miércoles, 1 febrero 2023

Peugeot 308 GTI. Ya lo he probado, pero no lo puedo contar

Cuenta la leyenda que Luis Miguel Dominguín, tras conquistar a Ava Gardner, se lanzó a la calle y la diva le preguntó: ¿dónde vas Luis Miguel? «A contarlo», contestó él. Porque tenía casi el mismo valor el hecho de pregonarlo a los cuatro vientos que el de haber podido seducir a la actriz americana. Algo así me ocurre hoy. He sido uno de los 8 periodistas españoles y 40 del mundo que ha podido probar el nuevo Peugeot 308 GTI y contarlo tiene mucho valor… Pero no puedo hacerlo. Por ahora.

Los responsables de comunicación de Peugeot han decidido que pueda 'conquistar a Ava Gardner'; pero no pueda alardear de ello. En realidad sí puedo contar que lo he probado, pero no puedo decir qué he sentido, qué me ha transmitido el coche, si me ha impresionado o me ha dejado frio; si me bastan con sus 270 caballos o necesitaría más. No puedo contar si los 6 segundos que tarda en acelerar de 0 a 100 km/h hacen que mi espalda se pegue al asiento o no. Tampoco puedo decir nada sobre cómo funcionan las suspensiones; si apuesta por la comodidad o por la deportividad pura, si es brusco de reacciones o dócil de llevar.

Desarrollado por Peugeot Sport

Por supuesto no puedo contar cómo se comporta en curva, cómo funciona el diferencial Torsen que la versión de 270 caballos equipa de serie. ¿Tiene pérdidas de tracción, el tacto de la dirección es duro, cómo frena, el cambio manual es fácil de manejar, el escalonamiento de las marchas está bien,  es muy intrusivo el ESP, necesitaría tracción total…? Quedan muchas dudas que no puedo resolver.

Y casi me tengo que morder la lengua, porque hay muchas cosas que me gustaría contar sobre este nuevo modelo desarrrollado por Peugeot Sport y fabricado en Sochaux, que, a diferencia de lo que ocurre con el 208 GTI, que sale de la cadena de montaje y luego es preparado en Peugeot Sport, en este caso, de la linea de producción sale un producto totalmente terminado. Y de qué manera…

Porque de esto sí puedo hablar. Del coche parado, puedo contar lo que quiera. Puedo decir que habrá dos versiones, sobre la misma base mecánica, el 1.6 THP que ya utilizan las versiones GT del 308. Una variante un poco menos potente (sólo 250 caballos) y la versión más radical con 270. Básicamente no hay diferencias entre ambos salvo que el más potente dispone de diferencial Torsen, llantas de 19 pulgadas (18 en el de 250 caballos), pinzas de freno más grandes (380 mm frente a los 330 del GTI 250 CV) y asientos bacquet. Y el modelo de 250 caballos sólo puede ofrecer, en opción las pinzas de freno y los bacquets.

De altas prestaciones

También puedo decir que alcanza -o eso me han dicho- los 250 km/h, velocidad limitada electrónicamente. Puedo decir que ofrece un par de 33,8 mkg entre 1.900 y 5.500. También puedo contar que cada uno de los 270 caballos sólo tiene que mover 4,46 kilos, pues sólo pesa 1.205 kilos. Todo un récord en el segmento. Cómo mueva cada uno de esos kilos es 'secreto de Estado'. No es secreto que el consumo homologado es de 6 l/100 km, con unas emisiones de 139 g/km ayudado por el excelente sistema 'Start Stop' que ofrece de serie.

Y como me han dicho que puedo contar temas estéticos y comentarios sobre el exterior, para empezar por algún sitio, hagámoslo por fuera.  No hay grandes alardes en el exterior ni grandes cambios. La altura al suelo se rebaja 11 milímetros, pero casi no se aprecia. Una nueva parrilla en la que se integra el emblema del león, una enorme entrada de aire por debajo y poco más en el frontal. El lateral está marcado por las espectaculares llantas y los neumáticos de bajo perfil y atrás un nuevo difusor y una doble salida de escape con tubos de considerable tamaño. Unos pequeños logos GTI en los laterales y la trasera son el único distintivo de que estamos ante 'otro 308'. Tendrá una gama de seis colores, entre ellos uno Rojo Ultimate exclusivo de esta versión GTI y una variante bitono que combina negro y rojo.

Pero pocos elementos de distinción más. Porque tal vez, y esto puede sonar como una crítica, se han quedado cortos en la personalización. Han apostado por la discreción frente a aquellos que quieren demostrar lo que llevan entre las manos.

Instrumentación Sport personalizada

Por cierto ya que hablamos de lo que se lleva entre las manos, decir que el volante, salpicadero y cuadro de instrumentos es como el de cualquier Peugeot 308. Mantiene su tamaño, achatado por abajo y la instrumentación visible por encima del volante. A mí particularmente me gusta. El cambio es manual, de 6 marchas y tras él hay un botón Sport que nos dicen que cambia el sonido en el interior del coche, personaliza la instrumentación (con informaciones sobre potencia, par, presión de sobrealimentación, aceleraciones laterales…) y hace más rápida la respuesta del acelerador. ¿Será verdad? Yo ya lo sé, pero aún no os lo puedo decir.

No hay concesiones a la deportividad en un interior que también mantiene la discreción exterior. Sólo un pequeño pespunte rojo en ciertas zonas del cuadro, los pedales en aluminio y, por supuesto los asientos bacquet dan fe de que efectivamente es 'otro 308'. Unos asientos que, por cierto, son espectacularmente cómodos y en parado te abrazan sin apretarte. ¿Y en movimiento?… No me tiréis de la lengua que aún no lo puedo contar.

No hay más cambios respecto a un 308 normal. Mantiene sus cotas interiores, la capacidad de maletero. Mantiene la excelente terminación y acabado, unos materiales de aspecto fantástico y unos ajustes de gran altura.

En busca del mejor rendimiento

Por dentro, en las 'tripas' del coche, nos dicen que se han trabajado en multitud de elementos para darle el rendimiento que merece el apellido GTI. Las suspensiones se han reforzado para las exigencias a las que se va a enfrentar. Así, la suspensión delantera es específica y cambia la rigidez de los muelles, el tarado del amortiguador… También la barra estabilizadora es más flexible y la barra de torsión gana en rigidez. Y la ayuda del diferencial Torsen, pensado para mejorar la dinámica del coche en curva repartiendo par hacia la rueda con mejor agarre, debería poner la guinda al comportamiento.

Ahora, que con todo esto que han hecho consigan que este 308 GTI se desenvuelva en carretera como un digno heredero de los GTI de Peugeot, habrá que verlo. Yo ya tengo mi opinión, porque lo he probado. Pero no puedo contarlo.

Me han prometido que el 22 de septiembre ya podré decirle a todo el mundo que he conquistado a Ava Gardner… Perdón, me equivocaba, podre contar a todo el mundo cómo va el Peugeot 308 GTI. Os toca esperar.