Ford S-Max. Familia dinámica
El monovolumen más deportivo, bajo la lupa

Ford S-Max. Familia dinámica

La segunda generación del Ford S-Max es más avanzada tecnológicamente y cuenta con una gama de motores más eficiente. El paso al frente dado es espectacular, aunque respetando siempre el ADN propio de este modelo, que consiste en ofrecer una gran habitabilidad y confort de marcha, con las 'maneras' dinámicas de una berlina.

Redacción

19 de Septiembre 2015 19:17

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Tras exhibirse como concept por varios salones, y ante la expectación generada, Ford decidió finalmente dar luz verde al proyecto S-Max, y en 2007 comenzó a comercializarse. Ningún modelo de la categoría era capaz de ofrecer la amplitud y habitabilidad de un gran monovolumen de siete plazas con la agilidad y la dinámica de un turismo. Ése fue su principal argumento para triunfar rápidamente, y ese mismo año se convirtió en el 'Coche del Año en Europa'. Desde entonces se han vendido más de 400.000 unidades por todo el mundo.

Ahora le llega el turno a la segunda generación, mucho más avanzada, segura y eficiente, como no podía ser de otra manera. Y algo nos toca de lleno, ya que el nuevo Ford S-Max se fabrica en la planta valenciana de Almussafes. Por lo tanto, tiene pasaporte español.

Nace desde una nueva plataforma, que comparte con el Mondeo y el Galaxy, y mantiene un aforo de siete plazas, aunque si no son necesarias se puede optar a una configuración con cinco asientos. En total ofrece hasta 32 configuraciones diferentes de asientos en un interior que se remata con más calidad.

La gama de motores contempla hasta seis versiones diferentes, con potencias que oscilan entre los 160 y los 240 caballos en gasolina, y de 120 a 210 CV en ciclo turbodiésel. Además, a la caja manual de seis velocidades añade variantes automáticas con convertidor de par en los primeros y de doble embrague PowerShift en los diésel.

En el aspecto dinámico el S-Max se beneficia de importantes estrenos, como una nueva Dirección Adaptativa o la posibilidad de montar un sistema de tracción total asociado a las versiones 2.0 TDCI de 150 y 180 CV, así como una suspensión adaptativa que permite al conductor elegir entre tres modos de uso.

La 'avalancha' tecnológica continúa con la incorporación de nuevos asistentes enfocados hacia la seguridad y el entretenimiento. Destacan el Limitador Inteligente de Velocidad, los faros LED Dinámicos, un Asistente Precolisión que detecta tanto a vehículos como a personas, una Alerta de Tráfico Cruzado en la zaga, una más de Mantenimiento de Carril...

En definitiva, un vehículo amplio, dinámico y muy avanzado, disponible con dos acabados, Trend y Titanium, y a la venta desde 31.900 euros.

Habitabilidad: 7 plazas con vistas

El Ford S-Max es un vehículo excepcionalmente dinámico si tenemos en cuenta su tamaño y funcionalidad. Y es que no hay que olvidar que se trata de un monovolumen, con maneras de berlina, sí, pero que no renuncia a los valores que se le exigen a este tipo de vehículos en materia de habitabilidad, modularidad o confort de marcha. El nuevo S-Max no defrauda en este sentido.

Sus 4,80 metros de longitud le permiten ofrecer un aforo con siete plazas repartidas en tres filas de asientos, y su puesta en escena combina calidad y ergonomía con total naturalidad. Asu magnífica visibilidad, beneficiada por un puesto de conducción elevado, añade un cuadro de mandos sofisticado que ofrece numerosa información en formato digital, gran parte gestionada desde los mandos del volante multifunción. En el salpicadero destaca la generosa pantalla central, mientras que la consola central fluye con total naturalidad entre los asientos. Precisamente las butacas delanteras Multi-Contour presumen de una función masaje Active Motion que ayuda a reducir la fatiga en los largos desplazamientos.

Para ello cuenta con once almohadillas que masajean la zona de los glúteos, muslos y zona baja de la espalda. Desarrollados junto a expertos médicos, también presumen de regulación eléctrica y están calefactados y ventilados interiormente. Detrás apuesta por una segunda fila con tres asientos individuales, del mismo tamaño, que pueden desplazarse longitudinalmente hasta 13 centímetros. Los respaldos se pueden abatir o reclinar para facilitar el paso a la tercera fila.

