sábado, 28 mayo 2022

El naranja de McLaren llega a la Extreme E

Poco a poco, la lista de participantes de la Extreme E va creciendo y lo hace con nombres ilustres como el de McLaren Racing, que debutará en el campeonato de todoterrenos eléctricos en la próxima temporada con un buggy decorado con el icónico color naranja del equipo de Woking, el mismo que lucen los monoplazas de la Fórmula 1 y que, por primera vez en historia de la marca, veremos fuera del asfalto.

Y es que, hasta ahora, McLaren solo había participado en competiciones disputadas en circuitos convencionales, pero el campeonato Extreme E tiene lugar en todo tipo de escenarios remotos, siempre sobre terrenos complicados que solo son aptos para vehículos como el que comparten todos los equipos del certamen: el buggy Odyssey 21 completamente eléctrico capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y de alcanzar los 200 km/h.

Cada conjunto, eso sí, puede desarrollar su propio tren de potencia y poner a prueba su coche para adaptarlo al gusto de su pareja de pilotos, formada en todos los casos por un hombre y una mujer. En el caso de McLaren Racing, los encargados de pilotar el Odyssey 21 serán Tanner Foust y Emma Gilmour, que hasta ahora militaba en el equipo Veloce Racing. Los dos tendrán que enfrentarse a rivales de la talla de Stéphane Sarrazin, Jenson Button, Cristina Gutiérrez, Sébastien Loev, Carlos Sainz, Laia Sanz, Mattias Ekström o Jutta Kleinschmidt.

Colaboración con Multimatic

La decoración también queda en manos de cada equipo y, como no podía ser de otra manera, McLaren Racing ha escogido el clásico color naranja que lucen casi todos sus coches. Para ponerlo a punto contará con el apoyo de la compañía Multimatic, con la ingeniera Leena Gade a la cabeza del proyecto.

Sobre esta colaboración, el vicepresidente ejecutivo de Operaciones de vehículos especiales de Multimatic, Larry Holt, ha dicho: «Hemos tenido una larga historia de colaboración con McLaren y este es un nuevo capítulo en la relación. Zak Brown ha demostrado constantemente su instinto para saber hacia dónde debe dirigirse nuestra industria y con este último movimiento hacia la Extreme E estoy totalmente de acuerdo, es imperativo centrar la atención en la sostenibilidad, la reducción de las emisiones de carbono y, en última instancia, la viabilidad del deporte».