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viernes, 29 agosto 2025

La ola sí se ha ido, pero el calor. Con estos consejos conducirás seguro

El calor extremo afecta tanto al conductor como al vehículo. Seguir unas pautas básicas de prevención y cuidado puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y un incidente en carretera.

Aunque las olas de calor suelen anunciarse como fenómenos puntuales, lo cierto es que el calor intenso se queda más tiempo del que desearíamos. Agosto ha vuelto a poner a prueba a conductores y vehículos con temperaturas extremas, en algunos casos superiores a los 40 ºC, que convierten cualquier desplazamiento en un reto añadido. No solo se trata del malestar físico que sienten los ocupantes, sino también del efecto directo que estas condiciones tienen sobre la carretera y la mecánica de los coches.

El asfalto puede superar fácilmente los 60 ºC, aumentando la distancia de frenado y acelerando el desgaste de neumáticos. Los motores trabajan al límite para mantener la temperatura adecuada, los sistemas de climatización se ven obligados a rendir más y la fatiga del conductor aparece con mayor rapidez. En este contexto, la prevención y el sentido común se convierten en aliados imprescindibles. Por eso, recopilar consejos prácticos y sencillos para conducir con seguridad bajo el calor no es solo útil, sino necesario para reducir riesgos.

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Conducción preventiva bajo altas temperaturas

Calor en el coche
Fuente propia

El calor también modifica el comportamiento de la carretera. Con el asfalto a más de 60 ºC, la distancia de frenado se incrementa y el agarre de los neumáticos se reduce. Esto obliga a extremar la precaución y adaptar la forma de conducir. Aumentar la distancia de seguridad, moderar la velocidad y anticiparse a las maniobras de otros vehículos son gestos sencillos que multiplican la seguridad.

La conducción preventiva es, en este sentido, la mejor estrategia. No se trata solo de respetar las normas, sino de adelantarse a las situaciones que puedan darse en un entorno donde el calor condiciona tanto al coche como al resto de usuarios de la vía. Evitar frenazos bruscos o adelantamientos innecesarios en estas circunstancias es clave para reducir riesgos.

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