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Ford Tourneo Courier, pequeño gran coche

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Lo que está claro es que algunos fabricantes han aprovechado la base de sus gamas comerciales para 'resituarlas' y ofrecerlas como vehículos de uso familiar o mixto. Es el caso de Ford y su familia Tourneo, que ahora contempla el Custom (ocho o nueve plazas), el Connect (cinco o siete) y el Courier, el 'benjamín' con un aforo de cinco plazas.

Nuestro protagonista parte desde la plataforma del Fiesta, pero es casi 19 centímetros más largo que éste, situándose por tamaño entre el B-Max y el nuevo EcoSport. Mide 4,16 metros de longitud y lo que más sorprende en la primera toma de contacto es el gran espacio interior y el maletero que ofrece pese a su formato compacto.

Alternativa al Ford B-Max

Quizás nos asalte alguna duda con el B-Max, ya que por 570 euros más tenemos un monovolumen más cuidado en su aspecto y remate final, más vistoso pero menos práctico y, por lo tanto, con una clientela diferente.

El Tourneo Courier entra en un segmento pequeño y un tanto desconocido, pero al alza. Cuesta encontrarle rivales (Fiat Qubo, Peugeot Bipper, Citroën Nemo…) y, en cualquier caso, son más pequeños y menos espaciosos.

Si por fuera su línea 'canta', la presentación y disposición del interior es muy similar a la de un Fiesta o B-Max. Eso sí, nos encontramos sentados en un plano algo más elevado y la sensación de espacio se multiplica debido a la altura del techo.

Detrás las amplias puertas correderas facilitan el acceso a las tres plazas posteriores. No cuentan con regulación longitudinal pero se pueden abatir contra los respaldos delanteros (no se extraen) para ganar volumen en el maletero.

Maletero muy aprovechable

Precisamente esa zona es una de sus grandes bazas. El volumen mínimo es de 395 litros y desde ahí crece a la 'carta' hasta alcanzar los 1.656 litros de capacidad máxima. Nos ha gustado el bajo umbral de carga que presenta y las soluciones para la bandeja, que se puede instalar en dos alturas y 'guardar' contra los respaldos si no se usa. De serie se ofrece un kit reparapinchazos, con opción a una rueda de emergencia.

Otro de sus atractivos reside en sus motores. No es frecuente que en este segmento se ofrezcan variantes de gasolina, pero la sombra del EcoBoost es muy larga y renunciar al tricilíndrico de un litro y 100 caballos parecía un lujo. No obstante, las ventas se centrarán en las versiones diésel de 75 y 95 CV, respectivamente. Todos ellos se asocian a una caja manual de cinco relaciones y al sistema 'Start/Stop'.

El chasis es heredado del Fiesta, pero como es lógico se ha reforzado con unos muelles y amortiguadores más consistentes debido a su mayor 'envergadura' y capacidad de carga.

En marcha, el Tourneo Courier es un vehículo muy agradable de conducir, por su tacto general y porque su dinámica es más sólida y estable de lo que en un principio pudiera parecer.

La precisión del cambio y de la dirección invitan a conducir y sólo la sonoridad, algo elevada y proveniente de la zaga (típica en este tipo de carrocerías), y su mayor sensibilidad hacia el viento cuando sopla lateralmente resta algún punto.

A partir de 16.380 euros

La dotación tecnológica es otra de sus grandes bazas, brillando con luz propia el sistema SYNC controlado por voz que abre un abanico de posibilidades multimedia, e incorpora una llamada de emergencia automática y localización del vehículo en caso de accidente.

El Tourneo Courier llega en junio con dos acabados. El Trend ofrece de serie doble puerta lateral, faros antiniebla, radio CD con Bluetooth, control de crucero, seis airbag o ESP. El Titanium añade llantas de aleación de 16 pulgadas, aire acondicionado, sensor de lluvia o faros inteligentes. El precio oscila entre los 16.380 y los 19.530 euros.