Los coches con etiqueta B tendrán vetado el acceso a 23 zonas de bajas emisiones catalanas desde enero de 2028. La fecha marcada en rojo es el 1 de enero, pero la pregunta incómoda no es cuándo, sino quién va a multar.
Cataluña suma hoy 38 zonas de bajas emisiones. De ellas, 23 están en municipios de más de 50.000 habitantes y 15 en localidades de entre 20.000 y 50.000. Es, con diferencia, el despliegue más amplio de España, y el que más va a notar el conductor que usa el coche a diario.
El calendario va partido en dos fases. La primera ya está en marcha: la prohibición solo se activa cuando se declara un episodio de alta contaminación. La segunda llega el 1 de enero de 2028, con el veto total y permanente en días laborables para turismos y motocicletas con etiqueta B.
Para saber si tu coche está en el punto de mira, mira la pegatina del parabrisas. A grandes rasgos, el distintivo amarillo lo llevan los turismos de gasolina matriculados desde 2000 y los diésel desde 2006.
Una norma que no se controla es solo un papel con buena intención. Y en Cataluña, hoy, solo seis municipios tienen las cámaras y la voluntad de multar.
Solo seis municipios multan en toda Cataluña
Alfonso García lo dejó claro en antena: de las 23 ZBE, ‘solo 6 multan, solo 6 sancionan’. Todas están en el área metropolitana de Barcelona. El resto, de momento, se limita a avisar.
A eso se suma un segundo problema: cobrar. Según el experto, la ciudad de Barcelona apenas logra recaudar menos del 25% de las sanciones que pone. Poner multas es una cosa; que el dinero llegue, otra muy distinta.

Por qué casi nadie sanciona: cámaras, dinero y elecciones
El cuello de botella es técnico. Tramitar una multa de 200 euros de forma automática exige cámaras lectoras de matrículas, los conocidos sistemas OCR, integrados con el registro de la DGT. Muchos ayuntamientos medianos no han terminado esa instalación, y tampoco tienen el presupuesto para completarla.
Ahora bien, hay otra razón que no aparece en ningún pliego técnico. ‘Motorman’ apuntó que estamos a ocho meses de las elecciones municipales, y ningún alcalde quiere que le llegue el voto de castigo del vecino que no puede cambiar de coche. De ahí las moratorias, y los periodos informativos que se multiplican por los consistorios.
El resultado es un galimatías: la norma existe, el calendario existe, la multa existe y la mayoría de los conductores, sencillamente, no se la encuentra. De momento.
Qué significa esto para tu coche
Si vives o circulas por el área metropolitana de Barcelona con un coche de etiqueta B, tienes dos años largos para decidir qué haces. La capital catalana será pionera en vetar el distintivo amarillo junto al resto de los 36 municipios del área metropolitana.
Ojo con las excepciones: la norma afecta a turismos y motos, no a los vehículos con etiqueta C, ECO o Cero. Y no entra en juego todos los días, solo en laborables. Los fines de semana, de momento, quedan fuera.
Si teletrabajas o el coche se usa poco, la fecha se lleva mejor. Si dependes del coche para ir a trabajar cada día y no puedes cambiar de vehículo, la película cambia. Y el mercado de usados con etiqueta B, en Cataluña, lo va a notar antes que nadie.
Información útil para el conductor
- Base legal: normativa autonómica catalana de zonas de bajas emisiones y ordenanzas municipales. El marco estatal obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a contar con una ZBE.
- Sanción: la multa asociada a entrar sin autorización en una ZBE es de 200 euros, según los datos manejados por los expertos.
- Fecha clave: el veto total y permanente entra en vigor el 1 de enero de 2028, en días laborables.
- Consejo: comprueba la etiqueta de tu coche en la web oficial de la DGT y consulta la ordenanza del municipio concreto, porque el control real cambia de un ayuntamiento a otro.
- Curiosidad: Cataluña es la comunidad con más ZBE declaradas de España, 38 en total. Tienes más contexto en su entrada de Wikipedia.


