Viajar al extranjero con un coche de alquiler es, para muchos conductores, la forma más cómoda de explorar un país. Permite libertad de movimiento, independencia de horarios y llegar a rincones a los que sería difícil acceder en transporte público. Sin embargo, esa libertad también implica responsabilidades. Una multa de tráfico en el extranjero puede arruinar un viaje idílico y convertirse en un dolor de cabeza cuando ya hemos regresado a casa.
Las sanciones en carretera no entienden de idiomas ni de fronteras. Lo que antes quedaba olvidado en la distancia hoy se gestiona con sistemas de cooperación internacional entre países. Esto significa que, aunque la infracción ocurra a miles de kilómetros, el conductor identificado a través de la empresa de alquiler acabará recibiendo la sanción en su domicilio. Y no solo eso: normalmente también se suma un recargo por gestión administrativa de la compañía. Conocer este proceso y saber cómo actuar es fundamental para evitar sorpresas desagradables.
5Qué hacer si recibes una multa del extranjero con el coche de alquiler

Lo primero es comprobar la validez de la notificación. Para ser legal, debe estar redactada en un idioma comprensible para el conductor, normalmente el español si resides en España. También debe especificar claramente la infracción cometida, el lugar, la fecha y el procedimiento para pagar o recurrir.
Si la multa es correcta, lo más recomendable es pagarla cuanto antes. Muchos países ofrecen descuentos por pronto pago, igual que ocurre en España. Si no estás de acuerdo o detectas algún error, siempre existe la posibilidad de recurrir, aunque el proceso puede ser complejo y requerir asistencia legal. En estos casos, asociaciones de automovilistas como RACE o AEA pueden asesorar y acompañar en el trámite.