Mercedes-AMG A 45 S. Probamos sus 421 CV
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Mercedes-AMG A 45 S. Probamos sus 421 CV

No todos los días se tiene la suerte de probar en un circuito de velocidad el potencial de esta nueva variante deportiva, un pura sangre capaz de alcanzar los 270 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Incorpora una nueva función Drift Mode para pasar un buen rato y, a la vez, es agradable para el día a día. ¿Qué más se le puede pedir?

Gregorio Arroyo

Gregorio Arroyo

31 de Julio 2019 21:00

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Hace seis años la firma de Affalterbach sorprendía a propios y extraños con el lanzamiento del Mercedes-AMG A 45, que rendía la friolera de 360 caballos. Ahora vuelve a rizar el rizo con el nuevo modelo, disponible con dos niveles de potencia. El 'básico' ofrece 387 CV, mientras que la variante AMG A 45 S alcanza los 421, conviertiendo al nuevo propulsor 2.0 sobrealimentado de cuatro cilindros en el motor de serie más potente del mundo. Esta mecánica también salpica al CLA Shooting Brake y lo hará próximamente en el GLA, los cuatro modelos compactos que se acompañan de las siglas AMG.

Acudimos al circuito del Jarama para tener nuestra toma de contacto, el mejor escenario para disfrutar de la excelencias dinámicas de estos modelos. Nos encontramos con modelos AMG A 45 4Matic+ y AMG A 45 S 4Matic+ (también con carrocería CLA) en perfecta formación y descubrimos que la calandra frontal ya presenta el diseño específico de la gama AMG, con 12 lamas verticales, que marca territorio con el resto de la familia. ¿Y en qué se diferencian el AMG A 45 del AMG A 45 S? A bote pronto el primero monta llantas de 18 pulgadas, que son de 19 en el más potente, las pinzas de los frenos son de color gris (rojo en el A 45 S) y las dobles salidas de escape son de mayor tamaño en la variante con 421 CV. En ambos modelos la dotación se puede completar con el Paquete aerodinámico AMG, que incluye soluciones en la lucha contra el viento en el frontal y en los laterales, y es fácilmente reconocible por el alerón trasero en el techo en el A 45.

Mayor rigidez torsional

Eso es lo que se ve porque a simple vista no se desvelan los 'arreglos' introducidos para incrementar la rigidez de la carrocería, como una plancha de aluminio atornillada en el vano motor, tirantes diagonales delante y detrás, o unas barras que unen los dos montantes telescópicos delanteros. Y antes de entrar en el trazado observamos la joya que se ubica bajo el capó.

El nuevo propulsor presenta novedades de peso. Se ha girado 180 grados sobre su eje vertical, pasando el turbocompresor y el colector de escape detrás, por tanto el sistema de admisión se encuentra delante. De esta manera se han reducido las vías de conducción del aire. El turbo presenta rodamientos para reducir la fricción interna y puede girar hasta 169.000 rpm. También se ha optimizado la regulación electrónica de la presión de la sobrealimentación, las válvulas de escape son de mayor tamaño y las superficies de las camisas de los cilindros llevan un revestimiento denominado 'Nanoslide' utilizado en la Fórmula-1.

Con estas mejoras la versión AMG A 45 rinde 387 CV y 480 Nm de par máximo, cifras que se incrementan hasta los 421 CV y los 500 Nm en el AMG A 45 S. Ambos se gestionan con una nueva transmisión automática de ocho relaciones con doble embrague extremadamente rápida en su actuación. Contempla un programa manual y la electrónica del cambio se ajusta a los parámetros seleccionados en el asistente de conducción AMG Dynamic Select.

3,9 segundos en el 0-100 km/h

Tras la teoría pasamos al circuito al volante del AMG A 45 S 4Matic+. Un poderoso AMG GT R hace las veces de liebre (nunca mejor dicho) y salimos con el modo Sport+ activado. Lo hacemos en riguroso orden desde el pit line y no podemos activar la función Launch Control que implicaría acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos (4,0 en el AMG A 45). Ya plenamente incorporados a la pista es cuando nos damos cuenta del verdadero potencial del vehículo.

Con el modo manual apuramos las marchas hasta acariciar las 7.000 vueltas con un sonido que engancha al acelerar y enamora al reducir, ya que realiza la función de doble embrague con petardeo incluido en el escape. Sorprende como acelera, como frena y como tracciona. La tracción total AMG Performance 4Matic+ distribuye de una manera supersónica la motricidad entre ambos ejes (hasta un 50 por ciento al al trasero) y gracias al nuevo AMG Torque Control, que combina dos embragues de discos de manera electrónica, la fuerza se reparte en función de las necesidades también entre las ruedas traseras.

