lunes, 8 agosto 2022

Mercedes-AMG A 45 S 4MATIC+. 1000 km haciendo miniconsumos

Os habrán contado y habréis leído maravillas de este deportivo compacto con el motor de 4 cilindros más potente del mundo. Son 421 caballos a partir de un propulsor de dos litros de cilindrada que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Por ejemplo, seis décimas menos de lo que tarda en hacer lo mismo un Porsche 718 Boxster GTS de 400 CV. O sólo cuatro décimas más de lo que tarda en hacerlo un Ferrari Portofino de 600 caballos. El Clase A AMG 45 S 4Matic+ alcanza los 270 km/h y sus numerosos programas de conducción (hasta diez en total) permiten ajustar al milímetro el comportamiento o la respuesta en función de las ganas de marcha que tenga su propietario o de su nivel de conducción. ¿Pero a que nadie os había contado lo que gasta este “aparato” si se cumplen escrupulosamente los límites de velocidad vigentes en España? Nosotros hemos hecho la prueba y hemos recorrido 1000 kilómetros respetándolos y midiendo los consumos reales que puede lograr un súper deportivo en esas condiciones, aprovechando eso sí una mínima parte de su potencial, es decir menos de 100 CV de los 421 CV que eroga su motor. Es verdad que para muchos esta prueba no va a ser una referencia porque nunca jamás irán a 120 km/h con el motor girando a 1.800 rpm y más bien la aguja del cuentavueltas rondará bastante a menudo las 7.000 rpm, a costa de jugarse unos cuantos puntos del carné. Pero alguien lo tenía que hacer y ha sido Motor 16 la que ha tenido la paciencia y la sensatez de realizar esta prueba durante un viaje a la costa que ha requerido recorrer 1000 km entre ida y vuelta. Para que os hagáis una idea hacer esta prueba ha sido lo más parecido a quedar con Charlize Theron y llevarla a tomar un refresco al bar de debajo de tu casa. Es como que te toquen 25 millones de euros en la primitiva y seguir trabajando. O como que te lleven a comer al templo de la cerveza y pidas una botella de agua. Pero estamos satisfechos con el resultado por la cantidad de información recogida y por saber que ningún otro medio especializado ha realizado estas mediciones durante tantos kilómetros seguidos.

650 kilómetros sin repostar

El cambio del AMG A 45 S 4Matic+ es un AMG SPEEDSHIFT DCT-8G con un sistema de doble embrague muy rápido y eficaz. Y a 120 km/h en 8ª el motor gira a tan solo 1.800 rpm, a 100 km/h gira a 1.500 rpm y a 80 km/h (llaneando y a punta de gas admite 8ª sin problemas) el motor gira a 1.000 rpm. Es verdad que a nada que surja un repecho por mínimo que sea, el cambio reduce una o dos marchas en función de la inclinación o de lo prolongada que sea esta, pero lo normal es circular por debajo de 2.000 rpm. Eso proporciona una sensación inusual en un deportivo de este calibre ya que la ausencia de sonido mecánico dispara la sonoridad por rodadura, más si tenemos en cuenta que lleva unos “pepinacos” 245/35 R19. Pero veamos el consumo de un modelo que homologa una media de 9 l/100 km en ciclo WLTP. Rodando a 125 km/h de marcador logramos que este deportivo de 421 CV y 1.635 kg de peso consuma una media de 7,7 l/100 km y que la mantenga durante casi todo el recorrido (en una ocasión bajó a 7,6 l/100 km y en otra ocasión subió a 7,8 l/100 km, siempre en función de la orografía). Por lo tanto si tenemos en cuenta que el depósito del AMG A 45 S 4Matic+ tiene 51 litros podríamos recorrer 650 kilómetros sin repostar con un precio total de 62 euros, una hazaña digna de destacar para un modelo habitualmente criticado por su escasa reserva de combustible. Claro que esta crítica cobra sentido si damos rienda suelta al acelerador. En circuito cerrado, en nuestras pistas del INTA, sí nos atrevemos a circular más deprisa sin límites establecidos de velocidad y en modo Sport y aprovechando todo el potencial del motor, el consumo se dispara hasta los 15 l/100 km pero disfrutamos de un deportivo fácil y eficaz con unas prestaciones espectaculares. Aunque en esas condiciones el coche no podría recorrer más de 325 km sin parar a repostar. Siempre hay un término medio en el que los consumos van a estar rondando los 10 l/100 km, sobre todo si se combina carretera con ciudad y es la cifra que verán de forma habitual los propietarios de esta fiera del asfalto. Y también se puede bajar de 7,5 l/100 km de media, aunque para ello habrá que circular por vías de 90 o 100 km/h y medir con precisión de cirujano la presión sobre el acelerador.

Los límites de velocidad en España son los que son y no parece que nadie tenga la intención de abrir la mano en este sentido, en todo caso casi lo contrario. Por eso muchos se piensan sosegadamente la compra de un “bicho” cuya potencia, aceleración, sonido de los escapes y agarre (no olvidemos que tiene tracción total) incitan a sacarle todo el partido a los 421 CV y a recurrir a ese control sobre el acelerador si no queremos perder los puntos del carné en dos patadas. Pero siempre quedarán los circuitos, las carreteras de montaña y las aceleraciones fulgurantes para un adelantamiento, por ejemplo. Aunque el precio de 74.000 euros no facilite las cosas a la mayoría. Además, a ese precio habría que sumarle una opción muy recomendable y que debería ser de serie con dos objetivos: por una parte mejorar el confort que no ofrece la suspensión de serie, y por otro regular debidamente la dureza para afrontar un tramo de curvas sin balanceos innecesarios. Y otra recomendación para el que se decida por la compra de este modelo es que no se decida por los asientos opcionales AMG Performance ya que son bastante incómodos sin regulación lumbar y con un mullido tirando a duro que pasa factura con el paso de los kilómetros.