Esta última está compuesta por dos butacas que se pueden escamotear en el piso si no se utilizan. Esta operación se realiza ahora con total confort, ya que se puede hacer de manera eléctrica, pulsando unos mandos situados en uno de los laterales del maletero. Si finalmente los ocupamos, lo cierto es que resultan más confortables y espaciosos de lo que la media de sus rivales ofrece, aunque como es lógico están enfocados principalmente a los más pequeños.

Por cierto, este vehículo ofrece de serie las siete plazas, pero si se desea se puede optar a una configuración de sólo cinco que reduce la factura en 750 euros.

Uno de los atractivos del nuevo S-Max es que contempla un sistema de climatización de tres zonas. Por lo tanto, los ocupantes traseros pueden regular la temperatura a su gusto.

Otro detalle a tener en cuenta es que el interior del S-Max incorpora un sensor de humedad del aire que evita que los cristales se empañen, además un segundo que mide la calidad del aire y actúa de manera automática, activando la función de recirculación y bloqueando el paso de polen, algo que agradecerán los que padezcan alergias o asma.

Hay que destacar, asimismo, el eficaz trabajo realizado en materia de insonorización, al incorporar nuevos materiales aislantes en zonas como las puertas o el techo. Por cierto, este último puede ser panorámico en opción para multiplicar la luminosidad del interior, y contempla una cortinilla eléctrica para prevenir los efectos del sol si se desea.

Si analizamos el maletero, su capacidad oscila entre los 285 litros, en configuración de siete plazas, y los 2.200 si solamente ocupamos las plazas delanteras y abatimos todos los respaldos, resultando un piso de carga totalmente plano, aspecto que facilita la introducción de objetos voluminosos y pesados.

Destacar también las posibilidades que ofrece el sistema multimedia SYNC 2. Se controla mediante una generosa pantalla táctil de alta resolución de ocho pulgadas y permite operar mediante comandos de voz funciones del teléfono móvil, el navegador, el climatizador o el sistema de infoentretenimiento.

Además, incorpora la función Emergency Assistance, mediante la cual el vehículo se conecta con los servicios de emergencia en caso de avería o accidente.

Por último, comentar que el dispositivo MyKey permite al propietario programar una llave con el fin de limitar la velocidad, reducir el volumen máximo del equipo de sonido, evitar la desactivación de elementos de seguridad o inhibir llamadas entrantes, por ejemplo. Así los padres dormirán más tranquilos si deciden dejar el coche a sus hijos...

Tecnología: "Listo" como pocos

Resulta ciertamente complicado sintetizar la generosa dotación tecnológica que incorpora el nuevo Ford S-Max. Más de 20 nuevos sistemas y asistentes se han incorporado a este modelo, que puede presumir de ser uno de los más avanzados en este capítulo del mercado.

Uno de los principales estrenos ha sido el Limitador Inteligente de Velocidad. Se trata de una tecnología que combina el Limitador de Velocidad Ajustable con el sistema de Reconocimiento de Señales de Tráfico. De esta manera tendremos una conducción más relajada y nos evitará pagar alguna multa.

El funcionamiento es tan sencillo como eficaz. El Limitador de Velocidad Ajustable permite programar la velocidad del vehículo entre los 30 y los 200 km/h. Una cámara frontal 'lee' constantemente el límite de velocidad de las señales que nos encontramos en nuestro trayecto.Si la velocidad que llevamos es mayor, la adapta automáticamente, reduciendo el ritmo e, incluso, avisando con un señal sonora.

Si el S-Max equipa el navegador, el sistema también utiliza sus datos para una mayor precisión.No menos sofisticado resulta el sistema de iluminación empleado por este modelo y que, además de evitar deslumbramientos, provoca un haz de luz óptimo. Gracias a los faros LED Dinámicos y a una cámara frontal que detecta a los vehículos que se acercan de frente a una distancia de hasta 800 metros, el sistema es capaz de ajustar el ángulo y la intensidad de la luz con siete configuraciones diferentes.

De esta manera, se ensombrecen las zonas que provocarían el deslumbramiento y, a la vez, disfrutaremos del haz de luz más generoso y eficaz para ganar puntos en cuanto a seguridad se refiere.

