Opel Mokka X. Se refuerza
Al volante

Opel Mokka X. Se refuerza

El renovado Opel Mokka añade a su nombre la X de 'excitante'. Toda una declaración de intenciones en un segmento donde el modelo alemán, fabricado en España, ha conseguido casi un 15 por ciento de cuota de mercado. Y quiere más.

Javier Montoya

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2 de Julio 2017 17:38

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La primera generación del Opel Mokka, diseñado y fabricado en Corea al unísono con el Chevrolet Trax, ha sido uno de los casos de éxito de la marca alemana, que en solo cuatro años ha logrado vender mas de 600.000 unidades. Y ahora lo renueva, le cambia sus genes asiáticos por 'raíces europeas' -ha sido rediseñado en Europa y se fabrica en Figueruelas utilizando proveedores de nuestro continente- y con esos mimbres quiere seguir ganando adeptos en un segmento cada vez más competido.

Son nuevas las armas que utiliza, aunque en realidad ninguna sea revolucionaria. Si hablamos desde el aspecto estético, la línea es continuista. El diseño está más refinado, con una parrilla en forma de ala que recurre al estilo visto, por ejemplo, en el Astra. Ese refinamiento en las líneas tiene su contraste, por ejemplo, en los bajos, rematados en aluminio tanto en el frontal como en el difusor trasero, que integra el tubo de escape. También en las estriberas que recorren todo el lateral. En el estilo, por tanto, no hay revolución. Ni siquiera en las cotas exteriores, pues mantiene las medidas del actual Mokka.

Y en el interior, nueva disposicion del salpicadero, con unas líneas horizontales que dan sensación de amplitud y una pantalla táctil, de 7 u 8 pulgadas, desde la que se manejan sistema de sonido, navegación, ordenador de viaje... El nuevo Mokka X ha reducido el excesivo número de botones que tenía el anterior, y ahora, por ejemplo, estos mandos se limitan a los del sistema de climatización, ubicados debajo de la pantalla.

En aspectos tecnológicos hay más avances. Por ejemplo, incorpora el sistema de iluminación adaptativa AFL, estrena el sistema de comunicación IntelliLink 2 -mediante el que se pueden conectar smartphones gracias al sistema Apple CarPlay o Android Auto- y de serie ofrece conexión OnStar. Y una mejorada cámara frontal de seguridad Opel Eye que ayuda al mejor funcionamiento de algunos de los asistentes del Mokka X, como el de reconocimiento de señales de tráfico, el indicador de distancia de seguridad, la alerta de colisión frontal, la alerta de cambio involuntario de carril...

No hay cambios ni en los asientos -con el sistema AGR, que cumple los requisitos de una asociación alemana que vigila la salud de la espalda- ni en la habitabilidad, que es buena -un poco estrecho para tres pasajeros en la parte trasera-, sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de un coche que no alcanza los 4,3 metros de longitud.

Y en aspectos mecánicos, la apuesta de Opel se mantiene al destacarse de su competencia, gracias, sobre todo, a la tracción total inteligente que puede equipar. Un sistema que detecta las necesidades en función de la vía y es capaz de repartir el par al 50 por ciento entre los dos ejes. Eso, unido al sistema de descenso de pendientes o al asistente de arranque en cuesta, hace que el Mokka X sume un argumento que no tienen rivales como el Peugeot 2008 o el Renault Captur.

Los motores son dos variantes diésel de 110 -curiosamente solo llegará a España para el mercado de flotas- y 136 caballos, y dos de gasolina sobre la base del 1.4 Turbo, con potencias de 140 y 152 caballos. Además, hay una alternativa propulsada por GLP con el motor de 140 CV. El cambio puede ser manual o automático, en ambos casos con 6 relaciones.

300 km a bordo de la versión 1.6 CDTi de 136 CV

Durante nuestro recorrido de pruebas en Escocia, entre Edimburgo y las Highlands, tuvimos oportunidad de conducir más de 300 kilómetros con la versión 1.6 CDTi de 136 CV dotada de transmisión automática. Un motor que por agrado y prestaciones le viene como anillo al dedo a un Mokka que no es precisamente de los modelos más ligeros de su clase.Con un empuje constante, el Mokka X se mueve con agilidad. El cambio es preciso, aunque no muy suave, y las suspensiones, que tiran a duras, tienen un punto más deportivo que confortable. Además, en el interior se filtra más de la cuenta el ruido de rodadura, aunque no llegamos a saber si por culpa del aislamiento o del asfalto de las carreteras escocés.

Pero eso no quita para que el Mokka X sea divertido y agradable. Sus dimensiones son perfectas, y es vivo y rápido de reacciones tanto en carretera como en ciudad. Y cuando sale a las pistas, gracias a su generosa altura al suelo se atreve sin complejos a circular a buena velocidad, sin perder tracción.

El nuevo Mokka X se ofrece con unos precios, sin descuentos, que van de 21.837 a 28.378 euros.

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