sábado, 4 febrero 2023

Kia Rio 2017. Ahora es más coche

La cuarta generación del Kia Rio debutará en París a finales de este mes, aunque la comercialización en Europa (el coche se fabrica en la planta coreana de Sohari) no se producirá hasta marzo del próximo año. Se trata de un modelo completamente nuevo y estará disponible exclusivamente con carrocería de cinco puertas, que mide 4.065 milímetros de longitud (15 más que el actual), 1.725 de anchura y 1.450 de altura (5 menos que ahora), mientras que la distancia entre ejes aumenta 10 milímetros, hasta los 2.580. Más que las dimensiones, lo que varía es la forma, pues el voladizo delantero es más largo y se acorta el voladizo trasero, la luneta posterior va más vertical y se gana en visibilidad con varias soluciones estilísticas: base de las ventanillas más baja, pilares centrales 87 milímetros más finos, retrovisores reubicados sobre la base de los pilares delanteros, nuevos cristales por detrás de las ventanillas traseras…

Además, Kia afirma que ofrece una amplitud interior líder en su clase, pues se ha ganado espacio en anchura al nivel de los hombros, en hueco para las piernas y en altura al techo. Damos fe de ello, pues nada más sentarnos ya tenemos más sensaciones de coche compacto que de utilitario, impresión que se acrecienta al ver el maletero, pues de los 288 litros del modelo actual se pasa a 325. Y gana en funcionalidad, pues adopta un suelo que podemos situar a dos niveles: arriba para crear un doble fondo, o abajo para maximizar el espacio de carga. Y más abajo, en el mercado español encontraremos una rueda de repuesto que aún no equipaban los coches que vimos en la sede central de Kia en Fráncfort.

Mucha calidad en el interior

Siguiendo con el interior es reseñable la gran cantidad de espacio para guardar cosas, como bolsas en las cuatro puertas (para botellas de 1,5 litros en las delanteras y de 0,5 litros en las traseras), un portagafas en el techo, el cofre apoyabrazos delantero o una práctica bandeja doble en la zona inferior de la consola central. Y el salpicadero, ligeramente orientado hacia el conductor y con menos mandos que antes, está presidido ahora por una pantalla táctil a color de 5 pulgadas que Kia llama 'flotante' y visualiza todo lo referente al sistema de infoentretenimiento. También hay mucha calidad general, pese a que apenas hay plásticos mullidos en el habitáculo, y el aspecto resulta más tecnológico, lo que tiene que ver con la adopción de numerosos asistentes englobados en el ADAS (Advanced Driver Assistance Systems), como la frenada de emergencia AEB con reconocimiento de peatones o el mantenimiento de carril LDWS.

También el chasis introduce muchos cambios. El Rio tiene suspensión delantera independiente tipo MacPherson y eje trasero torsional, y ambos esquemas evolucionan para mejorar la estabilidad a alta velocidad y ganar eficacia sobre firme irregular. Además, la nueva posición de la cremallera de la dirección asistida tiene como objetico optimizar la sensación de autocentrado del volante, y se dota al modelo coreano de un sistema llamado VSM (Vehicle Stability Management) que se sirve del control de estabilidad para estabilizar la frenada en curva.

Cinco motores para España

En cuanto a los motores, la gama para España contará con cinco mecánicas, de los que dos son diésel y tres de gasolina. Los primeros toman como base el 1.4 CRDi y ofrecen variantes de 70 y 90 CV, que probablemente homologarán emisiones de CO2 por debajo de 90 g/km. Y en la oferta de gasolina, la opción básica será el 1.25 de 84 CV y 12,4 mkg, aunque Kia estima que la mayor demanda apuntará a los modernos 1.0 T-GDI tricilíndricos, con turbo e inyección directa, en versiones de 100 y 120 CV, ambos con 17,6 mkg. De transmisión automática no se habla por ahora, pues inicialmente todos los motores se combinarán con cajas manuales: de cinco marchas en el 1.25 y el 1.0 T-GDI 100, y de seis en el resto.