Mercedes EQA. Ya lo hemos conducido
MENOS DE 50.000 EUROS

Mercedes EQA. Ya lo hemos conducido

Hemos tenido la oportunidad de probar este nuevo modelo de acceso a la movilidad eléctrica de la marca alemana y las primeras sensaciones nos han convencido por su refinamiento y extraordinaria insonorización en marcha. La versión EQA 250 con 190 CV ofrece un buen rendimiento. ¿Quieres saber más?

Gregorio Arroyo

Gregorio Arroyo

23 de Enero 2021 17:00

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Hace apenas 48 horas ofrecíamos todos los secretos del nuevo Mercedes EQA, el modelo de acceso a la movilidad eléctrica de la marca alemana. En este enlace tienes toda la información de este modelo al respecto. La novedad reside en que ahora hemos sido de los pocos privilegiados que hemos tenido ocasión de probarlo en una corta, pero intensa, toma de contacto.

Esperamos nuestro turno. El EQA llega a las instalaciones de Mercedes en su sede central. Me gusta, aunque no llama especialmente la atención entre los transeúntes porque se parece a un GLA, su variante térmica. Mide 4,46 metros (cinco centímetros más que el GLA) y entra en conflicto directo con rivales como el Volkswagen ID.4 y el Lexus UX 300e, entre otros.

Interior y maletero

Accedemos al interior. No hay sorpresas porque es la típica presentación a la que recurre la marca alemana en el mencionado SUV GLA, con el que comparte más de lo que parece. Está bien hecho y comprobamos, eso sí, que hay, lógicamente, información enfocada a su naturaleza eléctrica. Pasamos a las plazas traseras. Nos llama la atención que haya un pequeño túnel central de trasmisión, no demasiado molesto para la plaza central trasera. Sin embargo, la banqueta en su conjunto sí que queda demasiado baja respecto al piso, que se eleva debido a la ubicación de la batería debajo. Y eso provoca que las piernas queden en alto, sin poder apoyar los muslos, algo que no resulta muy cómodo cuando pasan las horas.

Accedemos al maletero, que cubica 340 litros. Quizás sean suficientes, pero en cualquier caso es un volumen menor que el de sus rivales más directos. El motivo es que en esa zona la batería presenta un doble piso de celdas instaladas en el módulo más voluminoso (son cinco en total). Debajo del piso del compartimento de carga hay un pequeño hueco para el kit reparapinchazos.

Accionamos el botón de arranque, se ilumina y... silencio. Tenemos apenas 30 minutos para rodar con el EQA. Partimos y afrontamos 20 kilómetros de autopista. Al pisar el acelerador la reacción es inmediata. Recordar que estamos ante la versión que llegará en primavera, el EQA 250, con 190 CV de potencia y 426 kilómetros de autonomía. Da igual que estemos en parado o en marcha porque empuja siempre.

Perfiles de conducción

Desde el asistente de conducción podemos seleccionar los perfiles Eco, Comfort y Sport, variando los parámetros de la propulsión, la dureza de la suspensión adaptativa, la dirección o el trabajo del ESP. También hay una función Individual que nos permite configurar todos esos elementos a nuestro antojo.

Nos llama mucho la atención el silencio y refinamiento en marcha. Es cierto que los vehículos eléctricos hacen gala de esas cualidades, pero en el EQA es particularmente agradable. Y eso que la unidad probada montaba neumáticos de invierno 215/60 R18 para combatir los últimos coletazos de la nieve provocada por la borrasca 'Filomena'. Circulamos a 120 km/h (tiene limitada la velocidad a 160 km/h) y cuando levantamos el pie, rueda libre, a vela, para optimizar la autonomía al máximo.

Frenar desde el volante

Regresamos y nos metemos de lleno en tráfico urbano. Con las levas del volante podemos gestionar la intensidad de la frenada regenerativa en tres niveles: D, D- y D--. En este último frena de verdad (hasta 140 kW de potencia máxima de recuperación), tanto que al levantar el pie activa las luces traseras de freno. No cuesta demasiado habituarse a ello y la ventaja es que apenas tendremos que pisar el pedal del freno en un uso cotidiano, regenerando energía extra y, por lo tanto, incrementando la autonomía.

Cuando el vehículo llegue a nuestro centro técnico le someteremos a los rigores de nuestro 'correvit' en circuito cerrado para comprobar sus prestaciones exactas, y analizaremos los consumos en los distintos escenarios. En nuestra toma de contacto no podemos hacer una evaluación precisa, ya que hemos tratado de comprobar su rendimiento y su capacidad de reacción con una conducción más alegre de lo normal. Por eso el consumo medio registrado en el ordenador no bajó de los 21 kWh (homologa 17,7 cada 100 kilómetros en ciclo WLTP).

Su condición de tracción delantera y generoso par motor (375 Nm) no provoca pérdidas de tracción al pisar con ganas el acelerador, incluso en asfalto húmedo, aunque lo hemos realizado en rotondas porque no tuvimos tiempo de salir a carretera. En cualquier caso la dirección ofrece un buen tacto y presenta 2,6 vueltas de volante entre topes.

Navegación inteligente

Ya estamos contando los días para probar el EQA 250 a fondo y probar toda su avalancha tecnológica, como el navegador con Electric Intelligence, que optimiza la ruta y gestiona la temperatura de la batería en función de cuando lleguemos a nuestro destino, con el fin de realizar la carga a la máxima velocidad de inmediato. Recuerda que si la temperatura es muy alta o muy baja la batería tiene que aclimatarse primero para almacenar energía de manera óptima. También examinaremos las funciones de asistente MBUX y de los numerosos elementos enfocados a la seguridad y la conectividad.

El 15 de febrero se abren los pedidos y el precio de partida será inferior a los 50.000 euros... pero por muy poco.

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