La llegada de la baliza V16 ha cambiado por completo la forma en la que los conductores deben señalizar una avería o un accidente en carretera. Lo que nació como una alternativa más segura a los triángulos de emergencia se ha convertido, con el paso de los meses, en una obligación legal que no todos los usuarios tienen del todo clara. Y como suele ocurrir cada vez que entra en vigor una nueva normativa, la confusión es el caldo de cultivo perfecto para sanciones inesperadas.
“El problema no es que la baliza V16 sea complicada, sino que muchos conductores creen que con llevar una cualquiera en la guantera ya están cubiertos”, explica Elena, agente de movilidad con amplia experiencia en controles y asistencia en carretera. Según advierte, hay varios errores frecuentes relacionados con el uso de la baliza que pueden acabar en multas de hasta 200 euros, incluso cuando el conductor actúa con buena intención.
1No todas las balizas V16 son legales
El primer gran motivo de sanción tiene que ver con algo tan básico como la homologación. Aunque el mercado se ha llenado de dispositivos luminosos que se anuncian como V16, no todos cumplen los requisitos exigidos por la Dirección General de Tráfico. Para que una baliza sea válida, debe estar homologada oficialmente y, además, contar con conectividad activa con la plataforma DGT 3.0.
“El error más habitual es comprar una baliza barata sin comprobar si realmente es una baliza conectada”, señala Elena. Aunque el dispositivo emita luz y sea visible, si no transmite la ubicación del vehículo a Tráfico, su uso puede considerarse incorrecto y sancionable. Incluso algunos modelos adquiridos hace pocos años han quedado obsoletos si no han sido actualizados, algo que muchos conductores desconocen.







