Mercedes-Benz C Cabrio. Abierto todo el año
Al volante

Mercedes-Benz C Cabrio. Abierto todo el año

Mercedes-Benz es de las pocas marcas que intenta que el cliente disfrute de sus cabrios todo el año, poniendo a su disposición sistemas originales y muy prácticos. Y el nuevo Clase C Cabrio no es una excepción. Es la primera vez que la firma de la estrella tiene un descapotable en este segmento.

Andrés Mas

Andrés Mas Twitter

18 de Abril 2017 21:42

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Con la versión descubierta de su nueva Clase C, Mercedes-Benz sigue aumentando su colección de cabrios -ya van cinco-, y aunque lo presenta como «el nuevo modelo de acceso a su universo de descapotables», es realmente el biplaza SLC 200, que cuesta casi 3.000 euros menos, el más barato de los descapotables de marca de la estrella. Porque el C 220 d Cabrio, modelo de acceso a la nueva gama C Cabrio, valdrá alrededor de 47.900 euros, un incremento de 6.000 respecto al mismo modelo en versión Coupé.

Pero hasta cierto punto es lógico que el nuevo C Cabrio no sea el descapotable más barato de la marca, pues esas dos plazas adicionales ya suponen una justificación importante. Pero, además, la capacidad del maletero aumenta en 35 litros, y en general el coche ofrece un aspecto atractivo y repleto de glamur, a pesar de que un descapotable de cuatro plazas con techo de lona no siempre presume de un diseño equilibrado.

Entre 170 y 510 caballos

La silueta del C Cabrio, atlética y sugestiva, promete sensaciones; y al volante, no decepciona. Los ingenieros de la marca alemana han puesto a su servicio un gran despliegue de tecnología y una gama de motores que obligará al comprador a analizar detenidamente la oferta para dar con la opción más adecuada. Estamos hablando de nada menos que diez variantes mecánicas, y potencias que van de los 170 caballos de la versión diésel hasta los 510 del AMG 63 S, un auténtico súperdeportivo de doble personalidad, en función del tipo de conducción que deseemos realizar. En todos se busca y se encuentra la calidad esperada en un Mercedes-Benz, la respuesta mecánica de un deportivo exclusivo y una capota tan buena que no por ser de lona supondrá un obstáculo a la hora de decidirse.

Porque la arquitectura y los materiales utilizados en la construcción de la capota del C Cabrio merecen una mención. Sobre todo la versión insonorizante de doble capa disponible en opción. Inspirada en la versión empleada en el Clase S Cabrio, esta capota reduce sensiblemente el ruido aerodinámico así como el de la marcha, e incluso incrementa el confort climático; unas características que, junto con las ayudas para evitar remolinos de aire en el interior, animan a utilizar el coche en cualquier época del año, como explicamos en el recuadro adjunto.

En 20 segundos se abre o cierra

La operación de apertura o cierre de la capota se completa en 20 segundos, y se puede realizar en marcha siempre que la velocidad no supere los 50 km/h. El maletero pasa de los 360 a los 285 litros cuando la capota se pliega y desaparece de la vista.

Lo peor del C Cabrio es su cota de altura en las plazas traseras y el acceso a esos asientos cuando llevamos el techo cerrado. Además, la visibilidad por el espejo interior no es para tirar cohetes.

Pero cualquiera de los motores ofrece una magnífica relación entre prestaciones y consumos, y gracias a los refuerzos de l chasis, el comportamiento apenas se resiente cuando el techo va guardado en el maletero. Un capricho, a precio de capricho.

Objetivo evitar los remolinos. Desde el Aircap al Airscarf

Uno de los objetivos prioritarios del C Cabrio es intentar que sus propietarios utilicen el coche sin techo el máximo número posible de días al año. Por ello incorpora una serie de equipamientos, de serie u opcionales, ya vistos en las variantes descapotables de las Clases E y S, tales como el paravientos eléctrico Aircap, integrado en el marco del parabrisas, que se combina con un paravientos eléctrico ubicado tras los asientos traseros. Con ellos, los remolinos se reducen mucho en las plazas delanteras, y también en las traseras con solo pulsar un botón.

Otro sistema que permite ir sin techo en invierno es la calefacción integrada en los reposacabezas, sistema denominado Airscarf que emite aire caliente y envuelve a modo de bufanda invisible el cuello y la nuca del conductor y del acompañante. Ademas, también se ofrece un paravientos de accionamiento manual detrás de los asientos delanteros, que reduce drásticamente las turbulencias a alta velocidad en esas plazas.

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