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viernes, 29 agosto 2025

¿Te han multado en el extranjero con un coche de alquiler? Esto es lo que te espera

Las multas con coches de alquiler en el extranjero llegan hasta tu domicilio gracias al cruce de datos entre países. La empresa te identificará y aplicará cargos por gestión. Saltarse el pago no suele ser buena idea.

Viajar al extranjero con un coche de alquiler es, para muchos conductores, la forma más cómoda de explorar un país. Permite libertad de movimiento, independencia de horarios y llegar a rincones a los que sería difícil acceder en transporte público. Sin embargo, esa libertad también implica responsabilidades. Una multa de tráfico en el extranjero puede arruinar un viaje idílico y convertirse en un dolor de cabeza cuando ya hemos regresado a casa.

Las sanciones en carretera no entienden de idiomas ni de fronteras. Lo que antes quedaba olvidado en la distancia hoy se gestiona con sistemas de cooperación internacional entre países. Esto significa que, aunque la infracción ocurra a miles de kilómetros, el conductor identificado a través de la empresa de alquiler acabará recibiendo la sanción en su domicilio. Y no solo eso: normalmente también se suma un recargo por gestión administrativa de la compañía. Conocer este proceso y saber cómo actuar es fundamental para evitar sorpresas desagradables.

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Qué infracciones se persiguen en el extranjero

Fuente: Pexels

Sean con coche de alquiler o no, las infracciones más perseguidas son las consideradas graves o muy graves, aquellas que ponen en riesgo la seguridad vial. Entre ellas destacan:

  • Exceso de velocidad.
  • Conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
  • No utilizar el cinturón de seguridad o el casco en moto.
  • Saltarse un semáforo en rojo o una señal de stop.
  • Usar el teléfono móvil mientras se conduce.
  • Circular por carriles prohibidos, como los destinados al transporte público.

Todas ellas forman parte del listado de sanciones que se intercambian entre países de la UE y que llegan al domicilio del infractor. Sin embargo, eso no significa que las infracciones leves queden impunes. Multas por estacionar en zonas prohibidas, por ejemplo, también suelen ser gestionadas directamente por las empresas de alquiler, que prefieren cobrarlas a su cliente para evitar problemas legales en el país de destino.

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