Hasta 270 km/h

En los últimos giros activamos el modo Race, que abandona prácticamente la electrónica y nos deja libres para correr sin guardaespaldas. Pasamos por la recta de meta a 230 km/h, lejos de los 270 que marca como velocidad máxima (250 en la variante de 387 CV), y a la salida de las curvas desliza de una manera controlada que es una delicia. Va duro como una tabla, sin concesiones a los balanceos de la carrocería y sólo en los últimos instantes de las seis vueltas sin cuartel notamos una leve fatiga de los frenos.

Sin tiempo para recuperar el pulso, repetimos la aventura, esta vez con el AMG CLA 45 S 4Matic+. No hay grandes diferencias con su hermano de carrocería corta (ambos comparten distancia entre ejes), pero su mayor tamaño (casi 25 centímetros más largo), los 40 kilos extra y unos anchos de vías más generosos le brindan una mayor consistencia. De la sensación de ser más estable, pero también es menos divertido. Nos quedamos con el primero.

Estrena Drift Mode

Continuamos con nuestro particular parque de atracciones. Acudimos a una zona en las instalaciones con el asfalto pulido para comprobar el funcionamiento de otra de las novedades que incorpora la gama AMG en sus vehículos compactos. Se trata de la función 'Drift Mode', de serie en los AMG 45 S y opcional con el paquete AMG Dynamic Plus en el resto. Para ello activamos el modo Race, desconectamos el ESP, apostamos por el modo manual y tiramos de las dos levas del volante a la vez. En el cuadro nos indica que todo está preparado, confirmamos con la leva derecha y... a jugar.

El sistema 4Matic+ sigue pasando un 50 por ciento del par al eje trasero, pero el ya comentado AMG Torque Control permite distribuir hasta el cien por cien sobre cualquiera de la dos ruedas traseras. En función del giro del volante y de la posición del acelerador repartirá la motricidad de tal manera que iremos siempre de lado. Parece fácil, más en manos de un piloto experto de AMG que nos hizo la demostración, pero resulta complicado entender que un tracción total pueda realizar 'donuts' como si fuera un F-1. El único sufrimiento fue comprobar entre la humareda el desgaste de los neumáticos...

'Domesticados' en el día a día

La gama Mercedes-AMG en los vehículos compactos no cabe duda de que es una raza pura sangre, pero no siempre se tiene la suerte de estar en un circuito de velocidad. La mayor parte del tiempo compartiremos carreteras, autovías y ciudad con el resto de los usuarios. Y ahí llega el comportamiento bipolar de estos vehículos porque ofrecen un confort y un agrado de conducción similar a un Clase A o a un CLA del resto de la familia.

Lo pudimos comprobar en una extensa ruta con todo tipo de escenarios. En esta ocasión los protagonista fueron los modos Comfort y Sport (también dispone de un modo Baja adherencia y otro Individual para configurar al gusto). El primero dulcifica el tacto de la suspensión adaptativa, la dirección, el cambio y hasta el sonido del motor para que resulte agradable en el día a día. Lo consigue. Incluso cuenta con el sistema de parada y arranque ECO para limitar el consumo y hasta podemos activar la función de 'planeo' en el mencionado menú Individual.

Si llegan las curvas, el modo Sport activa su carácter deportivo, el cambio es más rápido, como la dirección, el sonido gana protagonismo y basta con pisar el acelerador con ganas para que un adelantamiento se convierta en un simple juego de niños.

Estética AMG

Y para que no falte de nada, el interior se remata, lógicamente, con detalles AMG propios en el volante, los asientos, los pedales... manteniendo la habitabilidad y el maletero del resto de la gama. También incorpora la avanzada tecnología que sitúa a estos modelos en lo más alto, como el sistema multimedia MBUX, que cuenta con indicadores específicos AMG, o el denominado AMG Track Pace, un asistente que almacena los datos registrados en los circuitos de carreras para analizarlos posteriormente.

Los cuatro modelos derivados de la gama compacta Mercedes AMG, 45 y 45 S tanto en el A y como en el CLA, llegarán a nuestro mercado en otoño, pero la marca todavía no hecho públicos los precios.

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