkswagen ID. Polo Life, con 334 kilómetros, arranca en 29.270 euros antes de ayudas.

La presión aprieta también a los veteranos. El Opel Corsa Electric se vendía por 31.283 euros de media tras descuentos en junio de 2024; en septiembre de 2026, el precio de transacción había caído a 20.240 euros, un 35% menos, según el experto alemán Ferdinand Dudenhöffer. Once mil euros en poco más de dos años.

El diésel es el primero en caer del catálogo

El diésel no cae por una prohibición. Cae por aritmética industrial. Mantener decenas de motorizaciones y versiones para un mismo modelo complica la producción, así que las marcas concentran recursos en el eléctrico y recortan el resto. Puro cálculo de costes.

Hay un caso que lo resume: el próximo BMW Serie 3 no tendrá versión diésel en la siguiente generación. Algo más del 40% de los 2.500 modelos de turismo disponibles en el mundo en 2025 ya eran eléctricos o híbridos enchufables, según la Agencia Internacional de la Energía. La previsión apunta a más de 1.200 modelos antes de que acabe la década.

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En Alemania, la oferta eléctrica se cuadruplicó entre 2020 y 2025 y ya supera los 170 modelos. Para el conductor, la consecuencia es práctica: cuando le toque cambiar de coche, puede que la versión diésel que ha comprado toda la vida ya no esté en el configurador. Ahí está la clave.

Dinamarca, Francia y Alemania marcan el ritmo

Dinamarca es el caso extremo. Entre enero y agosto de 2026, los eléctricos representaron el 81% de las nuevas matriculaciones, con una fiscalidad dura contra el combustible y ayudas a la compra como impulsores. Francia alcanzó el 41,7% en septiembre, con un arrendamiento subvencionado que deja el alquiler por debajo de 200 euros al mes a hogares con rentas bajas.

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Alemania firmó en septiembre de 2026 su máximo histórico, con el 34,5% de eléctricos puros en las matriculaciones nuevas, según la autoridad federal de transporte. El Gobierno ya ha abonado 100.000 solicitudes de su nueva ayuda desde mayo.

Patrick Plötz, investigador del Instituto Fraunhofer de Sistemas e Innovación, pone el foco donde importa: llegar al 20% o al 30% de cuota puede llevar años, pero pasar del 30% al 80% ocurre mucho más rápido. La curva no es una recta, es un salto.

La hipótesis que nadie esperaba: Alemania por delante de China

La consultora Berylls plantea un escenario que hace unos años sonaba a ciencia ficción. En 2025, los eléctricos eran el 4% del parque alemán y el 8% del chino. Si la electrificación alemana avanza al ritmo previsto y el crecimiento chino se modera, Alemania podría superar a China en proporción de eléctricos en circulación alrededor de 2032 o 2033.

Es una hipótesis optimista y el propio Plötz se muestra escéptico. Aun así, deja una referencia útil: a finales de la década de 2030, uno de cada dos turismos que circulen por Alemania podría ser eléctrico. En Noruega, donde eso ya es casi realidad, algunas estaciones de servicio están retirando surtidores para instalar cargadores.

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: 7,40 euros por cada 100 kilómetros en un eléctrico cargado entre casa y puntos públicos, frente a 11 euros en un gasolina (ICCT, UE).
  • Comparativa: el Opel Corsa Electric pasó de 31.283 euros de media en junio de 2024 a 20.240 euros en septiembre de 2026, un 35% menos.
  • Ganadores y perdedores: Dinamarca (81%), Francia (41,7%) y Alemania (34,5%) lideran la cuota eléctrica; el diésel pierde versiones y el futuro BMW Serie 3 se queda sin la suya.