Novedad también en el Ford S-Max es la incorporación de una Dirección Adaptativa cuya función es optimizar la respuesta del volante, gracias a la acción de un motor eléctrico capaz de cambiar la relación en función de la velocidad del vehículo.

Con esta tecnología se facilitan las maniobras en parado, al reducirse las vueltas de volante, mientras que a alta velocidad, en autopista, el motor eléctrico reduce la sensibilidad de giro con el fin de realizar cambios de carril con mayor seguridad. Además, el conductor puede elegir entre tres configuraciones diferentes: confort, normal y sport.

La cosa no queda ahí. También contempla elementos como un Asistente de Precolisiones capaz de detectar tanto a vehículos como a peatones. En este caso funciona gracias a la información recogida por una camára y un radar frontales. Si se detecta un riesgo de colisión o atropello, el sistema avisa primero por medio de señales luminosas y sonoras. En caso de que el conductor no reaccione, se activarían automáticamente los frenos para evitar el impacto o minimizar las consecuencias si finalmente no se produce.

El S-Max también presume de sistemas como el de Detección de Ángulos Muertos (BLIS), el de Alerta de Mantenimiento de Carril, el de fatiga del conductor (Driver Alert), una Alerta de Tráfico Cruzado muy útil cuando se sale marcha atrás de una plaza de aparcamiento sin visibilidad, o un asistente que nos ayuda a aparcar, capaz de detectar un hueco tanto en paralelo como en línea, y maniobrar sin que el conductor tenga que mover el volante.

Asimismo, incorpora cinturones de seguridad inflables, tracción total en algunas versiones y un portón eléctrico que se puede abrir o cerrar tras pasar el pie por debajo del paragolpes, acción muy útil cuando tenemos las dos manos ocupadas.

La gama: De todo para todos

Amplia y variada resulta la gama del Ford S-Max, ofreciendo hasta once versiones fruto de combinar seis motorizaciones diferentes, tres cajas de cambios y dos líneas de acabado. De esta manera no habrá demasiados problemas para encontrar la versión que mejor se adapte a las necesidades de cada conductor.

Bajo el capó este modelo dispone de económicas variantes turbodiésel TDCI y de la avanzada tecnología EcoBoost que alimenta a los propulsores de gasolina. Todos ellos son de cuatro cilindros en línea, turboalimentados y respetuosos con la normativa Euro VI en materia de emisiones contaminantes gracias a soluciones como el sistema 'Start/Stop' o al uso de una frenada regenerativa.

En gasolina están representados por un 1.5 EcoBoost de 160 caballos y un poderoso 2.0 EcoBoost de 240.Mayor proporción de ventas coparán los propulsores diésel TDCI. La oferta comparte un bloque 2.0 TDCI que eroga 120, 150, 180 y 210 caballos de potencia, estos últimos correspondientes a la versión biturbo, que combina el trabajo de una pequeña turbina de baja inercia a bajo régimen y un turbo de mayor tamaño más eficaz cuando se sube el régimen de giro de motor.

El cambio es manual de seis velocidades en todas las versiones, pues el 2.0 EcoBoost recurre a una caja automática con convertidor de par, y el diésel de 210 CV equipa una transmisión automatizada de doble embrague PowerShift, ambas de seis relaciones. Esta última caja también está disponible en opción para los TDCI de 150 y 180 caballos.

Precisamente estas dos últimas versiones son las encargadas de estrenar un sistema de tracción total, capaz de medir cada 16 milisegundos la adherencia sobre la superficie y enviar al eje trasero hasta el cien por cien de la motricidad si fuera necesario.

No es el único guiño en este sentido, ya que la excelente dinámica del S-Max se completa con sofisticados elementos, como un sistema de Control de Curva, capaz de variar el par para una óptima tracción y agilidad en giros cerrados, o una suspensión adaptativa, que ofrece tres programas de uso, desde un modo más confortable hasta un perfil más deportivo.

El S-Max presume de un equipamiento de serie tan avanzado como generoso. Disponible con dos niveles de acabado, Trend y Titanium, la extensa carta de opciones contempla todo tipo de elementos para completar la dotación. El precio de este modelo parte desde los 31.900 euros, tanto en la versión de acceso en diésel de 120 caballos de potencia, como en la de gasolina 1.5 EcoBoost de 160 caballos.

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