Ford Kuga Vignale. Lo conducimos entre Varsovia y Vilna
LA KUGADVENTURE RECORRE EUROPA DE SUR A NORTE

Ford Kuga Vignale. Lo conducimos entre Varsovia y Vilna

El Ford Kuga recorre Europa de sur a norte y nosotros hemos participado, a los mandos del Kuga Vignale de la etapa entre Polonia y Lituania.

Javier Montoya

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2 de Noviembre 2016 22:34

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La nueva generación del Ford Kuga quiere seguir con el éxito de las anteriores entregas del SUV en el mercado europeo. Una historia que cada año registra cifras de más exito. Y con el nuevo Kuga, en Ford quieren seguir el mismo camino. Si en 2014 fueron 85.000 unidades las vendidas en el viejo continente, en 2015 esa cifra sobrepasó las 101.000 unidades. Y con el renovado Kuga no quieren perder nada. Por eso, para el lanzamiento de la nueva generación del Kuga, la marca ha planteado un recorrido por Europa, con una caravana de versiones del SUV medio.

El recorrido, que comenzó en Atenas y acabará en Cabo Norte en 15 etapas, se agrupa bajo el nombre de #KUGAdventure y quiere recorrer algunas de las carreteras y los parajes más espectaculares del continente. Y para esta aventura, la marca americana nos convocó a participar en la octava etapa, la que discurría entre Varsovia, la capital de Polonia, y Vilna, la capital de Lituania. 

Motor 1.5 EcoBoost de182 CV

Un recorrido que hemos realizado a los mandos del Kuga Vignale, la versión más exclusiva y lujosa del todocamino que se fabrica en Almussafes. Y con él, con la versión 1.5 EcoBoost de gasolina, con 182 caballos y cambio automático de seis velocidades con convertidor de par y tracción total, nos echamos a la carretera, a recorrer los casi 400 kilómetros que separan las dos capitales del norte de Europa. 

El nuevo Kuga destaca por sus retoques estéticos en el exterior, donde el Vignale ofrece los bajos y los paragolpes en el color de la carrocería, además de la parrilla en acabado de nido de abeja. Pocos cambios más en el exterior, salvo la adopción de luces de led. En el interior hay más chicha, con la rediseñada consola central, con una gran pantalla bajo la cual se ubican los mandos del sistema de sonido, con bastantes menos botones que en el actual Kuga, lo que facilita el manejo. Además, los acabados del Kuga Vignale están marcados por un aspecto elegante, con esmeradas terminaciones y materiales. 

Un interior premium

El salpicadero está forrado de cuero, cosido y rematado a mano, lo mismo que los paneles interiores de las puertas o los asientos, con un trenzado y un doble tono en la piel, muy llamativos. En la consola central ha desaparecido el freno de mano clásico, ahora es eléctrico, lo que permite la consola cuente con más espacio y, por ejemplo, un hueco donde poder alojar el teléfono móvil.

Los asientos del Kuga Vignale son estupendos por calidad y diseño. En el del copiloto, por cierto, no hay mandos de regulaciòn eléctricos.Los asientos del Kuga Vignale son estupendos por calidad y diseño. En el del copiloto, por cierto, no hay mandos de regulaciòn eléctricos.

Hay una evolucion del sistema de comunicaciones y entretenimiento Sync 3 que ofrece más alternativas de conectar teléfonos bajo los programas Apple CarPlay o Android Auto. Aunque nos llamó la atención la recomendación de que si conectamos un teléfono Apple tenemos que desactivar su aplicación 'Maps', porque con esta activada no se puede utilizar el navegador normal que lleva incorporado el coche.

También se han revisado sistemas de asistencia y ayuda a la conducción, como el de aparcamiento en batería, la ayuda de alerta de tráfco tanto delantero como trasero o el sistema de frenada en ciudad cuyo rango de actuación para que el coche frene totalmente en carretera se eleva de los 30 a los 50 km/h.

Suave y agradable, pero el cambio puede mejorar

Todos estos elementos los hemos puesto a prueba en la mencionada versión Vignale durante un recorrido por carreteras llanas, con grandes rectas y un denso tráfico, con una enorme cantidad de camiones. El Kuga Vignale de gasolina, es la única versión que se ofrece en gasolina, es un motor agradable, un poco ruidoso y que empuja con decisión, aunque posiblemente no con el brío que se espera de un motor de 182 caballos. La baja cilindrada y la alta potencia, le hacen trabajar en general a un alto régimen para mantener el empuje.

Bajo la pantalla táctil se encuentran los mandos del sistema de sonido, con menos botones que en la anterior generación. Bajo la pantalla táctil se encuentran los mandos del sistema de sonido, con menos botones que en la anterior generación.

La caja automática de 6 marchas no es una de sus virtudes, con demasiado resbalamiento, que provoca vaciós y una respuesta lenta al acelerar, lo que además, se traduce en un sonido, casi como un silbido que se hace patente en el interior. Pero más allá de esas pegas, el coche es cómodo, agradable y suave. La dirección es precisa, con el grado de dureza justo y las suspensiones filtran bien y se muestran muy acopladas al estilo del conductor del Kuga. 

Con estas armas, son con las que el Kuga Vignale pretende arañar ventas en el segmento de los SUV premium, tratando de convertirse en una alternativa a modelos como el Audi Q3 o el BMW X1. Y ahí, la diferencia de precio con sus posibles rivales será la clave. El Ford Kuga Vignale que hemos probado tiene un precio, descontando los 4.500 euros de promoción, de 34.350 euros. Virtudes tiene; pero toca hacer cuentas. 

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