El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) —el popular ‘numerito’— sigue siendo una de las fuentes de ingresos más sólidas de los ayuntamientos españoles, con una recaudación anual que ronda los 3.000 millones de euros. Casi 38 millones de titulares de vehículos a motor están obligados a pagar esta tasa, desde el propietario de un ciclomotor hasta el de un camión de gran tonelaje, independientemente de si el vehículo circula o lleva años sin moverse.
Así lo recoge el Informe sobre Fiscalidad Municipal del Automóvil elaborado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que cada año analiza las abismales diferencias que existen entre municipios y denuncia la existencia de auténticos paraísos fiscales en territorio español.
¿Cuánto se paga por el impuesto de circulación del vehículo? Depende de dónde vivas

El importe del impuesto de circulación varía en función del tipo de vehículo: la potencia fiscal para los turismos, la cilindrada para las motos, y el peso o número de asientos para camiones y autobuses. La ley establece una tarifa mínima nacional —con la excepción del País Vasco y Navarra— pero permite a los ayuntamientos incrementarla hasta el doble. Y muchos lo hacen.
Para un turismo de potencia media (11,99 caballos fiscales), las diferencias son llamativas. En Santa Cruz de Tenerife cuesta 34,08 €, cifra que sube en Madrid hasta los 59,00 €, en Barcelona hasta los 68,16 € y en San Sebastián llega a los 89,25 €.
Eso significa que un conductor donostiarra paga un 161% más que uno tinerfeño por el mismo coche. Y un 51% más que uno madrileño. En el caso de las motocicletas, la brecha es aún mayor: una moto de 600 cc cuesta 15,15 € en Melilla y 86,72 € en Vitoria, una diferencia del 472%.
La normativa también contempla bonificaciones de hasta el 75% según el tipo de carburante y las características del motor. Además, los vehículos históricos y los de más de 25 años pueden estar exentos de pago, gracias a una modificación introducida en la Ley de Haciendas Locales en 1999 a instancias de AEA. Esta medida ha permitido que cientos de miles de propietarios dejen de abonar el impuesto a cambio de preservar un patrimonio automovilístico de época.
Las capitales más caras y más baratas en el IVTM 2026
Entre las capitales de provincia donde el impuesto resulta más gravoso destacan San Sebastián, Vitoria, Bilbao, Barcelona, Gerona, Tarragona, Lleida, Ciudad Real, Jaén, Granada, Huelva, Salamanca, Santander y Cádiz. En ocho de las 52 capitales ya se cobra el máximo legal permitido.
En el extremo opuesto, las capitales con las tarifas más bajas son Santa Cruz de Tenerife, Melilla, Ceuta, Zamora, Palencia, Badajoz, Cáceres y A Coruña.
Además, este año, de las 52 capitales de provincia, Jaén, Pamplona, San Sebastián, Soria y Vitoria han subido las tarifas, mientras que Almería, Huesca y Valladolid las han bajado. El resto las han mantenido, teniendo en cuenta que en 7 capitales ya se cobraba desde hace años el máximo permitido por la ley. Probablemente ahí está la rebaja de 1.000 millones que se ha producido en la recaudación respecto al año anterior.

Los 25 paraísos fiscales del IVTM en España
Pero las diferencias más extremas no se producen entre capitales, sino entre municipios pequeños que han convertido su baja fiscalidad en un reclamo para que empresas de alquiler y renting domicilien allí sus flotas. Según AEA, solo diez municipios concentran el 35% de todas las matriculaciones de coches de empresa de España —244.921 turismos sobre un total nacional de 694.559—, a pesar de tener entre 600 y 15.000 habitantes.
La explicación es sencilla: desde que en septiembre de 2000 desaparecieron los indicativos provinciales de las matrículas, cualquier empresa puede matricular sus vehículos donde más le convenga fiscalmente. El resultado es que municipios como La Hiruela (Madrid), con apenas 88 habitantes, registró el año pasado 69 matriculaciones por habitante, un índice de motorización muy superior al de Estados Unidos o Japón.
En algunos casos, la diferencia de tarifa con respecto a la capital de provincia puede llegar al 900%. Los municipios de Las Rozas de Puerto Real, Patones o La Hiruela, en Madrid, cobran hasta siete veces menos que la capital. En Cataluña, Rajadell o Aguilar de Segarra cobran hasta ocho veces menos que Barcelona.
La lista completa de los 25 municipios identificados como paraísos fiscales por AEA incluye localidades de Madrid, Castellón, Barcelona, Mallorca, Zaragoza, Las Palmas, Málaga, Valencia, Alicante, Ciudad Real y Tarragona, entre las que destacan Moralzarzal, Venturada, Navacerrada, Finestrat, Tejeda o Brunete.



