lunes, 8 agosto 2022

Mercedes SLS AMG Black Series. Uno de ellos se pone a la venta

De entre todos los Mercedes SLS AMG fabricados, incluidos los Electric Drive, las versiones Black Series (se desconoce el número concreto de las unidades fabricadas, pero se rumora que hay unos pocos cientos por el mundo) eran las más extremas, poderosas y exclusivas, tanto que a día de hoy llegan a alcanzar un precio de venta realmente asombroso.

Eso es precisamente lo que está sucediendo con esta inmaculada unidad que ahora mismo tienes ante tus ojos y que el exclusivo concesionario alemán Mechatronik tiene a la venta por unos escalofriantes 654.500 euros.

Único dueño, 282 kilómetros…

Hablamos de un ejemplar entregado a su primer y único propietario en Alemania allá por noviembre de 2013, quien lo ha mantenido como se de una auténtica obra de arte se tratara, porque en todo este tiempo apenas ha circulado con este SLS AMG Black Series 282 kilómetros, siendo el de menor kilometraje jamás encontrado.

Acabado en un color blanco llamado Mysticwhite (el SLS AMG Black Series se ofrecía en tres colores distintos) esta criatura se encuentra como recién salido de fábrica. Y eso también se nota en su habitáculo.

Presentado al mundo entero en el Salón del Automóvil de Los Ángeles allá por 2012, los SLS AMG Black Series esconden bajo el capó delantero el mismo 6.2 V8 atmosférico del resto (se le conoce con el código M159), pero afinado para la ocasión por los expertos de Affalterbach para pasar de 571 a 631 CV de potencia. También entregan 635 Nm de par motor y le permiten a esta criatura acelerar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y alcanzar una velocidad punta de 315 km/h.

Carbono hasta en la barra de la transmisión

Además de ser más potente que el resto de los SLS AMG y de tener una puesta a punto aún más deportiva, las versiones Black Series contaban con diferentes elementos de su carrocería fabricados en fibra de carbono. Y no solo nos referimos al gran alerón trasero que incrementaba su carga aerodinámica. De ese ligero material también se creaba el capó, las aletas e incluso la barra de la transmisión. Y por si fuera poco también sus asientos también tienen estructura de fibra de carbono.

Los ingenieros de Affalterbach también instalaban unas llantas cuatro kilos más ligeras que las 'normales', tras las que había un equipo de frenos carbocerámico. Trece son los kilos que ahorra su sistema de escape, el cual está ensamblado en titanio… Y así todo.

Gracias a estas mejoras, los SLS AMG Black Series se conformaban con 1.550 kilos de peso, que son unos 70 menos que el resto de ejemplares. Y eso también parece notarse en su precio.